Sentència històrica contra el canvi climàtic: Shell haurà de reduir les seves emissions en un 45% en 10 anys

La Justícia de Països Baixos sentència que Shell és responsable directa de la crisi climàtica. Un tribunal exigeix a la petroliera que redueixi les seves emissions un 45% el 2030.

Shell ha de complir amb el límit establert pel Panell Intergovernamental d’Experts per al Canvi Climàtic (IPCC) de l’ONU, que recomana reduir les emissions per mantenir l’objectiu de l’Acord de París de no superar un augment de la temperatura de la planeta d’1, 5 graus a final de segle.

https://www.elperiodico.com/es/medio-ambiente/20210526/justicia-holanda-shell-reducir-emisiones-co2-11764630

El gigante petrolero Shell tendrá que reducir sus emisiones de CO2 en un 45% para finales de 2030, según ha dictaminado este miércoles un tribunal holandés, que ha pronunciado su veredicto en un caso contundente lanzado por un colectivo de oenegés ambientales.

“El tribunal ordena a Royal Dutch Shell que reduzca sus emisiones de CO2 para fines de 2030 en un 45% neto en comparación con 2019″, ha dicho el juez durante una audiencia en el tribunal de La Haya.

El tribunal neerlandés considera que la petrolera “puede” y “debe” adherirse al Acuerdo Climático de París y bajar de forma más acelerada sus emisiones, en un respaldo sin precedentes a la denuncia de la oenegé Amigos de la Tierra. Considera así que tiene una responsabilidad directa en la lucha contra el cambio climático, incluido a través de sus políticas empresariales, lo que la obliga también a buscar relaciones con los consumidores que reduzcan las emisiones de CO2.

Mantener el objetivo del Acuerdo de París

Shell debe cumplir con el límite establecido por el Panel Intergubernamental de Expertos para el Cambio Climático (IPCC) de la ONU, que recomienda reducir las emisiones para mantener el objetivo del Acuerdo de París de no superar un aumento de la temperatura del planeta de 1,5 grados a final de siglo.

En diciembre, la oenegé Amigos de la Tierra (Milieudefensie, en neerlandés) ha solicitado a la justicia que exigiera a la petrolera Royal Dutch Shell reducir sus emisiones de CO2 porque “emite sustancialmente más que todas las empresas y ciudadanos neerlandeses juntos”, lo que la compañía consideró un tema para los gobiernos, y no los tribunales.

“Esto se aplica a todo el mundo, incluido a Shell”, considera la jueza, en referencia al porcentaje de reducción de emisiones, un objetivo para el que la empresa dispone de medios y conocimientos, según la Justicia neerlandesa.

Otras denuncias

Esta sentencia puede tener consecuencias directas en otras compañías porque sirve de precedente judicial para futuras denuncias de oenegés que decidan llevar a los tribunales a empresas con altas emisiones de CO2, tanto en Países Bajos como en el extranjero.

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Seis organizaciones, entre ellas Greenpeace, además de más de 17.000 ciudadanos se habían sumado a la denuncia. Consideran este caso como “único” porque es el “primer juicio legal que ordena a una corporación transnacional contaminante reducir sus emisiones de acuerdo con los objetivos climáticos globales”.

El año pasado, en una sentencia revolucionaria, el Tribunal Supremo de Países Bajos dio la razón a la oenegé Urgenda, condenando al Estado neerlandés a reducir a finales de 2020 las emisiones en un 25% con respecto a 1990.

https://www.publico.es/internacional/shell-justicia-paises-bajos-sentencia-shell-responsable-directa-crisis-climatica.html

La Justicia de Países Bajos he sentenciado este miércoles que la petrolera Shell es responsable directa de la crisis climática. Un tribunal del distrito de La Haya exige a la compañía una reducción neta de sus emisiones del 45% para 2030 ya que considera que “puede” y “debe” adherirse al Acuerdo Climático de París.

La sentencia supone un respaldo sin precedentes a la denuncia de la ONG Amigos de la Tierra (Milieudefensie, en neerlandés) y puede sentar las bases para futuras demandas contra otras empresas. El tribunal establece que Royal Dutch Shell tiene una responsabilidad directa en la lucha contra la crisis climática, incluido a través de sus políticas empresariales, lo que la obliga también a buscar relaciones con los consumidores que reduzcan las emisiones de CO2.

Shell debe cumplir con el límite establecido por el Panel Intergubernamental de Expertos para el Cambio Climático (IPCC) de la ONU, que recomienda reducir las emisiones para mantener el objetivo del Acuerdo de París de no superar un aumento de la temperatura del planeta de 1,5 grados a final de siglo.

Esto da la razón a Milieudefensie, que solicitó en diciembre a la Justicia neerlandesa que exija a la petrolera reducir sus emisiones de CO2 en un 45% para 2030 en comparación con 2019, porque “emite sustancialmente más que todas las empresas y ciudadanos neerlandeses juntos”, lo que la compañía consideró un tema para los gobiernos y no los tribunales. “Esto se aplica a todo el mundo, incluido a Shell”, consideró la jueza, en referencia al porcentaje de reducción de emisiones, un objetivo para el que la empresa dispone de medios y conocimientos, según la Justicia.

Esta sentencia puede tener consecuencias directas en otras compañías porque sirve de precedente judicial para futuras denuncias de ONG

La Corte recordó el impacto que tiene Shell en la crisis climática por su nivel de emisiones de gases de efecto invernadero, lo que va contra la responsabilidad indirecta de la compañía al respeto de los derechos humanos, independientemente de las acciones del Estado, según las directrices de la OCDE y los Principios Rectores sobre las Empresas y los Derechos Humanos de las Naciones Unidas (UNGPs), señaló el tribunal.

Esta sentencia puede tener consecuencias directas en otras compañías porque sirve de precedente judicial para futuras denuncias de ONG que decidan llevar a los tribunales a empresas con altas emisiones de CO2, tanto en Países Bajos como en el extranjero.

Seis organizaciones, entre ellas Greenpeace, además de más de 17.000 ciudadanos se habían sumado a la denuncia. Consideran este caso como “único” porque es el “primer juicio legal que ordena a una corporación transnacional contaminante reducir sus emisiones de acuerdo con los objetivos climáticos globales”.

La petrolera, que admite los peligros de la crisis climática, ha defendido que está ya invirtiendo en proyectos verdes y que ha formulado objetivos para reducir emisiones de CO2 causadas por sus actividades, pero considera que no son los tribunales, sino los gobiernos, a través de acuerdos internacionales, los que deben contrarrestar el calentamiento global. El año pasado, en una sentencia revolucionaria, el Tribunal Supremo de Países Bajos dio la razón a la ONG Urgenda, condenando al Estado neerlandés a reducir a finales de 2020 las emisiones en un 25 % con respecto a 1990.