Educació ambiental, educació en valors

La sostenibilitat és un dels valors de centre. Nosaltres som la solució. L’educació ambiental, que no deixa de ser un ensenyament dels valors humans, ens ha d’ajudar a formar una consciència crítica i solidària del nostre món, que ens ajudarà a adoptar estils de vida responsables, sostenibles i solidaris, que sens dubte influiran en una societat civil cada vegada més polaritzada.

http://www.diariodevalladolid.es/noticias/opinion/educacion-ambiental-educacion-valores_122625.html

Han pasado más de 44 años desde que las Naciones Unidas declararan el día 5 de junio como Día Mundial del Medio Ambiente y, mucho ha cambiado la sociedad y su vinculación con la Naturaleza.
El eslogan que se eligió para esta conmemoración, ‘Si no puedes reusarlo, rehúsalo’, es un mensaje claro en busca del compromiso personal de cada uno de nosotros.

Estas conmemoraciones constituyen una gran oportunidad para insistir en la responsabilidad del ser humano en el deterioro del Medio Ambiente y, en consecuencia, es el único que puede revertir esta situación.

La prohibición de las bolsas de plástico, campañas como #Desnudalafruta, la obsolescencia programada, los incendios forestales, la pérdida de biodiversidad … ponen en evidencia las contradicciones en las que caemos. Si hay un axioma innegable es que la unión de los consumidores es la única que es capaz de hacer cambiar las pautas de la industria. Pequeños gestos y grandes acciones coordinadas podrán ayudar a mitigar los daños y a frenar este avance negativo.

Hablamos de que, por ejemplo, el año pasado la basura electrónica supuso 65 millones de toneladas o que diariamente se desechan 468.000 móviles y 142.000 ordenadores. El ciclo de vida de los smartphones es de apenas 18 meses. El sector electrónico y el de las nuevas tecnologías de consumo han logrado cambiar el mundo de una manera asombrosa, pero también es cierto que su modelo de negocio no está avanzando al mismo ritmo que la sociedad demanda y que no es otro que pasar de un sistema de producción lineal a uno circular en el que desde la concepción del producto ya se esté pensando en la reutilización de todos los componentes.

Todas estas acciones pueden y deben ser contrarrestadas con el mejor y único elemento propio del ser humano: la educación. Educación en valores y en principios. Establecer criterios por los que regir y conducir nuestra vida, nuestras acciones, que marcarán el camino hacia el que dirigirnos, de una manera diferente a la que hoy predomina. Podemos vivir desde la conciencia y los principios; la ética debe guiar nuestro día a día.

La educación ambiental, que no deja de ser una enseñanza de los valores humanos, debe ayudarnos a formar una conciencia crítica y solidaria de nuestro mundo, que nos ayudará a adoptar estilos de vida responsables, sostenibles y solidarios, que sin duda influirán en una sociedad civil cada vez más polarizada. Porque tan importante es saber qué mundo queremos dejar a nuestros descendientes como qué tipo de descendientes queremos dejar al mundo.

El uso de las energías renovables, un cambio en los hábitos de consumo y una correcta y desarrollada acción encaminada a lograr una real economía circular pueden ser algunos de los aspectos que todos debemos poner en marcha.

Tenemos que ser la solución. Somos la solución.

Javier Valenzuela Parra es Periodista Ambiental