Ningú al timó. (Antonio Turiel)

Ningú està dirigint la desbandada de les companyies petrolieres. No hi ha un pla per rendibilitzar l’enfonsament de la indústria automobilística. No s’estan aconseguint beneficis amb l’aturada dels aeroports. Ningú guanya amb el desastre ambiental. No hi ha ningú al timó. En primer lloc hem d’entendre això. No per canviar el rumb, sinó per tenir un.

https://crashoil.blogspot.com/2020/09/nadie-al-timon.html

Queridos lectores:

Se acerca el final del verano en el hemisferio septentrional, y esta efemérides astronómica va a marcar muchos cambios en este agitado año 2020.

Las inquietudes de muchos están centradas en el impacto que el cambio de estación tendrá sobre la propagación de la CoVid en los países del norte (y también se dilucidará si, con suerte, la llegada de la primavera austral supone una mejora de la situación en los países del sur). La pandemia de este nuevo virus ha puesto patas arriba nuestro mundo, agravando la crisis económica que de todos modos tenía que sobrevenir. La angustia personal de las personas económicamente más vulnerables y la inseguridad que ha generado este evento inesperado han favorecido el afloramiento de discursos simplistas y falaces de escasa base científica y contraproducentes para lidiar con las dificultades del momento. Continua la lectura de Ningú al timó. (Antonio Turiel)

Indicis de vida als núvols de Venus

Anunci revolucionari en el món de l’astronomia. Un estudi publicat aquest dilluns constata l’existència de fosfà a l’atmosfera, un gas que només es produeix quan hi ha alguna forma de vida involucrada.

La fosfinafosfàfosfaminafosfur d’hidrogen o hidrogen fosforat (PH3) és un gas incolor, inflamable i molt tòxic. A la natura se’n produeixen petites quantitats en la degradació de la matèria orgànica

El 9 de setembre, la Reial Societat Astronòmica, una de les entitats més prestigioses del món al camp de l’astronomia, anunciava que per al dilluns 14 de setembre tenien preparat un anunci “trencador”.

Ho avançaven, entre altres, l’Institut de Tecnologia de Massachussets (MIT): un grup de científics haurien confirmat l’existència de fosfà a l’atmosfera del planeta Venus, un gas que els estudiosos del camp de l’astrobiologia consideren un indici prou clar d’existència de vida.

Les bases d’aquesta descoberta les va assentar un article entregat a la revista acadèmica Astrobiology i publicat a mitjans d’agost pels estudiosos en la matèria Sara Seager, investigadora del MIT, Janusz J. Petkowski, Peter Gao, William Bains, Noelle C. Bryan, Sukrit Ranjan, Jane Greaves i altres.

Una hipòtesi de més de 50 anys

L’astrofísic i divulgador Carl Sagan, ja l’any 1967, especulava amb la possibilitat que certs microbis poguessin sobreviure a l’atmosfera venusiana.

Més de mig segle després de l’article de Sagan, un altre estudi de Sanjay S. Limaye, Rakesh Mogul, David J. Smith, Arif H. Ansari, Grzegorz P. Słowik i Parag Vaishampayan plantejava la possibilitat que algunes de les taques fosques que es poden veure a l’atmosfera de Venus es fossin aglomeracions de formes de vida semblants a la concentració d’algues als mars terrestres.

Però una part prou significativa de la comunitat científica es mostrava escèptica davant d’aquestes possibilitats: si existissin microbis a l’atmosfera de Venus, la seva esperança de vida seria molt curta, ja que, a mesura que caiguessin a capes inferiors, acabarien incinerats.

L’estudi liderat per Seager suggereix que el cicle de vida d’aquests microbis podria ser molt més llarg, cosa que hauria garantit el seu desenvolupament en el transcurs de milions d’anys. Els microbis, asseguren, viurien en un ambient líquid en suspensió als núvols, fet que permetria l’existència d’una franja habitable en un planeta amb unes temperatures que fan gairebé impossible la vida.

A la Terra ja hi ha documentats microorganismes que poden viure en suspensió a gairebé mig centenar de quilòmetres del terra.

El paper del fosfà

Ara, gràcies als telescopis James Clark Maxwell Telescope de Hawaii i l’Atacama Large Millimeter Array de Xile, s’hauria confirmat aquesta hipòtesi a l’haver detectat presència de fosfà a l’atmòsfera.

En paraules de l’investigador Janusz J. Petkowski:

“Els astrònom pensaran en moltes maneres de justificar l’existència de fosfà sense que hi hagi vida involucrada. Benvinguts. Si us plau, feu-ho, perquè estem arribant al final de les possibilitats per trobar processos de producció de fosfà abiòtics”.

D’aquesta manera, Petkowski suggeria el que confirmarà un article revisat a la revista Nature: que, per primer cop en la història de la humanitat, tenim indicis prou sòlids de l’existència de vida fora de la Terra.

https://www.ccma.cat/324/indicis-de-vida-a-venus-anunci-revolucionari-en-el-mon-de-lastronomia/noticia/3046669/

Descubren fuertes indicios de presencia de vida extraterrestre en Venus

Lo detalla un estudio realizado por un equipo internacional de astrónomos de cuatro de las universidades más importantes del mundo.

Se espera que a lo largo de este lunes 14 de septiembre la revista Nature publique un detallado estudio que dará a conocer al mundo que se han descubierto fuertes indicios de presencia de vida en nuestro planeta vecino, Venus.

Desde que las primeras sondas lanzadas por la Unión Soviética se posaran sobre su superficie tenemos constancia de que nuestro vecino más cercano es un auténtico infierno, con temperaturas en su superficie capaces de derretir el plomo, una presión atmosférica noventa veces superior a la de nuestro planeta y nubes de ácido sulfúrico.

Sin embargo, su atmósfera es un lugar mucho más acogedor, e incluso en Moscú llegaron a pensar en futuras colonias que aprovecharían este entorno, con temperaturas similares a las de la Tierra para establecer una estación espacial similar a la que tenemos en la atmósfera terrestre.

Debido a estas condiciones más “amigables”, muchos científicos han especulado durante décadas en la posibilidad de que en esa zona, en una franja situada a entre 48 y 60 kilómetros de la superficie de Venus existiera algún tipo de vida.

Y precisamente serios indicios de que estas sospechas no iban mal encaminadas es lo que acaba de encontrar un equipo de astrónomos pertenecientes a varias de las instituciones internacionales más importantes: la Universidad de Cardiff, la Universidad de Manchester, la Universidad de Cambridge y el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT).

El grupo de expertos de primer nivel ha sido dirigido por la astrónoma Jane Greaves, perteneciente a la Universidad de Cardiff. En una nota de prensa que debía publicarse el 14 de septiembre pero que ha sido filtrada un día antes por error, se detalla que se han detectado cantidades significativas de fosfina, un gas que se considera un marcador biológico concluyente, ya que, según sabemos hoy en día, solo se puede producir artificialmente en un laboratorio o de manera natural por ciertos tipos de microbios  que viven en ambientes libres de oxígeno.

Este gas fue observado desde dos telescopios diferentes y por dos equipos de investigadores que no tenían inicialmente conexión entre sí. Hablamos del telescopio James Clerk Maxwell, situado en Hawaii y el complejo de radiotelescopios ALMA de Chile.

Una vez que ambos encontraron señales inequívocas de la presencia de este gas en la atmósfera de Venus, trataron de buscar métodos alternativos para que este gas se produzca de forma natural sin que implique la presencia de vida, todo pese a que años antes el MIT ya había publicado varios papers en los que detallaba que si se encontraba en el futuro fosfina en un planeta rocoso, esto implicaría indudablemente la presencia de vida.

Tras meses de investigación, a pesar de los enormes esfuerzos, no se ha logrado encontrar otra explicación alternativa que pueda explicar la gran cantidad de este fosfina en la atmósfera de Venus. “Esto significa que se trata de vida, o algún tipo de proceso físico o químico que no esperamos que ocurra en planetas rocoso”, explica el astrobiólogo Janusz Petkowski, coautor del estudio.

“Realmente revisamos todos los procesos posibles que podrían producir fosfina en un planeta rocoso. Si no se trata de vida, entonces nuestra comprensión de los planetas rocosos es muy deficiente”, señala.

Precisamente para no cantar victoria antes de tiempo y comprobar cualquier posibilidad, el científico William Barinas, perteneciente al MIT, dirigió la parte de la investigación que trató de buscar formas naturas de producir fosfina en Venus.

Tras una ardua investigación se descartó que este proceso se lleve a cabo por algún tipo de interacción de la luz solar, por minerales lanzados hacia arriba desde la superficie por algún volcán o por relámpagos, ya que si bien podrían en casos muy remotos producir esta sustancia, la cantidad que llegarían a generar sería, como mucho, una diezmilésima parte de la cantidad de fosfina detectada por los telescopios.

Por tanto, los científicos de estas cuatro universidades entienden que definitivamente “algo” está produciendo un volumen muy significativo de fosfina en la atmósfera de nuestro planeta vecino.

En este sentido, el astroquímico Paul Rimmer, de la Universidad de Cambridge señala que los microorganismos terrestres solo necesitarían trabajar aproximadamente al 10% de su productividad para producir la cantidad de este gas detectado en Venus.

Todos estos descubrimientos no son el paso definitivo para poder afirmar que existe vida extraterrestre pero sí son un gran avance que deja esta posibilidad muy cerca de su confirmación. Ahora, los científicos planean observar constantemente la atmósfera de Venus para tratar de observar si se producen cambios en la cantidad de fosfina acumulada y al mismo tiempo tratar de descubrir si hay presencia de otros gases compatibles con la vida.

Con estos avances, no será nada extraño que en los próximos meses o años comencemos a conocer proyectos para enviar sondas u otro tipo de misiones a Venus para tratar de conocer más detalles sobre este cercano y a la vez desconocido vecino.

https://www.elmundo.es/papel/historias/2020/09/14/5f5f3b9efdddffeb948b4662.html

https://ca.wikipedia.org/wiki/Fosf%C3%A0