La glacera del cim de l’Everest s’ha fos en un 50%

Alarma entre els científics: ni el sostre del món se salva de l’escalfament global.

https://www.informacion.es/medio-ambiente/2022/02/05/glaciar-cima-everest-derretido-50-62341427.html

Por si no había suficientes señales del acelerado calentamiento que sufre la Tierra, ahora se ha sabido que la cima del propio Everest se está fundiendo. El glaciar situado en lo más elevado de la montaña más alta de la Tierra se está derritiendo rápidamente a medida que aumentan las temperaturas, según una investigación que evidencia la magnitud y el alcance del cambio climático causado por el hombre.

El glaciar South Col, en la cima del Monte Everest, estaba hasta hace poco cubierto de nieve, que reflejaba la luz del sol y aislaba de este modo la masa de hielo situada debajo. Pero la pérdida de esa nieve en las últimas décadas ha dejado el hielo al descubierto, lo que ha provocado su rápido adelgazamiento.

Los científicos analizaron un núcleo de hielo de 10 metros de largo en el glaciar, así como datos de estaciones meteorológicas, imágenes de satélite y otros registros. De este modo determinaron que, desde la década de 1990, el glaciar South Col se ha reducido a la mitad y su masa de hielo se ha adelgazado en aproximadamente 55 metros.

Ubicación del glaciar

Ubicación del glaciar MARIUSZ POTOCKI

Las temperaturas más cálidas, la humedad más baja y los vientos más severos han acelerado esta reducción, señalan los investigadores. Los hallazgos han sido publicados en la revista ‘Clima y Ciencias Atmosféricas’.

“Nuestro estudio demuestra el equilibrio crítico que ofrecen las superficies cubiertas de nieve y la pérdida de los sistemas de glaciares de alta montaña a medida que se agota esa capa de nieve”, indican los autores.

“El glaciar más alto del Everest ha servido como centinela de este delicado equilibrio y ha demostrado que incluso el techo de la Tierra se ve afectado por el calentamiento de fuentes antropogénicas”, añadió.

La pérdida del glaciar South Col tiene también consecuencias sociales y es una señal preocupante para los más de 200 millones de personas que dependen del agua de deshielo de los glaciares en las altas montañas de Asia.

El científico también destaca los desafíos que afrontarán las futuras expediciones al Monte Everest, ya que el derretimiento provoca más avalanchas y los escaladores acostumbrados al hielo y la nieve deberán escalar ahora sobre un lecho rocoso descubierto.

Como señala el estudio, “todas las predicciones climáticas para el Himalaya sugieren un calentamiento continuo y una pérdida continua de masa glaciar”.

Situación generalizada en el Himalaya

Y es que, efectivamente, el problema abarca a toda la cordillera del Himalaya. En las últimas décadas, el hielo se está fundiendo diez veces más rápido que hace entre 400 y 700 años. La desaparición de los glaciares tendrá un efecto en cadena, pues su derretimiento amenaza el suministro de agua de millones de personas en Asia.

Glaciar en el Himalaya

Glaciar en el Himalaya IOES.UCLA.EDU

Así lo advierten los investigadores de la Universidad de Leeds que, en otro estudio diferente, publicado en Scientific Reports, han concluido que los glaciares del Himalaya están derritiéndose mucho más rápido de lo que lo hacen estructuras heladas similares en otras partes del mundo.

Esta tasa de pérdida, que los investigadores describen como “excepcional”, provocará que en los últimos 400 años el 40% de los 14.798 glaciares del Himalaya hayan desaparecido. Esto supone, a su vez, que el helado paraje ya ha pasado de tener 28.000 kilómetros cuadrados de hielo a tan solo 19.600 en la actualidad.

Durante ese tiempo, el Himalaya también ha perdido entre 390 y 586 kilómetros cúbicos de hielo, el equivalente a todo el que se encuentra hoy en día en los Alpes de Europa central, las montañas del Cáucaso -entre Armenia, Azerbaiyán y Georgia- y Escandinavia juntos.

Toda esta agua que se ha liberado ha llegado ya al mar, lo que ha tenido efecto rebote en el mundo. Desde entonces, el nivel del mar en todo el mundo ha aumentado más de un centímetro.

Del mismo modo, una parte de los glaciares, los que cuentan con detritos naturales en su superficie y representan el 7,5% del total, están perdiendo masa aún más rápido. Su desaparición contribuye al 46,5% de la pérdida de volumen total.

Los glaciares se funden

Los glaciares se funden EL PERIÓDICO

“Esta aceleración en la tasa de pérdida se ha producido en las últimas décadas y coincide con el cambio climático inducido por el hombre”, indica Jonathan Carrivick, autor principal del estudio y subdirector de la Facultad de Geografía de la Universidad de Leeds.

Sin embargo, la pérdida no está siendo uniforme en todo el Himalaya. Las regiones orientales, es decir, las que abarcan el este de Nepal y el norte de Bután, son las más afectadas.

Estudios de referencia (en inglés):

https://www.nature.com/articles/s41612-022-00230-0

https://www.nature.com/articles/s41598-021-03805-8

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Els excessos de la caça a Espanya: maltractament de gossos, massacre d’espècies protegides i ferits de bala

La Plataforma No a la Caça (NaC) convoca aquest diumenge manifestacions a 40 ciutats espanyoles per demanar la fi dels privilegis dels caçadors i reclamar al Govern que faci marxa enrere en la seva Estratègia Nacional Cinegètica.

https://www.publico.es/sociedad/desmanes-caza-espana-maltrato-perros-masacre-especies-protegidas-heridos-bala.html

En el último fin de semana de enero, los cazadores dejaron una estampa de sangre. Más de 400 ciervos y jabalíes finados en el suelo, exhibidos como trofeos en la finca cordobesa de Los Posteruelos. En ese mismo lugar, hace dos años, se exponían otros 400 cuerpos inertes, abatidos por los rifles o pasados a cuchillo. Las imágenes, virales por su crueldad, son sólo un ejemplo de muchos otros posados ufanos con cadáveres y escopetas. En España, 8 de cada 10 ciudadanos ve con malos ojos la caza como actividad de ocio –además de rechazar por mayoría la tauromaquia o los circos con animales–, según una encuesta realizada por la Fundación BBVA. Las actividades cinegéticas, sin embargo, siguen contando con un grueso apoyo político que impide legislar hacia una mayor regularización.

El 70% de los perros rescatados por las protectoras eran usados por cazadores

La pugna por la caza se puede constatar en el seno del propio GobiernoMientras el Ministerio de Derechos Sociales trata de impulsar una Ley de Protección Animal que obligue a los cazadores a regularizar las condiciones de vida y cría de sus perros, el Ministerio de Agricultura aprueba un borrador de una estrategia nacional en la que, entre muchas cosas, se reclama que las condiciones de vida de los canes de las rehalas se regulen en otra normativa.

Esta misma estrategia ha levantado cierto revuelo en la sociedad civil. Tanto es así que colectivos ecologistas y animalistas, bajo el paraguas de la plataforma No a la Caza (NaC), han convocado este domingo 6 de febrero movilizaciones por todo el Estado español para reclamar que la norma propuesta por el Gabinete de Ione Belarra salga adelante y que Luis Planas modifiqué su Estrategia Nacional. “Se debe poner fin a la caza con perros”, reclama David Rubio, portavoz de la plataforma. Y es que la falta de regulación estricta sobre la caza está detrás del grueso del abandono de perros. Si bien no hay datos oficiales, algunos datos como los de la Fundación Affinity estiman que de los 183.100 perros que son rescatados por las protectoras, el 70% eran animales utilizados por cazadores. Podencos, galgos, terrieres alemanes… La lista de razas afectadas es larga.

Problema para la biodiversidad

Ecologistas en Acción también se suma a las protestas a raíz de la Estrategia planeada por Agricultura. Para la organización ambientalista, el documento supone “dar por válida” la ley de caza franquista de 1970. Y es que desde el punto de vista ambiental se planifica blindar al lobby cinegético, de tal forma que se pueda seguir disparando en los Parques Nacionales, algo prohibido en 2020. Si los miles de perros abandonados anualmente son daños colaterales del sector, las especies protegidas son damnificadas directas, y es por ello que las organizaciones conservacionistas se oponen de frene a la actividad cinegética.

La caza, tras la pérdida del 40% de las tórtolas españolas

La tórtola es una de las especies protegidas más amenazadas por las escopetas. Según la propia Comisión Europea, que abrió un expediente a España por no proteger a este ave, las poblaciones se han reducido un 40% en el Estado en los últimos 20 años. El plomo de los cartuchos también ha mermado las poblaciones de otro animal emblemático como el lobo ibérico, recientemente protegido por el Ministerio para la Transición Ecológica. Lo mismo ocurre con otros ejemplares como el lince o como el oso, trofeos codiciados para quienes encañonan el arma. Los cuerpos sin vida de rapaces en régimen de protección, como el buitre leonado o el halcón común, también aparecen asiduamente en los bosques con restos de postas sin que haya consecuencias, tal y como denuncian desde la organización vasca Eguzki, que denuncia una oleada de aves abatidas en los montes de Euskadi.

Peligro para las personas

 “A mi no me lleváis al cuartel porque no me sale de los cojones”. Estas palabras, y otras igual de fuertes, fueron pronunciadas por un cazador después de que la Guardia Civil le pidiera la documentación y permisos cinegéticos para poder disparar en un coto. El caso se hizo viral por la agresividad del hombre, pero también por la impunidad de desobedecer y agredir verbalmente a agentes del orden. Pocos días después, en Toledo, un hombre denunciaba –con prueba audiovisual de los hechos– que dos cazadores le habían agredido en la cara con la culata de la escopeta, haciéndole perder uno de sus ojos, después de pedirles que dejaran de disparar en una zona urbana.

En 13 años ha habido 63 muertes accidentales por disparos en cacerías

Los animalistas ponen estas dos imágenes como ejemplo del nivel de impunidad del lobby cinegético en España. Una agresividad que, para otros ciudadanos, podría suponer alguna que otra noche en el calabozo. Pero el peligro no está en las anécdotas, sino en los datos. Los disparos por parte de cazadores suman en los últimos 13 años 63 muertes accidentales y más de 480 personas heridas, según los datos del Gobierno que no incluyen las cifras de Euskadi y Catalunya.