El brutal impacte de l’ésser humà sobre la Terra, resumit en un gràfic aclaridor

Aquest dilluns va morir a la reserva Ol Pejeta de Kènia l’últim mascle de la subespècie de rinoceronts blancs del nord. L’exemplar, de 45 anys i que es deia Sudan, va haver de ser sacrificat amb una injecció letal.

L’única possibilitat que queda per evitar l’extinció dels rinoceronts blancs del nord és la fecundació in vitro. La intenció és fer-ho amb embrions aconseguits amb òvuls de les dues últimes femelles i esperma de Sudan, que tenen conservat.

Aquests embrions, però, no els implantaran a les dues femelles que queden d’aquesta subespècie, sinó a altres de l’altra subespècie, els rinoceronts blancs del sud. D’aquesta en queden encara milers d’exemplars a Àfrica.

El principal perill per als rinoceronts de totes les espècies és la caça furtiva per aconseguir les seves banyes.

El motiu és que en algunes societats d’Orient es creu que tenen propietats afrodisíaques i continua havent-hi molta demanda. Per una banya poden arribar a pagar-se més de 30.000 euros.

Aquest és només un exemple de la catàstrofe que causem com a éssers humans en la naturalesa

http://blogs.publico.es/strambotic/2018/03/biomasa-comparada-planeta/

Hoy nos hemos enterado de la muerte del último macho de rinoceronte blanco del mundo, un ejemplar de 45 años llamado Sudán. Los rinocerontes están siendo aniquilados de la faz de la Tierra por una estúpida y atávica superstición de la “medicina” china, que asocia el cuerno de este magnífico animal con la virilidad de los micropenes chinos.

La muerte de Sudán resta unas cuantas toneladas a la biomasa de la fauna salvaje en el mundo, que apenas es anecdótica cuando se la compara con la biomasa total del ganado, exclusivamente criado para alimentar a los humanos y sus mascotas. El gráfico que ilustra este post está extraído de un interesante libro ‘Harvesting the Biosphere’, en el que el biólogo Vaclav Smil contabiliza el descabellado uso de la biosfera que está haciendo el homo sapiens para su (nuestra) alimentación y bienestar.

Esta otra imagen ofrece un panorama aún más detallado a partir de los mismos datos de Smil: tan sólo las cabras domesticadas del mundo pesan más que TODOS los mamíferos salvajes que quedan en el planeta.

A pesar de la insaciable voracidad del primate humano, los animales somos una pequeña porción de toda la biomasa de la biosfera, cuya masa total en seco asciende a 1,6 billones de toneladas métricas, según los cálculos de Smil en el libro. La progresión de la “cosecha” humana ha sido aritmética: del 0,2% del comienzo de nuestra era, cuando éramos apenas 200 millones de personas, hasta el 17% actual, con unos 7.000 millones de humanos sobre la faz del planeta.

Por esta y por mil millones de razones más, hoy se celebra el Día Mundial sin Carne. Porque por cada nueva vaca sobre el planeta hay un rinoceronte menos.

https://www.elperiodico.com/es/ciencia/20180320/celulas-madre-para-salvar-de-la-extincion-el-rinoceronte-blanco-del-norte-6703713

Un proyecto intentará clonar el rinoceronte blanco del norte para evitar su extinción

El rinoceronte blanco del norte no se ha extinguido. O al menos no del todo. Tras el sacrificio debido a su avanzada edad de Sudán, el único macho de esta subespecie africana, su hija y su nieta son los últimos supervivientes de una subespecie que, en la década de 1970, llegó a contar con 500 ejemplares. Ahora el destino de los rinocerontes blancos del norte está en manos de la ciencia o, mejor dicho, de la genética. “Durante muchos años hemos vivido campañas de concienciación global para salvar a los rinocerontes blancos. La muerte de Sudán demuestra que lo que hemos hecho hasta ahora no ha servido de mucho. Ahora, gracias a la tecnología tenemos una oportunidad de restaurar la especie”, explica Oliver Ryder, director de investigación del zoo de San Diego.

La última esperanza para salvar la subespecie africana se encuentra en el Instituto de Investigación del zoo de San Diego, congelada y bajo llave. Se trata del Frozen Zoo, un banco genético en el que se conserva el ADN de más de 120 especies, entre las cuales se encuentra el casi extinto rinoceronte blanco del norte. El plan para ‘resucitar’ la subespecie pasa por recuperar el material genético de los tejidos que tienen almacenados. Posteriormente, se plantea obtener células primordiales como ovocitos y espermatozoides. Con todo el material genético listo, se buscará una madre subrogada para efectuarle una fecundación in vitro. Los investigadores plantean que, para entonces, el embrión se implantará en una hembra fértil de rinoceronte blanco del sur, una subespecie que, a día de hoy, cuenta con más ejemplares.

http://www.ccma.cat/324/mor-a-kenia-lultim-rinoceront-blanc-del-nord-mascle/noticia/2845351/

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