El que més preocupa de les noves variants del coronavirus

La major contagiositat i la possible pèrdua d’eficàcia de les vacunes inquieta metges i científics. Igual que amb els antibiòtics i els bacteris, si es va a pel virus, cal anar fins al final. Quedar-se a mig camí és donar-li l’oportunitat de ressorgir. I quan ressorgeix, torna amb més força, com s’ha vist a Anglaterra, Brasil i Sud-àfrica.

https://www.lavanguardia.com/ciencia/20210122/6189411/mas-preocupa-nuevos-virus.html

Ya saben lo que pasa con los antibióticos. Si completan el tratamiento, eliminan la infección. Si lo dejan a mitad y permiten que algunas bacterias sobrevivan, las que quedan son las más difíciles de combatir. Las más resistentes al antibiótico. Así es cómo funciona la evolución, por selección natural.

Lo mismo pasa ahora con el virus SARS-CoV-2 a escala global. Se le ha permitido proliferar tanto, y en tantos lugares distintos, que ha tenido campo libre para experimentar con mutaciones. Estamos asistiendo en directo a un gran experimento mundial de selección natural. Están emergiendo las variantes que más benefician al virus. Las que más le ayudan a proliferar.

Con pocas semanas de diferencia se han descubierto tres variantes inquietantes en Inglaterra, Sudáfrica y Brasil. Es posible que aparezcan más en las próximas semanas y meses. Ante variantes potencialmente peligrosas como estas, hay tres grandes incógnitas que preocupan a médicos y científicos.

¿Son más virulentas?

Todo lo que hacen los virus tiene un único objetivo. Proliferar. No tienen ningún interés en causar daño a sus huéspedes. Más bien al contrario. A un virus respiratorio como el SARS-CoV-2 le conviene que las personas infectadas se encuentren bien y puedan hacer vida normal durante el periodo en que son más contagiosas. Y es exactamente lo que ha conseguido: la máxima contagiosidad empieza antes que los síntomas. Lo que ocurra después al virus le da igual. Si la persona se recupera, bien. Si enferma y muere, ya no es su problema.

Pero como los virus son tahúres nanométricos que lanzan los dados genéticos una y otra vez hasta que sale una buena jugada, probando mutaciones al azar, podría ocurrir que las variantes ganadoras incorporen mutaciones accidentales que agraven la covid. Por ahora esto no tiene por qué preocuparnos: los datos de que disponemos son tranquilizadores. A día de hoy nada indica que las variantes identificadas en Inglaterra, Sudáfrica y Brasil causen formas más graves de covid que las variantes anteriores del virus.

¿Son más contagiosas?

Los datos sobre la capacidad de contagio son más preocupantes. La variante británica, llamada B117, es en torno a un 35% más transmisible que las anteriores, según un informe de Public Health England, la agencia de salud pública inglesa, basado en datos de más de 500.000 personas. La variante ya ha llegado a más de 60 países.

En España se espera que se extienda en las próximas semanas y que represente el 40% de los casos de covid a mediados de marzo, según dijo ayer Fernando Simón, director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES).

La variante británica tiene la mutación genética N501Y, que modifica la proteína S del virus de un modo que posiblemente aumente su capacidad de infectar células humanas.

También las variantes que se han identificado en Sudáfrica y en Brasil tienen esta mutación y su incidencia está en rápido aumento, lo que sugiere que también son más contagiosas, aunque no se ha cuantificado en qué medida lo son. La sudafricana se ha encontrado ya en 23 países y la brasileña, en 3.

Que una variante sea más transmisible significa que, si se mantienen las mismas medidas de control de la epidemia, se producirán más contagios, más casos graves, más hospitalizaciones y más muertes. Si se quiere evitar que aumenten los casos, las hospitalizaciones y las muertes, entonces no habrá otra opción que adoptar medidas que restrinjan más la interacción social. Es lo que podemos esperar que ocurra en España en marzo, si no antes.

¿Escapan al sistema inmunitario?

Es lo que más preocupa a medio plazo. Si el coronavirus adquiere la capacidad de evitar la respuesta inmunitaria contra variantes anteriores, las personas que han pasado la covid podrían recaer. Es lo que parece estar ocurriendo en Manaos (Brasil), donde el 76% de la población tenía anticuerpos contra el SARS-CoV-2 y aun así se está registrando una explosión de casos de la nueva variante P.1. También en Sudáfrica, donde los anticuerpos de algunas personas que han pasado la covid no son capaces de neutralizar la variante 501Y.V2. Ambas variantes, la de Brasil y la de Sudáfrica, tienen en común la mutación E484K, que supuestamente les ayuda a burlar la vigilancia inmunitaria.

Si el virus aprende cómo volver a infectar a personas que han pasado la covid, es posible que también escape a las vacunas que se han desarrollado contra las variantes anteriores.

Con los datos disponibles a día de hoy, la vacuna de Pfizer –y por extensión también otras– parece capaz de neutralizar la variante británica. No se sabe aún si también podrá neutralizar las otras variantes. Si no fuera capaz de neutralizarlas, y si alguna de estas variantes se convirtiera en dominante, inevitablemente se retrasaría el final de la pandemia.

¿Cómo evitar que surjan más variantes del virus?

Cuantas más personas estén infectadas, mayor es la probabilidad de que surjan variantes. “Para minimizar el riesgo, es importante que las medidas de contención sean consistentes”, señala Ricard Solé, investigador Icrea en el Institut de Biologia Evolutiva y la Universitat Pompeu Fabra. “Si disponemos de una vacuna eficiente pero relajamos las medidas de control como la mascarilla y la distancia, favorecemos que surjan variantes del virus capaces de saltarse los controles”.

Igual que con los antibióticos y las bacterias, si se va a por el virus, hay que ir hasta el final. Quedarse a medio camino es darle la oportunidad de resurgir. Y cuando resurge, vuelve con más fuerza, como se ha visto en Inglaterra, Brasil y Sudáfrica.

“El gas s’ha acabat”, diu el cap del banc de la UE. L’economia mana.

Europa ha de reconèixer que el seu futur ja no és amb els combustibles fòssils, va dir el president del Banc Europeu d’Inversions quan presentava els resultats del banc el 2020 el dimecres (20 de gener).

“Per dir-ho poc, el gas s’ha acabat”, va dir el doctor Werner Hoyer en una roda de premsa sobre els resultats anuals del BEI.

“Es tracta d’una greu sortida del passat, però sense la fi de l’ús de combustibles fòssils sense reducció, no podrem assolir els objectius climàtics”, va afegir.

La UE té com a objectiu assolir les emissions netes netes el 2050 i s’espera que adopti un nou objectiu de reducció de carboni del -55% per al 2030. Tot i això, el gas s’ha mantingut en una zona gris, i la Comissió Europea ha afirmat que encara caldrà ajudar al carbó. els estats membres dependents de la UE s’allunyen dels combustibles fòssils .

Segons el full de ruta del banc climàtic publicat el 2020 , el BEI té previst utilitzar el 50% de la seva activitat per donar suport a la sostenibilitat del clima i el medi ambient, desbloquejant 1 bilió d’euros per al finançament ecològic el 2030. També garantirà que tota l’activitat estigui alineada amb l’Acord de París. Continua la lectura de “El gas s’ha acabat”, diu el cap del banc de la UE. L’economia mana.