Mostra tots els articles de JORDI MORRAL PENELLA

Epigenoma al descobert

sn-DNAroadmapH

Una década larga después del proyecto genoma humano, llega, como en el cine, una secuela, aunque en este caso mejorada y largamente esperada. El mapa del epigenoma humano. Se trata de un proyecto ambicioso del que sólo pueden formar parte grupos americanos. El Proyecto Genoma, aunque constituyó un gran logro, no proporcionó todas las respuestas que los investigadores esperaban obtener. Y es que en la vida, no todo depende de las cartas que tenemos, en este caso los genes, sino de cómo las juguemos. ABC.es

Trobada la base genètica de l’edat del “pavo”

La actividad de los genes en el cerebro va evolucionando desde el nacimiento hasta el final de la adolescencia y queda después en una configuración estable característica de cada persona.
Es la principal conclusión de la primera investigación que ha analizado cómo cambia la actividad genética en el sistema nervioso
a lo largo de la vida. Sus resultados, presentados en la revista Science, explican en parte los cambios de comportamiento característicos de la adolescencia, el origen de algunas enfermedades psiquiátricas y por qué hay tipos diferentes de neuronas que se especializan en actividades distintas.
“Todas nuestras neuronas tienen prácticamente el mismo ADN, pero los genes que se activan en cada neurona cambian con la edad”, explica Manel Esteller, científico del Institut de Recerca Biomèdica de Belllvitge (Idibell) y coautor de la investigación. La actividad de los genes, añade, está regulada por el epigenoma; es decir, por las moléculas que se sitúan sobre (epi, en griego antiguo) el genoma y que encienden o apagan genes.
La investigación ha consistido en analizar cómo cambia en las distintas etapas de la vida el epigenoma en el córtex frontal -la parte
del cerebro que controla el razonamiento, la toma de decisiones conscientes o la conducta social, entre otras aptitudes-.
Los resultados muestran cómo la cantidad de genes que se inactivan aumenta de manera constante desde el nacimiento hasta alrededor de los 16 años. Y que, a partir del final de la adolescencia, deja de haber cambios drásticos en el epigenoma de las neuronas.
“La adolescencia es una etapa decisiva para la configuración del cerebro”, observa Esteller. “Es el momento en que se decide qué
genes se expresarán y en qué células durante el resto de la vida. Para el cerebro, es una etapa de ajuste. Algunos genes pueden
estar activos una semana e inactivos a la siguiente, o al revés. Lo cual comporta altibajos emocionales y cambios de conducta”.
También es hacia el final de la adolescencia, en el momento en que se decide qué genes quedarán activados o silenciados en las neuronas, cuando suelen iniciarse algunas enfermedades del sistema nervioso. Los autores de la investigación, dirigida desde el
Instituto Salk de California (EE.UU.), sostienen que la esquizofrenia, el trastorno bipolar y por lo menos algunas depresiones pueden
estar relacionadas con el epigenoma.
De ser correcta esta hipótesis, la investigación abre la vía a mejorar el diagnóstico y el tratamiento de las enfermedades neuropsiquiátricas. Ya en la actualidad, se utilizan fármacos que actúan sobre el epigenoma para el tratamiento de la epilepsia.
Investigaciones anteriores habían demostrado que en el cerebro de los recién nacidos se forma un gran número de conexiones entre neuronas. Muchas de estas conexiones se pierden durante la infancia y la adolescencia, mientras que otras se consolidan gracias a las experiencias que se tienen y a la educación que se recibe. “Sabemos que el cerebro tiene una gran plasticidad, pero no sabemos bien cómo cambia a partir de nuestras experiencias”, observa Esteller. “El epigenoma nos aclara en parte cómo se
producen estos cambios”.

Font:   La Vanguardia.com  JOSEP CORBELLA