Arxiu de la categoria: ENERGIA I TRANSFORMACIONS

Catalunya haurà d’invertir 51.000 milions només en infraestructures d’energia renovable per aconseguir la transició climàtica

L’Observatori d’energies renovables de Catalunya (Obercat) quantifica les necessitats en l’àmbit energètic sostenible. Catalunya arrossega un dèficit crònic en aquest sector. Enginyers i experts avisen el perill de “quedar-se fora de mapa” i haver de recórrer a la importació de recursos. Continua la lectura de Catalunya haurà d’invertir 51.000 milions només en infraestructures d’energia renovable per aconseguir la transició climàtica

Així ajuda un poderós “lobby” dels EUA a les petrolieres a bloquejar les mesures contra la crisi climàtica

Quan Royal Dutch Shell va publicar el seu informe mediambiental anual a l’abril, es vantava d’estar invertint molt en energies renovables. El gegant petrolier s’havia compromès a instal·lar milers de punts de recàrrega per a vehicles elèctrics al voltant de el món, per ajudar a compensar el dany causat per la crema de combustibles fòssils.

https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/ayuda-poderoso-lobby-eeuu-petroleras-bloquear-medidas-crisis-climatica_1_8153916.html?utm_source=adelanto&utm_medium=email&utm_content=Lead&utm_campaign=23/07/2021-adelanto&goal=0_10e11ebad6-45c36965dc-57648453&mc_cid=45c36965dc&mc_eid=7b6fed7a73

La sentencia contra Shell por causar el cambio climático abre la puerta a una "oleada" de litigios contra los grandes contaminadores

La sentencia contra Shell por causar el cambio climático abre la puerta a una “oleada” de litigios contra los grandes contaminadores

Ese mismo día, Shell publicó otro informe donde revelaba que su mayor donación a grupos de lobby político el año pasado había sido destinada al American Petroleum Institute (Instituto Estadounidense de Petróleo, API en inglés), una de las organizaciones empresariales más poderosas en EEUU, que dirige las relaciones del sector petrolero con el Congreso.

En contra de las declaraciones públicas de Shell a favor de los vehículos eléctricos, el director ejecutivo de API, Mike Sommers, se ha comprometido a rechazar las medidas medioambientales de Joe Biden, incluyendo su propuesta de financiar nuevos puntos de recarga en EEUU. Afirma que la “transición precipitada” a los vehículos eléctricos forma parte de una “acción gubernamental para limitar las opciones de transporte de los estadounidenses”.

Shell donó más de 10 millones de dólares (8,5 millones de euros) a API solamente el año pasado.

Y no es solo Shell. La mayoría de los grupos petroleros también son grandes financiadores, como ExxonMobil, Chevron y BP, aunque no han hecho públicas las contribuciones.

Presión entre bastidores

Los profundos vínculos financieros ponen de manifiesto el poder y la influencia de API a lo ancho del sector del petróleo y del gas, y su papel decisivo a la hora de colocar grandes obstáculos a las nuevas políticas y leyes sobre el clima, según describen los políticos.

Los críticos acusan a Shell y a otras grandes empresas petroleras de usar a API como escudo para el sector. Mientras las empresas hacen campañas publicitarias en las que afirman que se toman en serio la emergencia climática, el grupo trabaja entre bastidores en el Congreso para detener o debilitar la legislación medioambiental.

A comienzos de este año, un miembro del lobby de Exxon en Washington fue grabado en secreto por Greenpeace mientras describía a API como el “chivo expiatorio” del sector para desviar las críticas públicas y políticas de las empresas.

El senador Sheldon Whitehouse, un demócrata de Rhode Island y acérrimo crítico de las tácticas de relaciones públicas de las grandes empresas petroleras, acusa a API de “mentir a gran escala industrial” sobre la crisis climática para frenar la legislación para combatir el calentamiento global.

“Las grandes petroleras y API van muy unidos”, dice.

La influencia se debilita

Whitehouse sostiene que el sector del petróleo y del gas ahora reconoce que no es “socialmente aceptable” negar abiertamente el cambio climático, y que las empresas están bajo presión para decir que apoyan soluciones energéticas nuevas que sean menos dañinas para el medioambiente. Pero eso no significa que sus afirmaciones deban tomarse al pie de la letra.

“La pregunta de si son sinceros o si esto es simplemente ‘el cambio climático es una farsa 2.0’ por ahora no tiene respuesta”, agregó.

Shell ha defendido su financiación diciendo que, aunque no está “alineada” con algunas políticas de API, la empresa sigue participando en su junta directiva y en el comité ejecutivo para tener “un mayor impacto positivo” desde adentro. La petrolera afirmó a comienzos de este año que su influencia ha ayudado a que API, que representa cerca de 600 empresas perforadoras, refinerías y otros interesados tales como productores de plástico, apoyara finalmente los impuestos al carbono.

Con Biden en la Casa Blanca y la creciente toma de conciencia en la opinión pública sobre el calentamiento global, hay señales de que la influencia de API se debilita mientras sus propios miembros están divididos sobre cómo responder.

Una protesta por la justicia climática en Nueva York, Estados Unidos, en septiembre de 2020. Niyi Fote / DPA

La empresa francesa Total abandonó el grupo a comienzos de este año por sus políticas climáticas. Exxon y Chevron se ven presionadas por las rebeliones de sus accionistas para que dejen de depender del petróleo. En diciembre, los principales ejecutivos a cargo de la energía limpia de Shell renunciaron por el ritmo de cambio de la empresa.

API también está lidiando con una cantidad creciente de demandas, encabezadas por el estado de Minnesota, que denuncia que el grupo estuvo en el corazón de una “campaña de desinformación” que lleva décadas en defensa de las grandes petroleras para negar la amenaza de los combustibles fósiles.

Contra el avance legislativo

Pero a pesar de las amenazas a la duradera influencia de API, Whitehouse argumenta que la organización empresarial representa la verdadera cara del sector. En vez de usar su gran poder para impulsar leyes energéticas respetuosas con el medioambiente, API sigue ejerciendo presión para demorar su avance con la bendición del sector petrolero.

“Su esfuerzo político en este momento es puramente negativo, en contra de una legislación medioambiental seria. Y muchos de ellos siguen financiando a negacionistas climáticos fraudulentos que han sido sus portavoces durante una década o más”, dice Whitehouse.

Desde la fundación de API en 1919, surgido de la cooperación entre el sector petrolero y el Gobierno estadounidense durante la Primera Guerra Mundial, ha evolucionado hasta convertirse en una importante fuerza política, con ingresos anuales cercanos a los 240 millones de dólares (203 millones de euros).

Los pesos pesados del sector

Su consejo de administración ha estado dominado por pesos pesados de las grandes petroleras, como Rex Tillerson, el director de Exxon que acabó siendo el secretario de Estado de Donald Trump, y Tofiq Al Gabsani, director de Saudi-Refining, filial del gigante estatal Aramco. Al Gabsani también estaba registrado como lobista del Gobierno saudí.

API también contrató a lobistas profesionales, como Philip Cooney, que llegó a ser el jefe de personal del Council on Environmental Quality (Consejo por la Calidad Medioambiental) hasta que se vio obligado a dimitir en 2005 tras haber manipulado las estimaciones climáticas gubernamentales para restar importancia a la evidencia científica y acentuar las dudas sobre el calentamiento global. Poco tiempo después, Cooney fue contratado por Exxon.

API empezó a funcionar cuando la realidad de la crisis climática se introdujo en los discursos públicos y políticos, y el sector se encontraba a la defensiva. El grupo empresarial, que afirmaba representar a empresas que generaban 10 millones de puestos de trabajo y cerca del 8% de la economía estadounidense, tuvo un papel central en el combate contra las nuevas normativas medioambientales.

En muchos casos, API estaba dispuesto para hacer el trabajo sucio del que las empresas particulares no querían ser responsables. En 1998, después de que los países firmaran el Protocolo de Kioto para ayudar a frenar las emisiones, API elaboró una campaña de desinformación multimillonaria para asegurarse de que “el cambio climático no sea un problema”. El plan decía que “logrará la victoria” cuando “el reconocimiento de las incertidumbres se vuelvan parte de la ‘sabiduría convencional”.

Campañas de desinformación

Parte de esto es la base de varias demandas contra API. La primera fue presentada el año pasado por el fiscal general de Minnesota, Keith Ellison, que acusa al grupo de trabajar junto a ExxonMobil y Koch Industries para mentir sobre la magnitud de la crisis climática. La demanda alega que “documentos internos previamente desconocidos” demuestran que API y otros conocían bien los peligros desde hacía décadas, pero “ejecutaron campañas de relaciones públicas que no solamente eran falsas, sino también muy eficaces” para desacreditar la ciencia climática.

La ciudad de Hoboken en Nueva Jersey también ha demandado a API, alegando que participó en una conspiración al unirse y financiar a “organizaciones fachada” que hicieron “campañas publicitarias y mediáticas engañosas que promueven la desinformación y el negacionismo sobre el clima“.

Las demandas alegan que API financió a científicos conocidos por negar o restar importancia al cambio climático, y dio millones de dólares a organizaciones aparentemente independientes, como el Instituto Cato y el Instituto George C Marshall, que negaban o restaban importancia a la creciente crisis medioambiental.

“API ha sido miembro de al menos cinco organizaciones que han promovido la desinformación sobre los combustibles fósiles entre los consumidores”, alega Ellison en la denuncia de Minnesota. “Estas organizaciones fachada fueron creadas para proveer desinformación sobre el clima y representar fuentes aparentemente objetivas, cuando, en realidad, eran financiadas y controladas por ExxonMobil y otros vendedores de productos de combustibles fósiles”.

No siempre ha sido así

No siempre fue así. Cuando Terry Yosie se unió a API en 1988 como vicepresidente de salud y medioambiente, el grupo llevaba años financiando a científicos para que investigaran asuntos climáticos después de escuchar las repetidas advertencias. En 1979, API y sus miembros fundaron el Grupo de Trabajo para el Clima y la Energía con científicos de las empresas de petróleo y gas, para compartir sus investigaciones.

Yosie, que llegó a API de la Environmental Protection Agency (Agencia de Protección Ambiental, EPA en inglés), controlaba un presupuesto de 15 millones de dólares (13 millones de euros), del cual destinaba una parte para que representantes de la EPA y otros especialistas impartieran talleres sobre el cambio climático.

“Los reuní con ejecutivos del sector petrolero del más alto nivel con el único propósito de asegurar que la industria comprendiera lo que pensaban otras partes interesadas importantes sobre el cambio climático, cómo veían la evolución y en qué información contaban”, dice.

Cuando Yosie se fue de API en 1992, creía que el grupo todavía se tomaba en serio abordar la evidencia creciente sobre el cambio climático. Pero un año más tarde, el grupo de trabajo fue disuelto mientras Exxon abandonaba uno de los mayores programas de investigación del sector para medir el cambio climático.

Yosie cree que, ante la verdadera dimensión del desastre en ciernes, API y las empresas petroleras huyeron despavoridas y optaron por seguir una agenda basada en el negacionismo climático.

“Cuando el tema del clima comenzó a desplazarse de la periferia al centro, creo que hubo una pérdida de confianza colectiva en todo el sector, un temor de que no podrían ganar el debate”, dice.

API y sus financiadores fundaron una organización fachada, engañosamente llamada Coalición Mundial por el Clima (GCC, en inglés), para hacer creer que la crisis climática era un engaño. A fines de los 90, el presidente de la GCC, William O’Keefe, también era el vicepresidente ejecutivo de API, un hombre que afirmó falsamente que “los científicos climáticos no dicen que quemar petróleo, gas y carbón esté calentando continuamente la Tierra”.

API y el GCC lideraron los ataques en contra del apoyo de Bill Clinton al Protocolo de Kioto con un “plan de comunicación sobre la ciencia climática global” que tergiversaba los hechos sobre el calentamiento global.

La relación entre API y las grandes empresas petroleras siguió siendo extraordinariamente estrecha en todo momento. El director ejecutivo de Exxon fue miembro del comité ejecutivo del grupo durante la mayor parte de las tres últimas décadas, y han trabajado juntos promoviendo el negacionismo de la crisis climática.

Los esfuerzos de API se centraron en el Congreso, donde lideró la oposición del sector a las políticas, tal como hicieron con las leyes sobre el comercio de derechos de emisión en 2009.

“La mayor parte de la financiación del Partido Republicano, y probablemente también otra cantidad considerable del dinero oscuro que hay detrás del partido, sale del sector de los combustibles fósiles”, dice Whitehouse. El año pasado, API aportó indirectamente cinco millones de dólares (4,25 millones de euros) al Senate Leadership Fund conservador (Fondo de Liderazgo del Senado) para respaldar candidaturas republicanas (muchos de los cuales cuestionan la ciencia climática), y campañas de miembros de las comisiones de energía de ambas cámaras del Congreso.

¿Un cambio de rumbo?

La creciente preocupación pública, y la salida de la Casa Blanca de Donald Trump, afín al petróleo, han cambiado el panorama para API. En marzo lanzó el Climate Action Framework (Marco de Trabajo para la Acción Climática), donde respalda por primera vez políticas como la fijación del precios del carbono. También declaró su apoyo al Acuerdo de París.

API ha dicho que el plan es “robusto”, pero otros han señalado la falta de detalles y su honestidad fue cuestionada cuando un representante de Exxon fue sorprendido por las cámaras a comienzos de este año diciendo que nunca se aplicará un impuesto al carbono y que el apoyo a esa medida fue una táctica de relaciones públicas para frenar medidas más serias.

Y entre la pérdida del apoyo de API por parte de Total y la renuncia de los ejecutivos de Shell por lo que consideraron un retraso de la empresa en relación con los combustibles verdes, hay señales de que las actitudes están cambiando dentro del propio sector.

Shell y BP han dicho que continuarán reconsiderando su apoyo a API. Shell dice que cuando esté en desacuerdo con las posiciones del API  “seguirá defendiendo su causa por cuenta”.

Sin embargo, Peter Frumhoff, director de ciencia y política en la Union of Concerned Scientists (Gremio de Científicos Preocupados), se muestra escéptico sobre un cambio de rumbo significativo.

“Creo que es justo decir que API y las grandes empresas que son sus miembros han tenido un objetivo ampliamente compartido, que es mantener el permiso social que tiene el sector para operar, para continuar extrayendo petróleo y gas todo el tiempo que puedan, de la forma más rentable posible”, dice.

Este artículo ha sido publicado como parte de Covering Climate Now, una colaboración mundial de medios para fortalecer la cobertura de las noticias sobre el clima.

Traducido por Ignacio Rial-Schies

 

Terol ha denunciat davant el Parlament Europeu la “invasió” de les renovables en l’Espanya buidada

Des de la Plataforma Ciutadana assenyalen que la província és objectiu de promotors que pretenen “explotar i colonitzar” aquests territoris despoblats, convençuts que “com som pocs, no se’ns escolta”

https://www.eldiario.es/aragon/teruel-existe-denuncia-parlamento-europeo-invasion-renovables-espana-vaciada_1_8142627.html Continua la lectura de Terol ha denunciat davant el Parlament Europeu la “invasió” de les renovables en l’Espanya buidada

Una vall d’Osca clama contra els parcs fotovoltaics que volen ofegar-la sota un pantà de vidre i xapa

Els veïns de La Fueva lluiten contra un macroprojecte que ocuparia unes 420 hectàrees de sòl agrícola, un terç de la superfície cultivable en l’entorn. S’han reunit al voltant d’una plataforma i unes 200 persones van respondre fa uns dies a una primera convocatòria de protesta.

El progrés no és tornar a caducs models de generació i distribució energètica. No és anar en contra de les energies renovables o de les plaques solars, sinó del model que se’ns vol imposar.

https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/valle-huesca-clama-parques-fotovoltaicos-quieren-ahogarlo-pantano-cristal-chapa_1_8132250.html

“Un nuevo pantano de cristal y chapa” amenaza al valle oscense de La Fueva. Un macroproyecto que contempla la ubicación de tres parques fotovoltaicos en el mismo lugar donde hace unas décadas la construcción del embalse de Mediano provocó un éxodo de población del que todavía no se ha recuperado. La oposición de los vecinos, que no se quieren enfrentar a otro golpe demográfico, pone en cuestión la viabilidad de una iniciativa que ocuparía unas 420 hectáreas de suelo agrícola, un tercio de la superficie cultivable en el entorno. La población se ha reunido en torno a una plataforma y unas 200 personas respondieron hace unos días a una primera convocatoria de protesta.

Provistos de maletas y llegados en autobús desde Tierrantona, capital del valle de La Fueva y enmarcada en la comarca de Ribagorza, y en coches particulares desde los distinto pueblos del municipio, los convocados representaron para un corto audiovisual el papel de emigrantes cuyo éxodo tiene que ver con la expulsión de población que supondría ejecutar el macroproyecto. El video se rodó en Samitier cerca de una instalación de placas solares pero de una extensión de una hectárea, lo que encaja dentro de los que es una explotación sostenible. En el video, realizado junto al pantano de Mediano, se confrontaba el éxodo del embalse en los años 60 con el que se produciría si el macroproyecto se llevara a cabo por parte de la compañía eléctrica Syder.

“Hoy estamos aquí, junto al pueblo de Mediano, como un testigo vivo del castigo que sufrió nuestra comarca en pos del progreso: Las gentes de los territorios de montaña debían entender que sus casas y campos, sus recuerdos y sueños, acabaran bajo las aguas de un pantano para poder producir energía y desarrollar regadíos o cultivos más abajo”. Así empezaba el manifiesto leído por Carlos Baselga, miembro de la plataforma contra las placas. “Hoy, 52 años después, el quizá mal llamado progreso -se siguió oyendo en  la montaña de Samitier- vuelve a tocar la puerta del mundo rural, volviéndonos a pedir nuestro esfuerzo, tierra y futuro para instalar un nuevo pantano, en esta ocasión, de cristal y chapa”.

“Debemos hacer entender –se señaló por último- a administraciones y empresas eléctricas que el progreso es desarrollar proyectos que llenen nuestras escuelas, que incentiven la puesta en valor de los productos locales o que ayuden a quienes quieren montar una empresa para vivir aquí y crear puestos de trabajo. El progreso es que hoy podamos generar electricidad allí donde se consume y no la ocupación de terrenos para la generación eléctrica para su posterior distribución y consumos a cientos de kilómetros de aquí”.

El progreso, “no es volver a caducos modelos de generación y distribución energética. No estamos en contra de las energías renovables o de las placas solares, sino del modelo que se nos quiere imponer. Rechazamos así los proyectos especulativos que no desarrollan ni generan valor o puestos de trabajo reales”. La plataforma reivindica que “el progreso es que hoy podamos generar electricidad allí donde se consume, y no la ocupación de terrenos para la generación eléctrica para su posterior distribución y consumos a cientos de kilómetros de aquí”.

Ecologistas en Acción de Ribagorza, junto a SOS Ribagorza y la Plataforma Contra la Autopista Eléctrica también se oponen a este macroproyecto. Creen que “el cambio energético no puede justificar la masiva ocupación de espacio ni la práctica monopolista que las empresas del sector están ejerciendo, imposibilitando el verdadero cambio de paradigma que los colectivos ecologistas vienen reclamando desde que el concepto ‘renovable’ empezara a ser considerado”. Denuncian la “especulación” que impide “un verdadero cambio en el modelo energético” y el “aprovechamiento de un nuevo nicho de negocio que, en nuestra opinión debe ser regulado”.

En gran parte de Aragón y ahora también en el valle de La Fueva, “verdaderos macroproyectos de centrales eléctricas ocupan grandes parcelas de propiedad municipal o privada”. La “nueva burbuja especulativa” se yergue, según estos colectivos, sobre un nivel de solicitudes muy por encima de lo razonable: existen para más de 150.000 megavatios (MW), con 110.000 MW instalados, pese a que las puntas de demanda rondan los 40.000 MW en invierno y los 39.000 MW en verano. Es decir, la potencia instalada es del 250% de la máxima demanda que se registra a lo largo del año. Los 150.000 MW es casi una vez y media la potencia instalada actual y casi cuatro veces las puntas de demanda.

La previsión de grandes espacios ocupados por centrales fotovoltaicas tanto en la vecina comarca catalana del Pallars como en la Ribagorza aragonesa, “están directamente relacionadas con la línea de interconexión con Francia que desde hace 30 años hipoteca el desarrollo de Ribagorza de acuerdo con un modelo de gestión energética que rechazamos rotundamente”. Los ecologistas reivindican que “Ninguna central fotovoltaica debería instalarse en nuestra comarca sin que exista una planificación autonómica adecuada que justifique plenamente la necesidad de su instalación en relación con el consumo previsto”.

El CSN tomba el projecte de fàbrica d’urani de Berkeley a Retortillo

Justifica la seva decisió en la incertesa de les anàlisis de seguretat
El conseller, Javier Dies, anuncia que emetrà un vot particular. El Ple de Consell de Seguretat Nuclear ha decidit tombar el projecte de la fàbrica de concentrats d’urani de Berkeley. D’aquesta manera, l’organisme segueix la Proposta de dictamen tècnic en la qual s’informava desfavorablement sobre la sol·licitud de la companyia d’autorització per a la construcció d’una instal·lació radioactiva de primera categoria de el cicle de el combustible nuclear al municipi de Retortillo (Salamanca).

https://www.eleconomista.es/energia/noticias/11320510/07/21/El-CSN-tumba-el-proyecto-de-Berkeley-en-Retortillo.html

El Ministerio de Transición Ecológica debe recibir el dictamen para su valoración, y aunque es quien tiene la última palabra sobre el proyecto, todo apunta a su inmediata paralización, pues el informe del CSN es vinculante.

El resultado de la votación ha sido de cuatro votos favorables a la Propuesta de Dictamen Técnico elaborada por la Dirección Técnica de Protección Radiológica y uno en contra, correspondiente al consejero Javier Dies. Dicho consejero, de acuerdo al artículo 34 del Estatuto del CSN, ha anunciado que emitirá un voto particular por escrito en el plazo de 48 horas. Continua la lectura de El CSN tomba el projecte de fàbrica d’urani de Berkeley a Retortillo

La multa que França cobra a Espanya des 2017 per guardar els seus residus nuclears ja supera els 110 milions

El 2020, les penalitzacions acumulades sumaven 96 milions, a 76.618,14 euros diaris; Enresa preveu la posada en marxa d’un MTC i estima que recuperarà la major part de els diners en 2028, quan tornarà aquest material. En aquells dies la factura superarà els 300 milions.

https://www.eldiario.es/economia/multa-francia-cobra-espana-guardar-residuos-nucleares-supera-110-millones_1_8087336.html?utm_source=adelanto&utm_medium=email&utm_content=Lead&utm_campaign=29/06/2021-adelanto&goal=0_10e11ebad6-56288e216a-57648453&mc_cid=56288e216a&mc_eid=7b6fed7a73

La factura de lo que España paga a Francia desde julio de 2017 por custodiar parte de sus residuos nucleares ya supera holgadamente los 100 millones de euros. A 31 de diciembre de 2020, las penalizaciones abonadas por Enresa (encargada de gestionar los residuos nucleares en España) a la francesa Orano (antigua Areva) por custodiar ese material en su planta en La Hague (Francia) ascendían a 96 millones. Son 30 millones más que un año antes y a estas alturas de 2021, el importe supera ya los 110 millones. Continua la lectura de La multa que França cobra a Espanya des 2017 per guardar els seus residus nuclears ja supera els 110 milions

Per què el desplegament de les energies renovables no té res a veure amb la pujada de la llum

Les dades revelen que les energies verdes són cada vegada més rendibles i menys costoses. L’Agència Internacional d’Energia Renovables (IRENA) estima que el 2020 prop de l’60% de les renovables van ser més barates que combustibles fòssils de baix preu com el carbó. Aquest any, el ‘boom’ de les eòliques suposar un estalvi net de 71 milions d’euros a Espanya.

https://www.publico.es/sociedad/transicion-energetica-despliegue-energias-renovables-no-ver-subida-luz.html Continua la lectura de Per què el desplegament de les energies renovables no té res a veure amb la pujada de la llum

L’Eurocambra dóna llum verda a l’acord per a la neutralitat climàtica en 2050

Amb 442 vots a favor i 203 en contra, els eurodiputats aproven la Llei de Clima que eleva l’objectiu de reducció de les emissions per a la pròximes dècades.

https://www.publico.es/sociedad/cambio-climatico-eurocamara-da-luz-verde-acuerdo-neutralidad-climatica-2050.html

El pleno del Parlamento Europeo (PE) dio este jueves luz verde a la Ley del Clima con la que la Unión Europea (UE) se compromete a alcanzar la neutralidad climática en 2050, es decir, a no liberar más gases de efecto invernadero de los que puede absorber, y a reducir sus emisiones netas de CO2 al menos un 55% en 2030 frente a las de 1990.

La legislación recibió 442 votos a favor y 203 en contra, mientras que 51 eurodiputados se abstuvieron. A favor del texto votaron, sobre todo, los miembros del Partido Popular Europeo, del grupo socialdemócrata y del liberal Renovar Europa, mientras que casi la totalidad de los Verdes y la izquierda lo rechazó por considerarlo poco ambicioso.

También votó contra la ley la mayor parte de los ultraderechistas de Identidad y Democracia y un sector de los Conservadores y Reformistas Europeos. Otro sector de los Conservadores y Reformistas Europeos se abstuvo.

Tres parlamentarios de Vox votaron en contra de la Ley del Clima

Con el voto de hoy, la Eurocámara da luz verde al acuerdo sobre la Ley del Clima europea que los colegisladores de la Unión Europea, Parlamento y Consejo, que reúne a los Estados miembros, lograron en abril.

El texto no fija objetivos vinculantes por país, sino que la Unión Europea asume esa reducción de al menos el 55% para 2030 de manera colectiva, un peaje para lograr el visto bueno de países carboneros del este como Polonia, Hungría o Eslovaquia.

La consecución de ese compromiso legal, que sirve de cimientos al Pacto Verde Europeo, deberá ahora articularse a través de unas 50 revisiones legislativas que abarcan desde el mercado de emisiones de CO2 al impulso de los vehículos eléctricos, la fiscalidad verde o el desarrollo de tecnologías como hidrógeno limpio y nuevos materiales más sostenibles.

La disminución para 2030 podría llegar al 57%

La Comisión Europea tiene previsto presentar el 14 de julio un paquete legislativo con iniciativas para lograr esa reducción del 55% en la próxima década.

La Eurocámara precisó en un comunicado que la disminución para 2030 podría llegar al 57% gracias a la próxima propuesta de la Comisión Europea sobre el reglamento para regular las emisiones con efecto invernadero y las absorciones resultantes del uso de la tierra, el cambio de uso de la tierra y la silvicultura, que elevará los sumideros de carbono, es decir, la capacidad de absorción de CO2 por parte del entorno natural, como los árboles.

Se establecerá un Consejo Científico Consultivo Europeo sobre Cambio Climático para evaluar los avances

El texto, que introduce la obligación de marcar un objetivo intermedio en 2040, prevé también que se cree un Consejo Asesor Científico Europeo sobre Cambio Climático compuesto por 15 expertos científicos de alto nivel, que se encargará, entre otros puntos, de comprobar que hay coherencia entre los objetivos climáticos y las políticas desplegadas para conseguirlos.

Además, ese Consejo publicará un presupuesto indicativo proyectado de la Unión sobre gases de efecto invernadero para el período 2030-2050 que definirá el volumen total indicativo de emisiones netas que se estime pueda emitir la UE en ese período sin poner en riesgo sus compromisos en virtud del Acuerdo de París.

Ese pacto internacional climático suscrito en 2015, el Acuerdo de París, pretende limitar el aumento de la temperatura media mundial a final de siglo por debajo de 2 grados centígrados con respecto a los niveles preindustriales, con la recomendación de no superar 1,5 grados.

“Me siento orgullosa de que finalmente tengamos una Ley del Clima. Hemos confirmado el objetivo neto de reducir las emisiones al menos el 55%, y cerca del 57%, para 2030, en línea con el acuerdo que tenemos con la Comisión. Habría preferido llegar más lejos, pero este es un buen acuerdo basado en la ciencia que marcará la diferencia. La Unión Europea debe ahora reducir sus emisiones más en la próxima década de lo que ha hecho en las tres décadas previas juntas, y tenemos objetivos más ambiciosos que pueden servir de inspiración a los países para ir más allá”, ha declarado Jytte Guteland, eurodiputada de la Comisión de Medio Ambiente en el Parlamento Europeo.

Renovables: l’energia que vindrà d’Aragó

Forestalia promou una inversió de 7.000 milions d’euros per obrir tres corredors i portar Catalunya nova energia d’origen renovable d’Aragó. El programat tancament de les tres centrals nuclears de Tarragona i les dificultats amb què ensopega la construcció de noves plantes per a la generació amb fonts renovables (només s’ha col·locat un molí de vent a 12 anys) dibuixen un escenari incert per a la producció elèctrica generada en Catalunya.

https://www.lavanguardia.com/economia/20210620/7542722/dependencia-renovables-catalunya-aragon-forestalia.html

Las tres nucleares tarraconenses –la última de las cuales debería cerrarse en el 2035– aportan ahora el 55% de la demanda eléctrica, lo que explica la necesidad de anticipar con tiempo la respuesta a las nuevas necesidades. A todo ello se suman las incertidumbres creadas por el pacto de gobierno entre ERC y Junts, considerado por las empresas del sector en Catalunya como una “moratoria encubierta” a las grandes instalaciones. Continua la lectura de Renovables: l’energia que vindrà d’Aragó

Sobre l’obsolescència no programada del petroli

Ens caldrà una classe política amb capacitat de solidaritat i empatia a nivell mundial si volem superar com a espècie l’obsolescència no programada del petroli.

https://www.elsaltodiario.com/cambio-climatico/sobre-obsolescencia-programada-petroleo Continua la lectura de Sobre l’obsolescència no programada del petroli