La selva amazònica, més ferida de mort que mai

Poques paraules defineixen la seva situació: mineria, hidroelèctriques, carreteres, agricultura intensiva i desforestació són els principals enemics de l’Amazònia, però un engloba tots: la passivitat -i fins i tot la complicitat- governamental.

https://www.publico.es/sociedad/selva-amazonica-herida-muerte.html

El gobierno peruano, en constante ebullición durante la breve gestión de Pedro Pablo Kuczynski, se tomó un respiro a finales de 2016 gracias a los Acuerdos del Acta de Saramurillo. Contenía de ese modo los ánimos de las comunidades indígenas, encolerizadas por los innumerables vertidos y derrames petrolíferos en la selva amazónica. No se imaginaban el presidente y sus ministros que los vecinos de la región de Loreto iban a vigilar a conciencia el cumplimiento de ese acta punto por punto. No es para menos: la selva está más herida de muerte que nunca.

De pronto, todo Suramérica quiso ser testigo de la lucha ecologista peruana. Los Acuerdos del Acta de Saramurillo prometían tratar los accidentes contratando estudios internacionales “con participación efectiva de una comisión de diez representantes de los pueblos indígenas”. Prometían también debate político “sobre la viabilidad de una nueva matriz energética nacional”. Otras voluntades versaban sobre compensaciones a las comunidades indígenas, sobre “la remediación de los sitios impactados como consecuencia de la actividad petrolífera”, y anunciaban para 2019 la petición de un Plan de Abandono a la empresa PlusPetrol Norte, S.A., para el lote que actualmente explota, cinco años antes del vencimiento del contrato de operación.

En febrero del año pasado, ante el desentendimiento del gobierno peruano, las comunidades indígenas presionaron para firmar un nuevo pacto –el Acta de Nauta– en la que la administración se comprometiera a fijar plazos exactos y presupuestos. Tras la firma continúan persistentes, porque el Plan de Abandono de PlusPetrol Norte es casi una utopía, teniendo en cuenta que aún no se han ejecutado las medidas de reparación ambiental para el anterior lote que explotó. Han conseguido, eso sí, que por lo menos el ministro de Energía y Minas, Francisco Ísmodes, apueste por esa diversificación de la matriz energética: Perú buscará alcanzar el 15% de renovables en 2030. No llega ni al 5% al día de hoy.

Según investigadores de Greenpeace Brasil consultados por Público, entre las cuestiones técnicas de protección más importantes en manos de los gobiernos que comparten la selva amazónica destacan “el control de la pérdida de superficie de los bosques y el esfuerzo de creación de Unidades de Conservación, así como el grado de implementación y eficiencia de las mismas”. Para la organización, es necesario analizar el momento político de cada país: “A pesar de que las iniciativas de protección de la selva deberían ser siempre prioridades de todos los países, en general son bastante rehenes de la alternancia política, siendo difícil decidir cuál es el país que mejor funciona en ese sentido”.

Formas contundentes de acabar con la selva amazónica hay varias. La organización no gubernamental WWF Colombia (World Wildlife Fund) identifica por lo menos seis: concesiones mineras, aumento de represas hidroeléctricas, construcción de carreteras, expansión de la agricultura intensiva, deforestación y cambios en la legislación en torno a las áreas protegidas.