Austràlia comença el 2020 a flames (vídeo)

Sempre Austràlia celebra el nou any abans que nosaltres per la seva ubicació, però aquest any és una mica diferent i més complicat. Són coses d’una emergència climàtica que molts no tenen veritat, sobre tot, si pensen erròniament que no afecten la seva direcció. Sydney celebra el nou any amb focs artificials que assoleixen el risc que suposa.

https://www.lavanguardia.com/internacional/20191231/472650410061/australia-incendios-fuegos-artificiales-nochevieja-sydney.html

Sin Times Square, Nueva York no tendría una foto que mostrar al mundo sobre cómo celebra la Nochevieja. En Sydney, una de las primeras metrópolis en recibir el año nuevo, la postal se dibuja en el cielo con los fuegos artificiales cuando llega medianoche. Hace días que conseguir una entrada para ver el espectáculo desde algún sitio de privilegio es imposible y se espera que los espacios habilitados estén abarrotados horas antes de que caiga la noche. Las autoridades locales calculan que se reunirán alrededor del puerto más de 1,5 millones de personas para ver el espectáculo pirotécnico, valorado en unos cuatro millones de euros.

ADVERTISING

inRead invented by Teads

Esta orgía de color que da la bienvenida al nuevo año y es un icono turístico del verano australiano ha vacilado hasta el último momento. El Servicio Rural de Incendios ha decretado para el último día del año la prohibición de hacer fuego en once regiones de Nueva Gales del Sur, incluyendo
la capital australiana Canberra, y extensas áreas del sur del estado a causa del alto riesgo de incendio. Pero los fuegos artificiales del puerto de Sydney serán una excepción y puntualmente a las 9 y a las 12 de la noche iluminarán la bahía.

Precisamente, en Canberra se han cancelado dos espectáculos y en la ciudad de Parramatta, al norte del río que se funde con el mar de Tasmania en Sydney, no se lanzarán los fuegos por el alto riesgo que suponen las rachas de viento que podrían superar los 70 kilómetros por hora según el departamento de meteorología australiano. “Cancelar [los fuegos] dañaría seriamente las empresas, especialmente después de los informes de una temporada baja en el comercio, y arruinaría los planes de millares de personas” decía la portavoz del Consejo de Sydney, Tanya Goldberg. Durante los últimos días el consejo se ha mostrado reticente a cancelar la fiesta ya que calculan que los fuegos generan 81 millones de euros en beneficios para la economía del Estado. Pero la decisión no se ha tomado sin polémica. Unas 250.000 personas han firmado un manifesto a favor de la cancelación y el ministro regional de Industria y Comercio, John Barilaro, ha pedido que se cancelara el evento. “El riesgo es muy alto –dice–. En algunas áreas los fuegos se han prohibido. No creemos, entonces, dos clases de ciudadanos.” Pese a sus demandas, la primera ministra de Nueva Gales del Sur, Gladys Berejiklian,dejó claro el domingo que los fuegos artificiales se celebrarían si eran “seguros”.
ARGUMENTO ECONÓMICO
El espectáculo pirotécnico reporta 81 millones de euros de beneficios a Sydney

Mientras la Nochevieja de Sydney se teñirá de color entre el puente de hierro y la Ópera de Jørn Utzon, el país vive una grave crisis forestal. Millares de efectivos combaten las llamas de los incendios masivos que afectan grandes zonas de Nueva Gales del Sur, las colinas de Adelaida y Victoria. Se calcula que se han quemado más de 4,6 millones de hectáreas y diez personas han perdido la vida, la última un bombero voluntario en Jingellic cuando luchaba contra el incendio de Green Valley.

En las últimas horas un fuego amenaza las suburbios del norte de Melbourne y las autoridades han pedido la evacuación masiva de 30.000 turistas y 45.000 residentes de la zona de East Gippsland a causa de catorce fuegos que, empujados por el viento, se han convertido en “dinámicos e impredecibles” según el comisario de Emergencias de Victoria, Andrew Crisp. Las carreteras de la zona están cortadas y Crisp ha comparado la situación con el black saturday del 2009, cuando se quemaron 450.000 hectáreas en 10 incendios simultáneos y 173 personas perdieron la vida.

Este año la campaña es especialmente preocupante ya que las olas de calor se han sumado a la sequía en otoño y unos inviernos especialmente secos. Este escenario ha provocado que las llamas se propagasen por los bosques subtropicales entre Brisbane y Newcastle, unos territorios que normalmente son demasiado húmedos para ser pasto de las llamas. En el sur, tres regiones próximas a Adelaida, en el estado de South Australia, se encuentran en alerta catastrófica y Tasmania vive un diciembre con temperaturas de récord en Hobart, la capital. A la 13 horas y 37 minutos del mediodía de ayer se registraron 40,8 grados centígrados, la cifra más alta de su historia.