Adverteixen que Txernòbil generar noves reaccions nuclears a 35 anys de l’accident nuclear

Científics ucraïnesos van mesurar reaccions de fissió en les masses de combustible d’urani en el tercer reactor tapat per un sarcòfag. Ara, estan estudiant per determinar si desapareixeran per si soles o si requeriran intervencions per evitar un altre accident

Encara que una possible reacció explosiva estaria continguda, podria enderrocar parts inestables de l’antiga estructura. Científics descarten que passi alguna cosa semblant a el desastre nuclear de 1986 que va propagar un núvol tòxica. S’està valorant el desenvolupament d’un robot que pugui suportar la radiació prou com per entrar a la sala 305/2

Segons publica la revista Science, els sensors detecten un nombre creixent de neutrons, senyal de fissió, i procedeix d’una sala que és inaccessible pels seus nivells de radiació. No obstant això, els recomptes de neutrons augmenten lentament, el que concedeix encara diversos anys per trobar una solució que acabi amb l’amenaça.

https://www.infobae.com/america/tendencias-america/2021/05/08/advierten-que-chernobyl-comenzo-generar-nuevas-reacciones-nucleares-a-35-anos-de-su-explosion/

Pasaron 35 años desde que la planta de energía nuclear de Chernobyl en Ucrania explotó en el peor accidente nuclear que tuvo el mundo. Pero, al igual que la memoria, el calor todavía no se apagó.

Es que las reacciones de fisión siguen ardiendo nuevamente en masas de combustible de uranio enterradas en lo profundo de una sala del reactor que explotó. “Es como las brasas en un pozo de barbacoa”, afirmó el científico Neil Hyatt, químico de materiales nucleares de la Universidad de Sheffield. Ahora, los investigadores ucranianos están luchando para determinar si las reacciones desaparecerán por sí solas o si requerirán intervenciones extraordinarias para evitar otro accidente.

Es que los sensores están rastreando un número creciente de neutrones, una señal clara de que está ocurriendo el proceso de fisión, que fluye desde una habitación inaccesible, informó la semana pasada Anatolii Doroshenko del Instituto de Problemas de Seguridad de las Plantas de Energía Nuclear (ISPNPP) en Kiev, Ucrania, durante las discusiones sobre el desmantelamiento del reactor. “Hay muchas incertidumbres. Pero no podemos descartar la posibilidad de un accidente”, afirmó Maxim Saveliev de ISPNPP.

Reacciones de fisión siguen ardiendo nuevamente en masas de combustible de uranio enterradas en lo profundo de una sala del reactor que explotó - REUTERS/Gleb Garanich Reacciones de fisión siguen ardiendo nuevamente en masas de combustible de uranio enterradas en lo profundo de una sala del reactor que explotó – REUTERS/Gleb Garanich

Los recuentos de neutrones están aumentando lentamente, según Saveliev, lo que sugiere que los gerentes aún tienen algunos años para descubrir cómo sofocar la amenaza. Cualquier remedio que se le ocurra a él y sus colegas será de gran interés para Japón, que está lidiando con las secuelas de su propio desastre nuclear hace 10 años en Fukushima, señala Hyatt. “Es una magnitud de peligro similar”.

El espectro de la fisión autosostenida, o criticidad, en las ruinas nucleares ha perseguido durante mucho tiempo a Chernobyl. Cuando parte del núcleo del reactor de la Unidad Cuatro se derritió el 26 de abril de 1986, las varillas de combustible de uranio, su revestimiento de circonio, las varillas de control de grafito y la arena arrojadas al núcleo para tratar de extinguir el fuego se fundieron en lava. Fluyó a las salas del sótano de la sala del reactor y se endureció en formaciones llamadas materiales que contienen combustible (FCM), que están cargados con aproximadamente 170 toneladas de uranio irradiado, el 95% del combustible original.

El sarcófago de hormigón y acero llamado Refugio, erigido un año después del accidente para albergar los restos de la Unidad Cuatro, permitió que el agua de lluvia se filtrara. Debido a que el agua ralentiza o modera los neutrones y, por lo tanto, aumenta sus probabilidades de golpear y dividir núcleos de uranio, las lluvias a veces elevaban el conteo de neutrones. Después de un aguacero en junio de 1990, un “acosador”, un científico de Chernobyl que corre el riesgo de exponerse a la radiación para aventurarse en la sala del reactor dañada, se precipitó y roció una solución de nitrato de gadolinio, que absorbe neutrones, en un FCM que él y sus colegas temían que pudiera ir crítico. Varios años después, la planta instaló rociadores de nitrato de gadolinio en el techo del Refugio. Pero el aerosol no puede penetrar eficazmente en algunas habitaciones del sótano.

Una máscara de gas para chicos es vista cerca del reactor que explotó - REUTERS/Gleb GaranichUna máscara de gas para chicos es vista cerca del reactor que explotó – REUTERS/Gleb Garanich

Los funcionarios de Chernobyl supusieron que cualquier riesgo de criticidad se desvanecería cuando el enorme Nuevo Confinamiento Seguro (NSC) se deslizó sobre el Refugio en noviembre de 2016. La estructura de 1.500 millones de euros estaba destinada a sellar el Refugio para que pudiera estabilizarse y finalmente desmantelarse. El NSC también evita la lluvia y, desde su emplazamiento, los recuentos de neutrones en la mayoría de las áreas del Refugio se han mantenido estables o están disminuyendo. Pero comenzaron a subir en algunos lugares, casi duplicándose en 4 años en la habitación 305/2, que contiene toneladas de FCM enterradas bajo escombros. El modelo ISPNPP sugiere que el secado del combustible de alguna manera hace que los neutrones que rebotan a través de él sean más, en lugar de menos, efectivos para dividir los núcleos de uranio. “Son datos creíbles y plausibles”, dice Hyatt. “Simplemente no está claro cuál podría ser el mecanismo”.

La amenaza no se puede ignorar. A medida que el agua continúa retrocediendo, el temor es que “la reacción de fisión se acelere exponencialmente”, dice Hyatt, lo que lleva a “una liberación incontrolada de energía nuclear”. No hay posibilidad de que se repita lo ocurrido en 1986, cuando la explosión y el incendio enviaron una nube radiactiva sobre Europa. Una reacción de fisión descontrolada en un FCM podría chisporrotear después de que el calor de la fisión hierva del agua restante. Aún así, señala Saveliev, aunque cualquier reacción explosiva sería contenida, podría amenazar con derribar partes inestables del destartalado Refugio, llenando el NSC con polvo radiactivo.

Abordar la amenaza recién desenmascarada es un desafío abrumador. Los niveles de radiación en 305/2 impiden acercarse lo suficiente para instalar sensores. Y rociar nitrato de gadolinio sobre los escombros nucleares no es una opción, ya que está sepultado debajo del concreto. Una idea es desarrollar un robot que pueda resistir la intensa radiación durante el tiempo suficiente para perforar agujeros en los FCM e insertar cilindros de boro, que funcionarían como barras de control y absorberían neutrones. Mientras tanto, ISPNPP tiene la intención de intensificar el monitoreo de otras dos áreas donde los FCM tienen el potencial de volverse críticos.

Casas abandonadas que ardieron al calor del reactor abierto - REUTERS/Gleb GaranichCasas abandonadas que ardieron al calor del reactor abierto – REUTERS/Gleb Garanich

El resurgimiento de las reacciones de fisión no es el único desafío al que se enfrentan los guardianes de Chernobyl. Asediados por radiación intensa y alta humedad, los FCM se están desintegrando, generando aún más polvo radiactivo que complica los planes para desmantelar el Refugio. Al principio, una formación FCM llamada Pie de Elefante era tan difícil que los científicos tuvieron que usar un rifle Kalashnikov para cortar un trozo para su análisis. “Ahora tiene más o menos la consistencia de la arena”, dice Saveliev.

Ucrania ha intentado durante mucho tiempo eliminar los FCM y almacenarlos en un depósito geológico. Para septiembre, con la ayuda del Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo, pretende tener un plan integral para hacerlo. Pero con la vida aún parpadeando dentro del Refugio, puede ser más difícil que nunca enterrar los inquietos restos del reactor.

https://www.20minutos.es/noticia/4691157/0/detectan-nuevas-reacciones-nucleares-en-chernobil-no-podemos-descartar-la-posibilidad-de-un-accidente/

Incendis a l’estiu 2021 a Espanya: com s’esperen?

Factors com les altes temperatures, el vent, la sequera i les activitats humanes determinen les causes i la virulència dels incendis.

Els països de l’arc mediterrani estan patint un canvi significatiu de el clima, amb períodes de precipitacions més curts i intensos, hiverns més suaus, estius més llargs i desfasats en el temps, arribant a avançar-fins i tot a el mes de maig i acabant en el mes d’octubre .

Incendios en verano 2021 en España: ¿cómo se esperan?

Los incendios son una de las emergencias más importantes ya que causan un importante daño tanto a los bosques y al medio natural, a las infraestructuras y edificios e incluso a las personas. En el caso de España, debido a la estacionalidad, las características climáticas y ambientales, los incendios forestales se producen especialmente en los meses de verano, por lo que es ahora, en las semanas previas, el momento para conocer cómo se espera la campaña de incendios del 2021. Continua la lectura de Incendis a l’estiu 2021 a Espanya: com s’esperen?

El metà: baixar les emissions de gas natural o la ramaderia frenaria “ràpidament” l’escalfament global

L’ONU aposta en el seu últim informe per una caiguda dràstica de la seva concentració en l’atmosfera per aconseguir aturar a 1,5 ºC la pujada de la temperatura de la Terra ja que és un gas hivernacle molt més potent que el CO2, però actua durant molt de menys temps.

https://www.eldiario.es/sociedad/metano-mira-bajar-emisiones-gas-natural-ganaderia-frenaria-rapidamente-calentamiento-global_1_7905700.html?fbclid=IwAR2Y5dk8WqDxcHlsMJXMAY1_w1Id6Bn7kobhjYwsp19fAgSlFlLp6xccyAQ

Siempre pasa algo desapercibido frente al CO2, pero el metano, el CH4, que expulsa el uso de gas natural, la ganadería y los residuos es una parte importante de la crisis climática. La ONU acaba de poner el foco en este gas de efecto invernadero: hay que recortar su presencia en la atmósfera de manera drástica en solo diez años porque, además, eso “reduciría rápidamente la velocidad de calentamiento del planeta”, según el informe publicado este jueves por el organismo internacional.

El CH4 recalienta la Tierra hasta 86 veces más que el CO2, pero, al mismo tiempo, su mayor efecto se prolonga solo durante un par de décadas frente a los cientos de años que el dióxido de carbono permanece formando una costra gaseosa en la atmósfera. Más de la mitad de las emisiones de metano se producen por actividades humanas de manera que su concentración en el aire se ha duplicado durante la época industrial. El recorte de emisiones necesario calculado por el Panel de Expertos de la ONU es de un 45% para 2030 si se quiere conseguir limitar el calentamiento global a 1,5ºC: unos 180 millones de toneladas anuales.

La advertencia está clara: para conseguir las reducciones necesarias de este gas, “es preciso implementar estrategias específicas para el metano”. Como el CH4 tiene una vida corta, “tomar acciones ahora puede recortar rápidamente su concentración atmosférica lo que redundaría en una rápida reducción del efecto invernadero”.

Así que reducir emisiones es crucial, pero ¿de dónde? El estudio de la ONU explica que hay tres campos fundamentales: los combustibles fósiles, los residuos y el sector agroganadero. Atacar la expulsión de metano “es la mejor palanca” para afrontar el calentamiento global, concluye la ONU que asegura que cumplir con este compuesto limitaría en 0,3ºC la subida de temperatura del planeta ya en 2045.

El gas natural

El campo de los combustibles fósiles (un 32% del metano expulsado) es el que tiene el mayor potencial para conseguir los objetivos de mitigación. El principal foco es el gas natural. “Es relativamente sencillo reducir las emisiones en la cadena de producción y transporte”, analiza el informe.

Lo cierto es que este combustible se ha beneficiado de que, al quemarlo, se emite un 40% menos de CO2 que, por ejemplo, con el carbón. “Es el combustible fósil con menor impacto medioambiental de todos los utilizados”, explica la guía del Ministerio de Transición Ecológica. Pero, con el metano, la cosa cambia.

Las fugas de metano en la cadena de producción y suministro de gas natural hacen que las emisiones finales achacables a este combustible sean mucho mayores de lo que, en principio, se creía: hasta un 60% superiores, según explicó un estudio sobre el sector de los hidrocarburos de EEUU publicado en la revista Science.

La coordinadora de la campaña de gas de Ecologistas en Acción, Sagrario Monedero, explica que el problema del gas natural con el metano “se ha escondido mucho, de manera que ha llegado a venderse como un combustible limpio cuando no es así”. Monedero admite que este gas tiene un papel que desempeñar en la transición ecológica: “Salimos del carbón y hay un periodo de transición que puede cubrirse con gas durante unos años”. Pero critica una “política de hechos consumados que da por sentado que se tiene que utilizar de forma generalizada, por ejemplo, en las ciudades. Un periodo de transición no casa con planes de inversiones a 20 o 30 años cuando tenemos que salirnos del gas cuanto antes”.

El informe de la ONU coincide con este análisis ya que considera que “la expansión de infraestructuras para el gas natural no es compatible con limitar el calentamiento global de la Tierra a 1, 5ºC sin confiar en que habrá un despliegue masivo de tecnologías de captación de carbono todavía sin probar”.  El análisis dice que son EEUU y Rusia las zonas del planeta donde más debería atajarse este foco de emisiones, aunque Sagrario Monedero recuerda que “España importa mucho gas natural licuado proveniente del fracking en EEUU”.

La ganadería

Un tercio de las emisiones mundiales de metano de origen humano se producen por la gestión de estiércol y la digestión del ganado. (Los cultivos de arroz producen un 8% añadido). El punto principal está en Latinoamérica y África, localiza la ONU.

Vacas en una explotación ganadera

Hay menos posibilidades técnicas para atajar esta fuente de gas. El informe señala que puede cambiarse el tipo de alimentación de los animales y seleccionar razas. Sin embargo, una gran cabaña ganadera para satisfacer la creciente demanda de carne conlleva, necesariamente, una gran cantidad de gas metano expulsada por las reses y sus desechos.

Ante estas dificultades “tecnológicas”, el trabajo de la ONU apunta a “un cambio de comportamiento” de la población como la mejor fórmula. Entre esos cambios están: evitar la pérdida y desperdicio de alimentos y virar a dietas “más saludables” con más vegetales y menos carne y lácteos. La idea es poder rebajar la producción, es decir, el volumen de la cabaña mundial. El premio de estas modificaciones no es menor: un ahorro de, entre, 65 y 80 millones de toneladas de metano en las próximas décadas.

Los residuos

Los técnicos de la Coalición por el Clima y el Aire limpio de la ONU indican que en este apartado debe mejorarse el tratamiento y la eliminación de residuos sólidos. Y detalla la “separación, reciclaje y reutilización” en los hogares, la eliminación de vertederos de materia orgánica y desarrollar la recuperación y captación del gas de los vertederos para obtener energía. También aboga por incrementar el tratamiento de aguas residuales.

Precisamente, todo este sector de los residuos es el que tiene que mejorar Europa, según este análisis. En España, casi la mitad de los residuos domésticos siguen acabando en algún vertedero, a pesar de que ya no deben considerarse basura. Queda campo para avanzar y, mientras, el metano sigue saliendo.