Regne Unit permet abocar aigües residuals sense tractar per falta de productes químics

Els problemes d’abastament que està causant el Brexit al Regne Unit han arribat també al cicle urbà de l’aigua, que podrà abocar aigua residual que no compleixi els estàndards legals de tractament a causa de la manca de productes químics.

Reino Unido permite verter aguas residuales sin tratar por falta de productos químicos

El Brexit está creando problemas de abastecimiento en Reino Unido a causa de las nuevas condiciones de visados para los trabajadores, que ha dejado bajo mínimos sectores como el transporte, realizado principalmente por mano de obra comunitaria. Desde suministros médicos, hasta cerveza, pasando por pollo o huevos, los británicos se quejan de una escasez nunca antes vista.

Esta escasez también está afectando al sector del ciclo urbano del agua, que sufre problemas de suministro de ciertos productos químicos. Tanto es así, que la Agencia de Medio Ambiente del país ha lanzado una nueva guía para las empresas encargadas de la gestión del agua por la que se les permite vertidos de aguas residuales sin tratar cuando no sea posible cumplir los estándares legales.

La agencia pública informa en su página web de que “podría no ser posible cumplir con las condiciones” de calidad de agua tratada para ser devuelta al medio natural a causa de la “nueva relación del Reino Unido con la Unión Europea”, el “coronavirus” y otros “fallos inevitables de la cadena de suministros”.

En esos casos, se permitirá a las compañías “verter efluentes sin cumplir las condiciones en su licencia”, anuncia el organismo, que exige contactar con la agencia para obtener un permiso especial por escrito antes de ejecutar los vertidos de aguas sin tratar.

Esas autorizaciones se otorgarán si la empresa demuestra que ha dado “todos los pasos razonables” para obtener los productos químicos necesarios, aunque sin éxito.

Esta excepción se aplicaría hasta final de año, “a menos que lo prorroguemos”. El aviso no se puede aplicar para descargas de la categoría de “residuos peligrosos” porque podría suponer un mayor riesgo que “no podemos permitir”.

La Confederación de Contratación y Empleo británica (REC, en inglés) estima que a finales de agosto había 1,66 millones de empleos vacantes en el Reino Unido, de los cuales unos 100.000 son puestos de transportistas. Los problemas de logística y suministro han obligado a reducir su oferta a supermercados y cadenas de restaurantes, entre otros inconvenientes.

También han obligado al sistema público de salud a limitar los análisis de sangre a aquellos más urgentes por falta de materiales, según han revelado medios británicos.