La fam amenaça la vida de 45 milions de persones a l’Àfrica

Una xifra rècord. 45 milions de persones, fonamentalment dones i nens, tot just ingereix algun aliment bàsic a el dia o fins i tot gens durant diversos dies seguits en 16 països de sud d’Àfrica. Aquestes són les dades amb què les agències de l’ONU per a l’alimentació alerten als donants internacionals perquè accelerin les inversions a la regió, on en breu començaran les èpoques de ciclons que condicionaran encara més l’accés a aliments innocus, nutritius i suficients .

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JOHANNESBURGO, Sudáfrica. Cuarenta y cinco millones de personas, una cifra récord, están amenazadas por el hambre en países del sur de África debido a la sequía, las inundaciones y las dificultades económicas, alertó este jueves la ONU.

«Esta crisis alcanza proporciones nunca vistas y nuestras observaciones demuestran que va a empeorar», advierte en un comunicado la responsable regional del Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la ONU en la zona, Lola Castro.

Desde hace cinco años, todo el extremo sur del continente africano sufre un importante déficit de lluvias, agravado por la repetición de episodios de la anomalía climática conocida como El Niño, que pesan sobre las cosechas de sus dieciséis países, en su mayoría muy pobres.

El calentamiento de la temperatura mundial también está provocando tormentas y ciclones cada vez más intensos.

El año pasado, el ciclón tropical Idai provocó inundaciones catastróficas en Mozambique, Zimbabue y Malaui, causando más de mil muertos, varios millones de damnificados y cuantiosos daños.

Este año, el PMA tiene previsto prestar asistencia a 8.3 millones de personas en situación de inseguridad alimentaria en Zimbabue, Zambia, Mozambique, Madagascar, Namibia, Lesotho, Esuatini (Ex Suazilandia)  Malaui.

La agencia de las Naciones Unidas reiteró el jueves su llamado urgente a la comunidad internacional y a los donantes, afirmando que, de momento, sólo disponía de 205 de los 489 millones de dólares necesarios para financiar sus proyectos de ayuda de emergencia.

Zimbabue en peligro

Según el PMA, las temperaturas en la región están aumentando a un ritmo dos veces superior al promedio mundial.

Una vez más este año, las previsiones predicen un clima seco y cálido, lo que augura una nueva mala cosecha. En todos los rincones de la región, muchas familias ya se han visto obligadas a eliminar una de sus comidas diarias y sólo sobreviven gracias a la ayuda de emergencia.

La situación más preocupante es la de Zimbabue, donde el PMA calcula que hay casi 8 millones  de personas en peligro de morir de hambre, es decir la mitad de la población.

«Zimbabue es uno de los cuatro países del mundo con mayor inseguridad alimentaria», declaró a finales de noviembre la Relatora Especial de las Naciones Unidas sobre el derecho a la alimentación, Hilal Elver, que visitó el país.

El país está sumido desde hace unos veinte años en una crisis económica catastrófica que el presidente Emmerson Mnangagwa, que sucedió a finales de 2017 al autócrata Robert Mugabe, no consigue frenar.

Desde hace meses, la población sufre escasez recurrente de productos básicos, harina, medicamentos, combustibles y cortes masivos de electricidad que han hecho una pesadilla de la vida cotidiana. NR

https://elpais.com/internacional/2020/01/16/actualidad/1579190496_055209.html

Una cifra récord. 45 millones de personas, fundamentalmente mujeres y niños, apenas ingiere algún alimento básico al día o incluso nada durante varios días seguidos en 16 países del sur de África. Estos son los datos con los que las agencias de la ONU para la alimentación alertan a los donantes internacionales para que aceleren las inversiones en la región, donde en breve comenzarán las épocas de ciclones que condicionarán aún más el acceso a alimentos inocuos, nutritivos y suficientes.

Las sequías, las inundaciones y las dificultades económicas sufridas en la región, entre otras causas, complican el abastecimiento de productos para una población que sufre un extraordinario aumento de temperaturas y cuyas lluvias erráticas e imprevisibles condicionan la estabilidad de los cultivos. “Esta crisis de hambre se sitúa en una escala que no hemos visto antes. Y la evidencia muestra que va a empeorar”, ha informado Lola Castro, directora regional del Programa Mundial de Alimentos (PMA) para el sur de África, en un comunicado emitido este jueves por la organización. Un texto que recuerda la necesidad de responder a la solicitud de ayuda “urgente” para esta región que el pasado octubre lanzaron de forma conjunta la Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) y el PMA.

“La temporada anual de ciclones ha comenzado, y simplemente no podemos permitirnos repetir la devastación causada por las tormentas sin precedentes del año pasado”, ha indicado Castro, que además de solicitar más fondos de ayuda humanitaria para amortiguar el impacto de la inseguridad alimentaria actual, insta a los donantes a invertir en proyectos a largo plazo y de desarrollo que permitan evitar estas situaciones en el futuro.

Frente a este panorama, el PMA tiene previsto asistir en los próximos meses a 8,3 millones de personas que se enfrentan a situaciones de crisis o emergencia de inseguridad alimentaria en ocho de los países más afectados de los 16 que componen la Comunidad de Desarrollo de África Austral: Zimbabue, Zambia, Mozambique, Madagascar, Namibia, Lesoto, Esuatini (antigua Suazilandia) y Malaui. Pero hasta el momento solo tienen garantizados 184 millones de euros de los 439 que se requieren para esta operación.

“Si no recibimos los fondos necesarios, no tendremos más remedio que ayudar a menos de los más necesitados y con menos”, ha dicho Castro, que ha avanzado que tampoco podrán ampliar las actividades a largo plazo “vitales para combatir de manera significativa la emergencia existencial que es el cambio climático”, ha declarado la directora en el comunicado, donde se detalla que Zimbabue sufre la peor situación de emergencia de hambre en una década, con 7,7 millones de personas, la mitad de su población, con inseguridad alimentaria grave.

“En un contexto de altas tasas de desnutrición, crecimiento demográfico, desigualdad y VIH / SIDA, la crisis del hambre se ve agravada por el aumento de los precios de los alimentos, la pérdida de ganado a gran escala y el creciente desempleo. Las familias de la región comen menos, se saltan las comidas, sacan a los niños de la escuela, venden activos preciosos y se endeudan”, añade el comunicado.