Els set pecats de la carn (produïda a la ramaderia industrial)

Magnífic article que reflecteix la nostra situació actual de la indústria càrnia en tots els seus àmbits: impactes generals ambientals, contaminació per nitrats, subsidis perversos, posició de l’OMS, concentració industrial, risc de crisis alimentàries i la necessària justícia alimentària.

http://www.lavanguardia.com/natural/20180213/44741458365/cerdos-carne-franz-weber.html

“A este paso, en 10 años todos seremos vegetarianos, aunque no lo queramos porque nos estamos quedando sin una ganadería sostenible”, sentencia Leonardo Anselmi, portavoz de la Fundación Franz Weber, para sintetizar las carencias que muestra la ganadería intensiva industrial, “en situación crítica”, según dice.

1. Impactos ambientales. El consumo de carne vinculado a la ganadería industrial causa impactos ambientales. Es el responsable del 18% de las emisiones de gases de efecto invernadero (causantes del calentamiento). La ganadería ocupa el 30% de la superficie del planeta, y se estima que es “probablemente la mayor fuente de contaminación del agua”, señala Begoña María-Tomé Gil, experta en cambio climático, según recoge el periodista y escritor Javier Morales en su libro “El día que dejé de comer animales” (Sílex). Un kilo de carne necesita hasta 15 veces más agua que un kilo de cereales. Continua la lectura de Els set pecats de la carn (produïda a la ramaderia industrial)

El cervell es comunica amb el pàncrees

No aprendrem mai prou, encara ara ens sorprenem del nostre propi cos. Les neurones POMC, proopiomelanocortina (és el nom d’un polipèptid precursor d’altres proteïnes, fonamentalment hormones) estan involucrades en la diabetis de tipus 2 i han revelat una via de comunicació fins ara desconeguda entre el cervell i el pàncrees. La distribució de l’energia és clau en el funcionament del nostre cos.

http://www.lavanguardia.com/vida/20180226/441091491759/marc-claret-equilibrio-energetico-cuerpo-humano.html

En el centro del cerebro, en la pequeña región del hipotálamo de la que dependen funciones básicas como el control de la temperatura, la sed, el sueño o el sexo, hay un grupo diminuto de neuronas que se encargan de regular el hambre, el peso corporal y el metabolismo. Son las llamadas neuronas POMC (de pro opiomelanocortina), que Marc Claret estudia desde hace años para comprender cómo se regula el equilibrio energético del cuerpo humano y por qué este equilibrio se pierde a veces en enfermedades como la obesidad.

Pero al nivel de las células, el equilibrio energético está regulado por las mitocondrias, unos importantes orgánulos que se encargan -entre otras funciones- de suministrar energía. Antonio Zorzano las estudia, también desde hace años, para comprender su relación con enfermedades como –precisamente– la obesidad y la diabetes de tipo 2. Continua la lectura de El cervell es comunica amb el pàncrees