Arxiu de la categoria: RECURSOS

L’Enginyeria espanyola demana més inversió enfront de les inundacions

Les empreses d’Enginyeria espanyoles demanen a Govern que augmenti la inversió en adaptació de les ciutats enfront de les inundacions, una amenaça creixent enfront de la qual ja han

Per què ara hi ha més incendis i són més perillosos?

El despoblament rural i l’abandonament dels boscos, sumat a l’emergència climàtica, fan un còctel perfecte per als incendis.

“Vivim sobre d’un bidó de gasolina”. D’aquesta manera tan gràfica defineix el secretari general del Consorci Forestal de CatalunyaJoan Rovira, la situació que viu a dia d’avui Catalunya. El moment és complex i, ara com ara, hi ha tres incendis actius, tots ells estabilitzats, però encara no extingits. Estiu rere estiu, són habituals els focs en diversos punts del país i les veus consultades per NacióDigital avisen que continuarà sent així els pròxims anys. Els motius? Un abandonament creixent de les activitats agràries i un despoblament rural, una massa forestal àmplia i mal gestionada, i tot plegat en un context d’emergència climàtica, sequera i poca humitat. Aquests ingredients converteixen els boscos del país en un combustible perfecte per a futurs focs durant els mesos de més calor.

https://www.naciodigital.cat/baixmontseny/noticia/16508/se-crema-catalunya Continua la lectura de Per què ara hi ha més incendis i són més perillosos?

La crisi climàtica ja és aquí … i els bojos també

Coincidint amb els desastres climàtics, Jeff Bezos, l’home més ric de la planeta, ha realitzat un vol de poc més de deu minuts. Quantes tones de CO2 s’han llançat a l’atmosfera en aquest vol? Quant ha costat, en diners i en energia, la construcció d’aquesta nau espacial?

Els efectes de l’canvi climàtic -i els seus causes- fa temps que venien observant-se en tot el món, però els països més rics no ens sentíem massa afectats. En canvi, l’impacte en zones depauperades ha produït la pèrdua de la forma de vida en àmplies regions. El canvi climàtic destrueix collites, mata ramats o fa invivibles àrees senceres, obligant a desplaçar-se a milions de persones. Continua la lectura de La crisi climàtica ja és aquí … i els bojos també

El clima que temíem ja és aquí

No per esperat deixa de sorprendre el que estem vivint. La freqüència i virulència dels extrems climàtics, la recurrent (gairebé normalització) de les sortides de rang de patrons de temperatura i pluges a diverses regions de la planeta, està afectant el cor d’occident ia la Xina, als principals països responsables d’haver produït el canvi climàtic en el qual estem immersos.

https://es.greenpeace.org/es/noticias/clima-temiamos-ya-esta-aqui/

La lista interminable del desastre

Desde comienzos del verano no han dejado de llegarnos noticias e imágenes impactantes sobre un inédito y devastador tornado en la República Checa; lo inusual del fenómeno de altísimas temperaturas en Canadá y en ciudades de Rusia al norte del Círculo Polar Ártico; en el Reino Unido se ha activado por primera vez en su historia la primera alerta por calor extremo, con temperaturas desconocidas de 33 ºC; inundaciones muy destructivas en China, Alemania, Bélgica, Austria o Turquía; la taiga de Siberia ardiendo en fuegos alimentados por otro verano de temperaturas excepcionalmente altas; o las altas temperaturas de las pasadas semanas en la península ibérica, condiciones que han hecho más difíciles las tareas de extinción de varios incendios forestales. En EE.UU., uno de 80 incendios activos durante esta misma semana, que se inició a comienzos del mes de julio y que ya ha calcinado más de 160.000 hectáreas en el estado de Oregón, tiene la capacidad de cambiar las condiciones meteorológicas en los que se desarrolla, la principal característica de los temidos incendios de sexta generación. Continua la lectura de El clima que temíem ja és aquí

El foc a Catalunya avança sense control i provoca una “situació crítica

A mesura que augmenta la temperatura mitjana, s’ha incrementat la freqüència i intensitat dels fenòmens meteorològics extrems en general. En els últims anys, els avenços científics han assenyalat el grau en què el canvi climàtic és responsable d’esdeveniments específics.

Els equips d’emergències han desallotjat fins al moment 82 persones de diversos municipis, així com un nombre encara indeterminat d’habitants de masies aïllades de la zona.

https://www.publico.es/sociedad/fuego-desatado-catalunya-avanza-control-y-provoca-situacion-critica.html

l incendio forestal desatado ayer en el municipio tarraconense de Santa Coloma de Queralt avanza sin control por la comarca de Conca de Barberà y la barcelonesa de Anoia, donde ha generado “una situación crítica” que, previsiblemente, no mejorará hasta la noche y cuya evolución dependerá del viento.

El incendio ha quemado, hasta el momento, más de 1.200 hectáreas forestales y de cultivo, pero su evolución compromete hasta un total de 5.000 si el viento, que soplará de sur, rompe el flanco izquierdo y la cabeza del fuego avanza hacia el norte, en dirección al núcleo de Sant Martí de Tous, según los Bombers de la Generalitat. Continua la lectura de El foc a Catalunya avança sense control i provoca una “situació crítica

Així ajuda un poderós “lobby” dels EUA a les petrolieres a bloquejar les mesures contra la crisi climàtica

Quan Royal Dutch Shell va publicar el seu informe mediambiental anual a l’abril, es vantava d’estar invertint molt en energies renovables. El gegant petrolier s’havia compromès a instal·lar milers de punts de recàrrega per a vehicles elèctrics al voltant de el món, per ajudar a compensar el dany causat per la crema de combustibles fòssils.

https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/ayuda-poderoso-lobby-eeuu-petroleras-bloquear-medidas-crisis-climatica_1_8153916.html?utm_source=adelanto&utm_medium=email&utm_content=Lead&utm_campaign=23/07/2021-adelanto&goal=0_10e11ebad6-45c36965dc-57648453&mc_cid=45c36965dc&mc_eid=7b6fed7a73

La sentencia contra Shell por causar el cambio climático abre la puerta a una "oleada" de litigios contra los grandes contaminadores

La sentencia contra Shell por causar el cambio climático abre la puerta a una “oleada” de litigios contra los grandes contaminadores

Ese mismo día, Shell publicó otro informe donde revelaba que su mayor donación a grupos de lobby político el año pasado había sido destinada al American Petroleum Institute (Instituto Estadounidense de Petróleo, API en inglés), una de las organizaciones empresariales más poderosas en EEUU, que dirige las relaciones del sector petrolero con el Congreso.

En contra de las declaraciones públicas de Shell a favor de los vehículos eléctricos, el director ejecutivo de API, Mike Sommers, se ha comprometido a rechazar las medidas medioambientales de Joe Biden, incluyendo su propuesta de financiar nuevos puntos de recarga en EEUU. Afirma que la “transición precipitada” a los vehículos eléctricos forma parte de una “acción gubernamental para limitar las opciones de transporte de los estadounidenses”.

Shell donó más de 10 millones de dólares (8,5 millones de euros) a API solamente el año pasado.

Y no es solo Shell. La mayoría de los grupos petroleros también son grandes financiadores, como ExxonMobil, Chevron y BP, aunque no han hecho públicas las contribuciones.

Presión entre bastidores

Los profundos vínculos financieros ponen de manifiesto el poder y la influencia de API a lo ancho del sector del petróleo y del gas, y su papel decisivo a la hora de colocar grandes obstáculos a las nuevas políticas y leyes sobre el clima, según describen los políticos.

Los críticos acusan a Shell y a otras grandes empresas petroleras de usar a API como escudo para el sector. Mientras las empresas hacen campañas publicitarias en las que afirman que se toman en serio la emergencia climática, el grupo trabaja entre bastidores en el Congreso para detener o debilitar la legislación medioambiental.

A comienzos de este año, un miembro del lobby de Exxon en Washington fue grabado en secreto por Greenpeace mientras describía a API como el “chivo expiatorio” del sector para desviar las críticas públicas y políticas de las empresas.

El senador Sheldon Whitehouse, un demócrata de Rhode Island y acérrimo crítico de las tácticas de relaciones públicas de las grandes empresas petroleras, acusa a API de “mentir a gran escala industrial” sobre la crisis climática para frenar la legislación para combatir el calentamiento global.

“Las grandes petroleras y API van muy unidos”, dice.

La influencia se debilita

Whitehouse sostiene que el sector del petróleo y del gas ahora reconoce que no es “socialmente aceptable” negar abiertamente el cambio climático, y que las empresas están bajo presión para decir que apoyan soluciones energéticas nuevas que sean menos dañinas para el medioambiente. Pero eso no significa que sus afirmaciones deban tomarse al pie de la letra.

“La pregunta de si son sinceros o si esto es simplemente ‘el cambio climático es una farsa 2.0’ por ahora no tiene respuesta”, agregó.

Shell ha defendido su financiación diciendo que, aunque no está “alineada” con algunas políticas de API, la empresa sigue participando en su junta directiva y en el comité ejecutivo para tener “un mayor impacto positivo” desde adentro. La petrolera afirmó a comienzos de este año que su influencia ha ayudado a que API, que representa cerca de 600 empresas perforadoras, refinerías y otros interesados tales como productores de plástico, apoyara finalmente los impuestos al carbono.

Con Biden en la Casa Blanca y la creciente toma de conciencia en la opinión pública sobre el calentamiento global, hay señales de que la influencia de API se debilita mientras sus propios miembros están divididos sobre cómo responder.

Una protesta por la justicia climática en Nueva York, Estados Unidos, en septiembre de 2020. Niyi Fote / DPA

La empresa francesa Total abandonó el grupo a comienzos de este año por sus políticas climáticas. Exxon y Chevron se ven presionadas por las rebeliones de sus accionistas para que dejen de depender del petróleo. En diciembre, los principales ejecutivos a cargo de la energía limpia de Shell renunciaron por el ritmo de cambio de la empresa.

API también está lidiando con una cantidad creciente de demandas, encabezadas por el estado de Minnesota, que denuncia que el grupo estuvo en el corazón de una “campaña de desinformación” que lleva décadas en defensa de las grandes petroleras para negar la amenaza de los combustibles fósiles.

Contra el avance legislativo

Pero a pesar de las amenazas a la duradera influencia de API, Whitehouse argumenta que la organización empresarial representa la verdadera cara del sector. En vez de usar su gran poder para impulsar leyes energéticas respetuosas con el medioambiente, API sigue ejerciendo presión para demorar su avance con la bendición del sector petrolero.

“Su esfuerzo político en este momento es puramente negativo, en contra de una legislación medioambiental seria. Y muchos de ellos siguen financiando a negacionistas climáticos fraudulentos que han sido sus portavoces durante una década o más”, dice Whitehouse.

Desde la fundación de API en 1919, surgido de la cooperación entre el sector petrolero y el Gobierno estadounidense durante la Primera Guerra Mundial, ha evolucionado hasta convertirse en una importante fuerza política, con ingresos anuales cercanos a los 240 millones de dólares (203 millones de euros).

Los pesos pesados del sector

Su consejo de administración ha estado dominado por pesos pesados de las grandes petroleras, como Rex Tillerson, el director de Exxon que acabó siendo el secretario de Estado de Donald Trump, y Tofiq Al Gabsani, director de Saudi-Refining, filial del gigante estatal Aramco. Al Gabsani también estaba registrado como lobista del Gobierno saudí.

API también contrató a lobistas profesionales, como Philip Cooney, que llegó a ser el jefe de personal del Council on Environmental Quality (Consejo por la Calidad Medioambiental) hasta que se vio obligado a dimitir en 2005 tras haber manipulado las estimaciones climáticas gubernamentales para restar importancia a la evidencia científica y acentuar las dudas sobre el calentamiento global. Poco tiempo después, Cooney fue contratado por Exxon.

API empezó a funcionar cuando la realidad de la crisis climática se introdujo en los discursos públicos y políticos, y el sector se encontraba a la defensiva. El grupo empresarial, que afirmaba representar a empresas que generaban 10 millones de puestos de trabajo y cerca del 8% de la economía estadounidense, tuvo un papel central en el combate contra las nuevas normativas medioambientales.

En muchos casos, API estaba dispuesto para hacer el trabajo sucio del que las empresas particulares no querían ser responsables. En 1998, después de que los países firmaran el Protocolo de Kioto para ayudar a frenar las emisiones, API elaboró una campaña de desinformación multimillonaria para asegurarse de que “el cambio climático no sea un problema”. El plan decía que “logrará la victoria” cuando “el reconocimiento de las incertidumbres se vuelvan parte de la ‘sabiduría convencional”.

Campañas de desinformación

Parte de esto es la base de varias demandas contra API. La primera fue presentada el año pasado por el fiscal general de Minnesota, Keith Ellison, que acusa al grupo de trabajar junto a ExxonMobil y Koch Industries para mentir sobre la magnitud de la crisis climática. La demanda alega que “documentos internos previamente desconocidos” demuestran que API y otros conocían bien los peligros desde hacía décadas, pero “ejecutaron campañas de relaciones públicas que no solamente eran falsas, sino también muy eficaces” para desacreditar la ciencia climática.

La ciudad de Hoboken en Nueva Jersey también ha demandado a API, alegando que participó en una conspiración al unirse y financiar a “organizaciones fachada” que hicieron “campañas publicitarias y mediáticas engañosas que promueven la desinformación y el negacionismo sobre el clima“.

Las demandas alegan que API financió a científicos conocidos por negar o restar importancia al cambio climático, y dio millones de dólares a organizaciones aparentemente independientes, como el Instituto Cato y el Instituto George C Marshall, que negaban o restaban importancia a la creciente crisis medioambiental.

“API ha sido miembro de al menos cinco organizaciones que han promovido la desinformación sobre los combustibles fósiles entre los consumidores”, alega Ellison en la denuncia de Minnesota. “Estas organizaciones fachada fueron creadas para proveer desinformación sobre el clima y representar fuentes aparentemente objetivas, cuando, en realidad, eran financiadas y controladas por ExxonMobil y otros vendedores de productos de combustibles fósiles”.

No siempre ha sido así

No siempre fue así. Cuando Terry Yosie se unió a API en 1988 como vicepresidente de salud y medioambiente, el grupo llevaba años financiando a científicos para que investigaran asuntos climáticos después de escuchar las repetidas advertencias. En 1979, API y sus miembros fundaron el Grupo de Trabajo para el Clima y la Energía con científicos de las empresas de petróleo y gas, para compartir sus investigaciones.

Yosie, que llegó a API de la Environmental Protection Agency (Agencia de Protección Ambiental, EPA en inglés), controlaba un presupuesto de 15 millones de dólares (13 millones de euros), del cual destinaba una parte para que representantes de la EPA y otros especialistas impartieran talleres sobre el cambio climático.

“Los reuní con ejecutivos del sector petrolero del más alto nivel con el único propósito de asegurar que la industria comprendiera lo que pensaban otras partes interesadas importantes sobre el cambio climático, cómo veían la evolución y en qué información contaban”, dice.

Cuando Yosie se fue de API en 1992, creía que el grupo todavía se tomaba en serio abordar la evidencia creciente sobre el cambio climático. Pero un año más tarde, el grupo de trabajo fue disuelto mientras Exxon abandonaba uno de los mayores programas de investigación del sector para medir el cambio climático.

Yosie cree que, ante la verdadera dimensión del desastre en ciernes, API y las empresas petroleras huyeron despavoridas y optaron por seguir una agenda basada en el negacionismo climático.

“Cuando el tema del clima comenzó a desplazarse de la periferia al centro, creo que hubo una pérdida de confianza colectiva en todo el sector, un temor de que no podrían ganar el debate”, dice.

API y sus financiadores fundaron una organización fachada, engañosamente llamada Coalición Mundial por el Clima (GCC, en inglés), para hacer creer que la crisis climática era un engaño. A fines de los 90, el presidente de la GCC, William O’Keefe, también era el vicepresidente ejecutivo de API, un hombre que afirmó falsamente que “los científicos climáticos no dicen que quemar petróleo, gas y carbón esté calentando continuamente la Tierra”.

API y el GCC lideraron los ataques en contra del apoyo de Bill Clinton al Protocolo de Kioto con un “plan de comunicación sobre la ciencia climática global” que tergiversaba los hechos sobre el calentamiento global.

La relación entre API y las grandes empresas petroleras siguió siendo extraordinariamente estrecha en todo momento. El director ejecutivo de Exxon fue miembro del comité ejecutivo del grupo durante la mayor parte de las tres últimas décadas, y han trabajado juntos promoviendo el negacionismo de la crisis climática.

Los esfuerzos de API se centraron en el Congreso, donde lideró la oposición del sector a las políticas, tal como hicieron con las leyes sobre el comercio de derechos de emisión en 2009.

“La mayor parte de la financiación del Partido Republicano, y probablemente también otra cantidad considerable del dinero oscuro que hay detrás del partido, sale del sector de los combustibles fósiles”, dice Whitehouse. El año pasado, API aportó indirectamente cinco millones de dólares (4,25 millones de euros) al Senate Leadership Fund conservador (Fondo de Liderazgo del Senado) para respaldar candidaturas republicanas (muchos de los cuales cuestionan la ciencia climática), y campañas de miembros de las comisiones de energía de ambas cámaras del Congreso.

¿Un cambio de rumbo?

La creciente preocupación pública, y la salida de la Casa Blanca de Donald Trump, afín al petróleo, han cambiado el panorama para API. En marzo lanzó el Climate Action Framework (Marco de Trabajo para la Acción Climática), donde respalda por primera vez políticas como la fijación del precios del carbono. También declaró su apoyo al Acuerdo de París.

API ha dicho que el plan es “robusto”, pero otros han señalado la falta de detalles y su honestidad fue cuestionada cuando un representante de Exxon fue sorprendido por las cámaras a comienzos de este año diciendo que nunca se aplicará un impuesto al carbono y que el apoyo a esa medida fue una táctica de relaciones públicas para frenar medidas más serias.

Y entre la pérdida del apoyo de API por parte de Total y la renuncia de los ejecutivos de Shell por lo que consideraron un retraso de la empresa en relación con los combustibles verdes, hay señales de que las actitudes están cambiando dentro del propio sector.

Shell y BP han dicho que continuarán reconsiderando su apoyo a API. Shell dice que cuando esté en desacuerdo con las posiciones del API  “seguirá defendiendo su causa por cuenta”.

Sin embargo, Peter Frumhoff, director de ciencia y política en la Union of Concerned Scientists (Gremio de Científicos Preocupados), se muestra escéptico sobre un cambio de rumbo significativo.

“Creo que es justo decir que API y las grandes empresas que son sus miembros han tenido un objetivo ampliamente compartido, que es mantener el permiso social que tiene el sector para operar, para continuar extrayendo petróleo y gas todo el tiempo que puedan, de la forma más rentable posible”, dice.

Este artículo ha sido publicado como parte de Covering Climate Now, una colaboración mundial de medios para fortalecer la cobertura de las noticias sobre el clima.

Traducido por Ignacio Rial-Schies

 

Les conseqüències ambientals d’una carrera espacial protagonitzada per superrics

S’avorreixen? La disputa entre Jeff Bezos, Elon Musk i Richard Branson per llançar els seus coets obre la porta a un nou model de turisme espacial amb un probable impacte ambiental i amb un marcat caràcter elitista.

https://www.publico.es/sociedad/consecuencias-ambientales-carrera-espacial-protagonizada-superricos.html

Son ricos. Muy ricos. Y quieren conquistar el espacio. Este martes fue el multimillonario Jeff Bezos, fundador de Amazon, el que cumplió el sueño de sobrevolar el planeta con su propia nave espacial. Hace tan solo una semana lo hacia el magnate británico Richard Branson, cofundador de Virgin Group, y se espera que, más pronto que tarde, el excéntrico creador de Tesla, Elon Musk, despegue con su propio cohete. Hazañas privadas que vienen revestidas de salvación, pues los promotores de estos viajes ven en la carrera espacial –además de un nuevo modelo de turismo– una forma de eludir el problema climático a través de la colonización de Marte. Esta nueva disputa, no en vano, tiene poco de verde, además de reflejar la salida desigual a la crisis climática: sólo los ricos tendrán ‘planeta B’. Continua la lectura de Les conseqüències ambientals d’una carrera espacial protagonitzada per superrics

L’agroecologia com a peça central de sistemes alimentaris sostenibles

D’aquí a tres setmanes, les Nacions Unides reuniran a agricultors, científics, polítics i societat civil en l’últim gran trobada prèvia a la Cimera sobre els Sistemes Alimentaris, que l’organisme mundial realitzarà al setembre.

Anunciada com el cim de la gent, la reunió es farà de l’26 a l’28 d’aquest mes de juliol a Roma, organitzada pel govern d’Itàlia, mitjançant una fórmula híbrida, amb participants en forma presencial i virtual. Continua la lectura de L’agroecologia com a peça central de sistemes alimentaris sostenibles

Terol ha denunciat davant el Parlament Europeu la “invasió” de les renovables en l’Espanya buidada

Des de la Plataforma Ciutadana assenyalen que la província és objectiu de promotors que pretenen “explotar i colonitzar” aquests territoris despoblats, convençuts que “com som pocs, no se’ns escolta”

https://www.eldiario.es/aragon/teruel-existe-denuncia-parlamento-europeo-invasion-renovables-espana-vaciada_1_8142627.html Continua la lectura de Terol ha denunciat davant el Parlament Europeu la “invasió” de les renovables en l’Espanya buidada

La selva amazònica ara emet més CO2 del que absorbeix

Reduir les emissions més urgent que mai, diuen els científics, amb un bosc que produeix més de mil milions de tones de diòxid de carboni a l’any. L’estudi va trobar que els incendis produïen al voltant de 1.500 milions de tones de CO2 a l’any, i el creixement forestal va eliminar 0,500 milions de tones. Les mil milions de tones que queden a l’atmosfera equival a les emissions anuals del Japó. 

https://www.theguardian.com/environment/2021/jul/14/amazon-rainforest-now-emitting-more-co2-than-it-absorbs

Continua la lectura de La selva amazònica ara emet més CO2 del que absorbeix