El coronavirus causa més morts de les detectades

Un informe de Sanitat destapa que la manca de proves ha deixat fora dels recomptes a més de la meitat dels morts a Madrid, Castella-la Manxa i Castella i Lleó durant diversos dies.

El cost en vides que aquesta situació tindrà serà molt important, difícilment assumible. No ens ho podem tornar a permetre .

https://elpais.com/sociedad/2020-03-27/el-coronavirus-causa-mas-muertes-de-las-detectadas.html

España se ha acostumbrado en las últimas fechas a una rutina inimaginable hace solo un mes. Cada mañana, a las 11.30, el coordinador de emergencias del Ministerio de Sanidad, Fernando Simón, desgrana los últimos datos remitidos por las comunidades autónomas sobre fallecidos por el coronavirus. Primero fueron unas decenas. Luego cientos. Este viernes, 27 de marzo, ya eran 4.858 personas las muertas por el patógeno, en su mayoría hombres mayores con patologías previas.

La realidad, sin embargo, es aún más dura, según un informe elaborado por el Instituto de Salud Carlos III al que ha tenido acceso EL PAÍS. El documento revela que el virus casi ha duplicado la mortalidad en algunas zonas de España. También que la información que cada día ofrece Simón solo está mostrando una parte de las dimensiones de la epidemia, ya que únicamente incluye a aquellos pacientes que fallecen tras haber dado positivo en las pruebas de coronavirus.

El informe, cuyos responsables declinaron atender a EL PAÍS, se basa en la red de Vigilancia de los excesos de mortalidad por todas las causas de este organismo —dependiente de los ministerios de Sanidad y Ciencia—, que monitoriza, en base a los registros civiles de toda España, los fallecimientos diarios que se producen y los compara con la media de los ocurridos desde 2008.

Llama la atención el caso de Castilla y León. Entre el 17 y el 24 de marzo, esta comunidad registró un total de 885 fallecimientos, cuando lo esperable según las medias registradas en los años anteriores eran 500, según el Instituto de Salud Carlos III. De esas 385 personas de “exceso de defunciones” (un 77% más), el recuento diario ofrecido por las Administraciones correspondiente a esas fechas solo recogió 112, menos de una tercera parte. Estas son muertes que en su día pasaron desapercibidas y fueron registradas con causas más genéricas, como neumonía, o que no han podido ser incluidas en los registros por coronavirus porque, aunque hubiera sospechas de ello, las pruebas diagnósticas no han llegado a tiempo.

“Estos datos confirman que aún nos falta mucho por conocer de la epidemia. Ya sabíamos que la cifra real de infectados es mucho mayor que la detectada. Ahora descubrimos que también hay muchos más fallecidos. La conclusión es que el impacto del virus está siendo mucho más importante de lo que nos dicen los datos disponibles”, afirma Daniel López Acuña, exdirector de Acción Sanitaria en Crisis de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y actual profesor asociado en la Escuela Andaluza de Salud Pública.

Castilla-La Mancha y la Comunidad de Madrid son las otras dos autonomías con datos reveladores. En el primer caso, entre el 15 y el 24 de marzo, el Carlos III identificó 938 fallecimientos, un 75,5% más de lo esperable. El “exceso de mortalidad” registrado fue de 404 muertes, de las que el recuento diario de las Administraciones apenas detectó la mitad. En Madrid, entre el 10 y el 16 de marzo, las muertes registradas fueron 1.318, un 66% más de las 794 defunciones previsibles. En sus comparecencias diarias, Sanidad informó de que la comunidad había registrado en esos días 192 fallecimientos, cuando el exceso de mortalidad detectado por el Carlos III es de casi el triple.

El informe del Instituto de Salud Carlos III también ha detectado “excesos de mortalidad” a nivel nacional (del 13% los pasados días 23 y 24 de marzo) y “puntuales de un día” en otras comunidades como Aragón, Cantabria, Cataluña, Comunidad Valenciana y Navarra.

Pero en estos casos, las estimaciones son incompletas por un problema de falta de los datos recibidos desde los registros civiles (la fuente de información que utiliza el sistema), colapsados a su vez por el aumento de la mortalidad. “Observamos un retraso en la notificación de defunciones en los registros civiles de varias comunidades autónomas, siendo notable en Galicia, Comunidad de Madrid y La Rioja”, alerta el informe.

El escenario de Madrid

Sorprende el caso de Madrid, que tras detectar un exceso de la mortalidad hasta el día 16, volvió a valores normales justo cuando más se incrementaron las muertes por el virus. “Es todo un problema de calidad de los datos. El sistema, también los registros, está desbordado. Lo importante del estudio es que revela por primera vez los aumentos reales de mortalidad en zonas y fechas en los que la calidad de datos sí es buena. Y en todos ellos los incrementos son devastadores”, explican fuentes conocedoras del sistema utilizado para monitorizar la mortalidad en España. El informe alerta de que será necesario “seguir evaluando la situación en los próximos días” para completar las lagunas y la falta de información en algunas autonomías.

La diferencia entre la mortalidad real y la oficial se debe a varias razones, entre ellas, las carencias con las que se ha topado el sistema sanitario al hacer frente a la epidemia —la detección tardía del virus en España, la falta de pruebas diagnósticas…— y los distintos modos de contabilizar a los fallecidos.

Las comunidades, por ejemplo, solo atribuyen una muerte al coronavirus (y la notifican como tal al Ministerio de Sanidad) si el paciente ha sido sometido a las pruebas y estas han dado positivo, confirman dos responsables sanitarios de sendos Gobiernos regionales. “Esto deja fuera a muchas personas fallecidas en residencias o domicilios particulares que no han sido sometidos a prueba alguna”, explica uno de ellos.

Esta situación ha sido denunciada a este diario por numerosos profesionales del sistema sanitario. “Están falleciendo muchos pacientes en su domicilio y el Summa solo llega para certificar la muerte. O lo hacen en las residencias porque los hospitales no los aceptan si son mayores y con patologías previas. A casi ninguno de ellos se les han realizado las pruebas y, por tanto, no son contabilizados como víctimas del coronavirus”, alerta una de estas quejas.

El Sistema de Monitorización de la Mortalidad diaria (MoMo) utiliza como fuente de información “3.929 registros civiles informatizados del Ministerio de Justicia, correspondientes al 92% de la población española”, recoge el informe. “Es el sistema de referencia para vigilar y detectar cualquier cambio en la mortalidad esperable, como se hace anualmente con la gripe o las olas de calor. Es una estimación extremadamente fiable que trabaja con medias de las dos últimas décadas”, explican fuentes del Carlos III, que no dudan en atribuir al coronavirus los incrementos de mortalidad detectados. “El momento y la magnitud de los cambios hace que no tengan otra explicación posible que el coronavirus”, añaden estas fuentes.

Fin al modelo de residencias de mayores

Los expertos llevan días avanzando que muchas cosas deben cambiar en España tras la epidemia. Para Pere Godoy, presidente de la Sociedad Española de Epidemiología, una de ellas debe ser el modelo de residencias para mayores (también para personas con discapacidades), convertidas durante este mes de marzo en auténticas trampas mortales. “Cuando todo esto pase, debe reformularse por completo un modelo basado en la concentración de colectivos de riesgo en espacios reducidos, con estándares de calidad bajos e insuficientemente preparados para hacer frente a una epidemia como la que estamos viviendo”. “El coste en vidas que esto va a tener será muy importante, difícilmente asumible. No nos lo podemos volver a permitir”, concluye.