Espais residuals: el tercer paisatge

Els secarrals constitueixen ecosistemes molt singulars, ecològicament complexos i fràgils, de gran biodiversitat i infravalorats per la ciència. Són territoris que evolucionen, sense intervenció humana, cap a paisatges secundaris regits per una eficaç dinàmica vital. Les Moles és un bon exemple.

L’espai residual és el resultat de l’abandonament d’un terreny anteriorment explotat. El seu origen és múltiple: agrícola, industrial, urbà, turístic, etc. Espai residual és sinònim de terreny erm.

https://www.eldiario.es/ultima-llamada/espacios-residuales-tercer-paisaje_132_6399748.html

Hay una manera de entender el ocio promovida por el capitalismo más feroz que es insostenible y sin embargo se ha impuesto en los “países desarrollados” en las últimas cinco décadas. Un brevísimo tiempo en la historia de la humanidad cuyas consecuencias son más terribles que una guerra convencional en lo que se refiere a la destrucción del mundo y el imaginario social. Nos empujan a vivir sin límites al consumo como si esta tierra pudiera sostener esa demanda desbocada. Es el caso de los Conglomerados de Ocio y Consumo como el que la multinacional Intu se empecina en levantar en Paterna. Continua la lectura de Espais residuals: el tercer paisatge

El G20 ho té clar: sortir de la crisi tornant als combustibles fòssils

Les superpotències donen l’esquena a l’entorn i aposten pels combustibles fòssils per esquivar les conseqüències econòmiques de la pandèmia. Des que la Covid va arribar, els principals governs del planeta s’han destinat 233.000 milions de dòlars en petroli, gas i carbó, segons les dades d’Energy Policy Tracker (EPT).

https://www.publico.es/sociedad/transicion-energetica-g20-claro-salir-crisis-volviendo-combustibles-fosiles.html

Entre 2017 y 2019, los gobiernos del G20 invirtieron 584 mil millones de dólares a través de transferencias presupuestarias, finanzas públicas o inversiones en el extranjero. Se trata, además, de la etapa en la que los estados más han arropado económicamente al petróleo y el gas, que recibieron 277.000 millones de dólares, el 47% del total de las inversiones fósiles. Pese a todo, los datos, publicados por el Instituto Internacional para la Sostenibilidad y el Desarrollo (IISD, por sus siglas en inglés) muestran una leve mejora respecto al promedio 2014-2016, con un 9% menos de dinero destinado a las energías contaminantes. El avance, no obstante, es insuficiente y podría quedar en nada debido a las políticas económicas que las grandes potencias están desarrollando para hacer frente a los estragos de la pandemia de la covid-19. Continua la lectura de El G20 ho té clar: sortir de la crisi tornant als combustibles fòssils