La temporada de neu als Alps és avui fins a 35 dies més curta que el 1971

Un estudi en el qual han participat 30 investigadors ha contrastat les dades de més de 2.000 estacions de mesurament en les regions alpines de França, Itàlia, Àustria, Eslovènia, Alemanya i Suïssa.

Els Alps, el major destí d’esquí de el món, té cada vegada menys neu. Des de 1971, la capa de neu a les cotes per sota dels 2.000 metres d’aquest sistema muntanyós ha anat perdent profunditat, segons l’ha revelat una investigació publicada aquest dijous a la revista científica The Cryosphere, que assenyala que avui les temporades de neu a els Alps són entre 22 i 35 dies més curtes que fa 50 anys.

https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/temporada-nieve-alpes-hoy-35-dias-corta-1971_1_7325048.html

El estudio, en el que ha participado una treintena de especialistas procedentes de todos los países que atraviesan la cordillera –la más larga de Europa–, es el resultado de un año y medio de análisis, un trabajo pionero en tanto que examina cuantitativamente la variación en la profundidad en la nieve en el conjunto de zonas climáticas que conforman Los Alpes (la atlántica, la mediterránea y la europea continental), en lugar de centrarse en los datos de estaciones aisladas o de regiones específicas, como sí habían hecho anteriores investigaciones. Es, por tanto, el estudio con mayor cobertura, en términos espaciales, del problema de la pérdida de nieve en las montañas.

Coordinados por el centro europeo de investigación Eurac Research, los científicos han contrastado los datos de más de 2.000 estaciones de medición en las regiones alpinas de Francia, Italia, Austria, Eslovenia, Alemania y Suiza; y han hallado que entre 1971 y 2019, la nieve en la mayoría de las estaciones perdió un 8,4% de profundidad por década entre los meses de noviembre y mayo. En zonas y épocas de profundidad máxima, la reducción fue menor: un 5,6 % por década.

Aunque no se han encargado ellos mismos de atribuir formalmente este fenómeno a la crisis climática, los investigadores conectan la tendencia de descenso en la profundidad de la nieve con la del aumento sostenido de la temperatura media del planeta, un calentamiento que se ha acelerado, precisamente, desde la década de 1970, según ha avisado reiteradamente el grupo de especialistas climáticos de la ONU.

“Concluimos que las tendencias que observamos en la nieve se dan por cambios en la temperatura, y aunque no podemos atribuir formalmente estas variaciones a la crisis climática, estamos seguros sobre la relación”, aclara Michael Matiu, el investigador del Instituto de Observación de la Tierra, de Eurac Research, que ha coliderado el trabajo.

“Dado que el manto de nieve depende de la temperatura y las precipitaciones, el cambio climático que se está produciendo en los Alpes, especialmente el aumento de las temperaturas y el cambio de los patrones de precipitación, afectan a la abundancia de nieve”, precisa el documento.

Investigaciones previas han identificado los riesgos que el calentamiento global comporta para la industria de los deportes de nieve. En 2016, un estudio publicado en Climate Services calculó que un aumento de 2 ºC en la temperatura media del planeta podría suponer a los países que se lucran de este negocio en Europa una pérdida de 10,1 millones de noches en cada temporada de invierno, valoradas en unos 780 millones de euros.

Sin embargo, no está claro el daño que este nuevo detalle en concreto –la reducción en la capa de nieve– puede ocasionar al turismo ligado al esquí. Matiu lo explica: “Para los resorts de esquí, lo más importante no es tanto la profundidad de la nieve sino la capacidad que tienen para crear nieve”, si bien es cierto que esa capacidad de generar nieve artificial a su vez está condicionada por la temperatura, asegura, por lo que el calentamiento, de una manera u otra, termina afectando a estos complejos turísticos.

Para Matiu, más preocupante que la repercusión sobre el turismo es el impacto que la reducción en la capa de nieve tiene sobre la disponibilidad de agua en las montañas y las consecuencias socioeconómicas asociadas como la sequía o la menor capacidad de producción de alimentos.

Con este estudio, que han puesto a disposición de toda la comunidad científica sin restricciones, los investigadores pretenden contribuir a la ciencia del clima y esperan que su análisis abra la puerta a futuras investigaciones sobre este mismo asunto, pues auguran que este fenómeno solo se agravará en el futuro, especialmente en altitudes bajas, a medida que la Tierra siga calentándose.