Les bases científiques de l’energia eòlica

En aquest article s’expliquen els processos mitjançant els quals un generador eòlic transforma l’energia cinètica del vent en energia de rotació i a través de la llei de Faraday, en energia elèctrica. Així mateix, es detallen les limitacions d’aquest procés de transformació,  fonamental per a la vida que comencem a viure. Pocs articles expliquen fets com aquests.

http://blogs.publico.es/ignacio-martil/2018/07/06/las-bases-cientificas-de-la-energia-eolica/

Ignacio Mártil
Catedrático de Electrónica de la Universidad Complutense de Madrid y miembro de la Real Sociedad Española de Física

1. Proceso de conversión de la energía eólica en energía eléctrica

El proceso de conversión de la energía cinética del viento en energía eléctrica debe sufrir tres procesos de transformación: aerodinámica, mecánica y eléctrica. En cada paso, una parte de la energía se pierde y como consecuencia, la energía eléctrica que puede desarrollar un aerogenerador es menor que la energía del viento que incide sobre él. Esto no es específico de la energía eólica, ya que todos los procedimientos de obtención de energía presentan pérdidas.

1.1 Eficiencia aerodinámica

Mediante un cálculo de física elemental, se puede demostrar que una determinada masa de aire, con una densidad “r”, moviéndose a una velocidad “v”, transfiere en un tiempo “t” una cantidad de energía mecánica a las aspas de un rotor que barren un área “A”, viene dada por la siguiente expresión [1]: Continua la lectura de Les bases científiques de l’energia eòlica

Espanya registra la major pujada d’emissions de CO2 dels últims 15 anys

La pronunciada sequera i el major ús del gas i el carbó dispara les emissions de gasos d’efecte hivernacle un 4,4%. Espanya ha de reduir el seu emissions un 45% el 2030 per complir els seus compromisos climàtics. Estem molt lluny! No anem be.

http://www.publico.es/sociedad/espana-registra-mayor-subida-emisiones-co2-ultimos-15-anos.html

Las emisiones contaminantes se dispararon un 4,4% el año pasado en España. La marcada sequía (que hizo descender la producción hidroeléctrica un 49%) y el mayor uso del carbón para producir electricidad (un 20,6% más que en 2016) han provocado la expulsión de 338,8 millones de toneladas de CO2 a la atmósfera, según los datos hechos públicos por el Ministerio de Transición Ecológica y que el Gobierno enviará ahora a Bruselas para su validación. Se trata de la mayor subida en 15 años.

“Es un balance negativo y revela que es necesaria una mayor penetración de las fuentes renovables en el mix energético, porque España no puede seguir fiando los buenos o malos resultados de la trayectoria de emisiones a las condiciones climatológicas”, ha señalado en un comunicado el secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, que ha recalcado la necesidad de “desacoplar cuanto antes el crecimiento económico de las emisiones de gases de efecto invernadero”.

Tras alcanzar su pico en 2007, las emisiones responsables del cambio climático en España descendieron con la llegada de la crisis económica. Pero el crecimiento del PIB (un 3,1% el año pasado), sumado a la falta de medidas estructurales de fomento de las renovables hacen a España enormemente dependiente de las fuentes contaminantes para la generación de electricidad. La subida en 2017 se explica sobre todo por un aumento del 18,8% de las emisiones procedentes de ese sector. El año pasado se usó un 20,6% más de carbón y un 27,5% de gas, mientras que la eólica apenas varió y la hidráulica de redujo a la mitad.

No obstante, el resto de los sectores de los que en mayor medida dependen las emisiones de gases de efecto invernadero también subieron. En el transporte, las emisiones aumentaron un 2,6%, las procedentes de la industria lo hicieron un 4,2% y las de la agricultura un 2,9%. Sí descendieron las que provienen de las residencias, instituciones y comercios (-2,8%).

La subida de 2017 pone a España aún más lejos de los compromisos de reducción de emisiones que nuestro país debe cumplir de cara a la Unión Europea y en el marco del Acuerdo de París de 2015. Teniendo en cuenta los datos del último año, España está ahora mismo emitiendo un 17,8% más de CO2 que en 1990, cuando lo que se pretende conseguir es reducirlas un 20% para 2030. Es decir, que hoy por hoy España afronta el reto de reducir más de un 45% sus emisiones en una fecha límite de 12 años.

La Ley de Cambio Climático que el Ministerio se ha comprometido a tener lista después del verano deberá trazar las medidas para lograr ese ambicioso objetivo.