Bombolles que mesuren la radiació per evitar el càncer en l’espai

La radiació per neutrons es considera un dels més greus de tots els tipus de radiació experimentats en l’espai. Quan els raigs còsmics -partícules amb molta energia- xoquen amb la matèria física, com les parets de l’Estació Espacial Internacional (ISS, per les seves sigles en anglès), i aquesta col·lisió produeix neutrons. Aquests poden penetrar en profunditat en els teixits humans i alterar-los, amb el potencial de causar problemes de salut a llarg termini com el càncer.

L’experiment Radi-N2 té l’objectiu de reduir els riscos que pugui suposar per a la salut l’exposició a aquest tipus d’energia en futurs viatges tripulats

https://www.lavanguardia.com/ciencia/20200205/473297593458/burbujas-miden-radiacion-cancer-espacio.html

Con el objetivo de contribuir a reducir el riesgo que de tal exposición en futuros viajes tripulados, la Agencia Espacial Canadiense está llevando el estudio Radi-N2. Esta investigación ha sido diseñada para caracterizar la radiación en varias localizaciones de la ISS, laboratorio espacial permanentemente tripulado desde casi 20 años.

Para ello ocho “detectores de burbujas” de neutrones están conectados a ubicaciones fijas dentro de la ISS, incluido uno que carga un miembro de la tripulación. Se trata de tubos llenos de un líquido que al interactuar con los neutrones forma burbujas. Estas quedan retenidas dentro y permiten la detección visible de la radiación.

CanadianSpaceAgency

@csa_asc

Today is . A Canadian science experiment in space is studying how neutron radiation can cause long-term health problems, including cancer.

Video: CSA/NASA

Video insertado

40 personas están hablando de esto

La información recopilada por los detectores será usada para evaluar la exposición a la radiación de los astronautas a bordo de la estación. El objetivo es definir el riesgo para la salud de los miembros de la tripulación y proporcionar los datos necesarios para desarrollar medidas de protección avanzadas para futuros vuelos espaciales.

En las próximas misiones a Marte el peligro que comporta la radiación en el espacio profundo para las tripulaciones puede ser un gran obstáculo. El propio viaje supone una exposición varios cientos de veces mayor que la acumulada durante el mismo periodo en la superficie terrestre.

Y es que en la Tierra también ocurre la radiación por neutrones, pero su intensidad es mucho menor porque nuestro planeta nos protege de muchos de los rayos cósmicos gracias al campo magnético. Las tecnologías para la predicción, el control y la protección frente a esta energía serán por tanto una parte clave para cada misión espacial que involucre personas.