La malària es torna resistent als principals fàrmacs per combatre-la

S’estenen a l’Àfrica els paràsits de la malària en els quals les artemisines  perden eficàcia.  El principal paràsit causant de la malària s’està tornant resistent a les artemisinines, els fàrmacs més importants per combatre-la, el que pot dificultar la lluita contra una malaltia que causa més de 400.000 morts a l’any al món. El descobriment obligarà a replantejar els protocols de tractament.

https://www.lavanguardia.com/ciencia/20210923/7740310/malaria-vuelve-resistente-principales-farmacos-combatirla.html

“La aparición de resistencia a la artemisinina en África es grave. (…) La pérdida de estos fármacos esenciales debido a las resistencias sería un desastre”, advierte Nicholas White, de la Universidad Mahidol en Bangkok (Tailandia), en la revista The New England Journal of Medicine , donde ayer se presentaron los resultados del estudio que alerta del problema

El descubrimiento obligará a replantear los protocolos de tratamiento de la malaria

El estudio, realizado en Uganda, se ha basado en 240 personas tratadas con artesunato, un derivado de la artemisinina. Los investigadores han analizado el tiempo que tardaba el tratamiento en reducir los niveles de Plasmodium falciparum en la sangre, lo que indica la capacidad del parásito de resistir al fármaco. Además, han analizado el genoma del parásito en busca de mutaciones.

Los resultados muestran que las mutaciones en el gen kelch13 , que confieren resistencia a las artemisininas, aumentaron del 3,9% de los pacientes en 2015 al 19,8% en 2019. El número de pacientes en los que el fármaco tarda más de cinco horas en reducir los niveles del parásito a la mitad –un tiempo excepcionalmente largo– aumentó del 4,6% en 2017 al 6,5% en 2019.

Los casos con mutaciones genéticas que pueden dar resistencia al tratamiento han aumentado de 3,9% en 2015 a 19,8% en 2019

“Son resultados muy preocupantes”, valora Quique Bassat, investigador Icrea en el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal). “Por ahora los fármacos aún son eficaces, aunque tarden más en surtir efecto. Pero estos nuevos datos alertan sobre un problema de salud pública que puede ser importante en el futuro. Ahora que sabemos que tenemos un problema es el momento de pasar a la acción”.

El gran temor es que se reproduzca la tragedia de la cloroquina, que era el principal fármaco contra la malaria antes del desarrollo de las artemisininas, pero que perdió eficacia cuando se expandieron los parásitos resistentes a ella. A finales de los años 90 del siglo XX, la malaria resistente a la cloroquina causaba más de un millón de muertes al año en niños africanos.

Ahora que sabemos que tenemos un problema es el momento de pasar a la acción”

La malaria se vuelve resistente a los principales fármacos para combatirla

Quique BassatInstituto de Salud Global de Barcelona

Las artemisininas han sido claves para reducir la mortalidad de la malaria a menos de la mitad. Por su descubrimiento, la científica china Tu Youyou recibió el premio Nobel de Medicina en 2015.

Para prevenir la aparición de resistencias como había ocurrido con la cloroquina, la Organización Mundial de la Salud (OMS) prohibió en 2006 utilizar las artemisininas como tratamiento único. Desde entonces se han combinado con otros fármacos, ya que para un parásito es más difícil volverse resistente a dos fármacos a la vez.

Aun así, en el mismo año 2006 se identificaron los primeros parásitos de la malaria resistentes a las artemisininas en el sureste de Asia, donde se han extendido a los seis países de la cuenca del río Mekong.

Las artemisininas han sido claves para reducir las muertes por malaria a la mitad en veinte años

“Era cuestión de tiempo que aparecieran casos resistentes a las artemisininas también en África”, donde se registran el 90% de los casos y muertes por malaria del mundo valora Quique Bassat. “La pregunta no era si pasaría, sino cuando pasaría”.

En los últimos años se habían descrito casos anecdóticos de resistencia a las artemisininas en Ruanda y en Uganda. El nuevo estudio, liderado por médicos de la Universidad Juntendo de Tokio (Japón) y con participación de la Universidad de Gulu (Uganda), confirma el problema y demuestra que los parásitos resistentes a las artemisininas están en expansión. “Es posible que también se encuentren en otros lugares de África donde no se han realizado estudios similares”, valora Bassat.

El 90% de los casos y muertes por malaria del mundo se registran en África

La estrategia para prevenir la aparición de más parásitos resistentes al tratamiento puede consistir en administrar tres fármacos en lugar de dos, o bien en administrar dos tratamientos a cada paciente utilizando combinaciones de fármacos distintas, apunta el investigador de ISGlobal. En ambos casos, la estrategia se basa en el mismo principio de aumentar el número de fármacos para que al parásito le sea más difícil encontrar una vía de escape.