Espanya, l’únic país del seu entorn que no toca impostos davant la crisi del coronavirus. Amb això no som europeus.

Els fiscalistes critiquen la manca de sensibilitat davant de l’ensorrament productiu. L’Agència Tributària no perdona, de moment, ni un euro al contribuent

Un país que és conegut pels seus casos de corrupció no aplica el sentit comú en situacions excepcionals.

No hi ha cap evidència que la SARS-CoV-2 procedeixi d’un laboratori
El complotismo ens allunya de la realitat i, per tant, de la capacitat d’actuar per resoldre els problemes reals.

https://www.eleconomista.es/economia/noticias/10446977/03/20/Espana-el-unico-pais-de-su-entorno-que-no-toca-impuestos-ante-la-crisis-del-coronavirus.html

Pese a que todos los países del entorno están aplicando ya estímulos fiscales para frenar la crisis económica derivada del coronavirus, Moncloa se resiste a tocar los impuestos en España. De toda su batería de medidas, solo ha establecido un pequeño aplazamiento para casos muy concretos. Hacienda no perdonará, por el momento, ni un euro a los contribuyentes.

En concreto, la única medida en esta materia está contemplada en el Real Decreto-ley 7/2020, de 12 de marzo. Según Daniel Echegoyen, abogado de Broseta, lo que establece es un aplazamiento casi automático de deudas tributarias, incluso de aquellas que legalmente son inaplazables -como retenciones, pagos fraccionados e IVA- por un plazo de seis meses y sin devengo de intereses durante los primeros tres meses. Sin embargo, esta medida, que opera exclusivamente respecto de las deudas de la Administración Tributaria del Estado, tiene un alcance muy limitado, ya que es aplicable solo para personas o entidades con volumen de operaciones no superior a 6.010.121,04 euros, y respecto de deudas de hasta 30.000 euros.

“El sistema de aplazamiento aprobado es una mera limosna para un país en derrumbe económico”, destacan los fiscalistas

Los fiscalistas están estupefactos ante la inacción del Ejecutivo en materia de impuestos. La Asociación Española de Asesores Fiscales (Aedaf) mostró esta semana su enfado por la “nula piedad” que muestra la Agencia Tributaria mientras el tejido productivo del país se desmorona. Países como Alemania, Italia, Austria, Bélgica, Portugal, Finlandia, Noruega, Grecia, Luxemburgo, Rumania, Eslovaquia, Lituania, China, Rusia, Singapur, Australia, Nueva Zelanda, Indonesia, Malasia, Costa Rica, Ecuador, Moldavia, Filipinas o Bosnia Herzegovina han optado ya por diferir los plazos para presentar autoliquidaciones tributarias por impuestos sobre la renta o por IVA y han introducido incentivos fiscales relevantes para otorgar liquidez a las empresas mientras que en España Hacienda sigue, casi, como si nada.

El fiscalista Javier Gómez Taboada, socio del área tributaria de Maio Legal, reconoce que hay “una pesadilla tributaria” sumada a la del coronavirus. “El sistema de aplazamiento aprobado en el Consejo de Ministros de ese día es una mera limosna para un país en derrumbe económico”, apunta. “Ojalá me equivoque, pero mucho me temo que esta absoluta falta de empatía se va a cobrar un muy alto precio“, añade.

El resto cede

Alemania es uno de los países que más ha tardado en adoptar medidas fiscales. Sin embargo, en un documento del Ministerio de Finanzas alemán, al que ha tenido acceso elEconomista, Berlín reconoce esta necesidad y propone un ambicioso plan de estímulo tributario. En concreto, el documento apuesta por opciones para diferir los pagos de impuestos.

En esta línea, las autoridades fiscales alemanas podrán diferir los impuestos y se les obligará a no imponer condiciones estrictas en el pago por esta crisis. “Tan pronto como sea claro que los ingresos del contribuyente en el año en curso sean más bajos que en el año anterior, los impuestos se reducirán de manera rápida y directa”, destaca.

Además, en cuanto a medidas de ejecución -por ejemplo, embargo de cuentas bancarias- y pago atrasado, las sanciones no se aplicarán hasta el 31 de diciembre de 2020.