Protegir la varietat de les abelles, essencial per garantir la pol·linització cultius

Conservar les abelles és important però assegurar a més que la població d’aquests insectes és diversa és fonamental per garantir la pol·linització dels cultius i maximitzar la producció.

El nombre d’espècies i l’abundància de pol·linitzadors és més gran en paisatges agrícoles amb camps petits que amb camps grans. Els pol·linitzadors utilitzen els marges entre camps com autopistes o corredors per on viatjar i buscar refugi. La tendència de fer camps de cultiu cada vegada més grans està posant en perill les poblacions d’insectes pol·linitzadors i la seva capacitat de pol·linitzar els cultius.

Dos articles confirmen aquestes afirmacions:

http://www.ecoticias.com/naturaleza/180906/puede-hacer-para-ayudar-supervivencia-polinizadores

Cada vez hay más evidencia científica que avala que los monocultivos son el gran mal de los polinizadores. Esta semana, un estudio publicado en Proceedings of the Royal Society B liderado por la Universidad de Goettingen (Alemania) ha comprobado que cuando un paisaje agrícola está formado por campos de cultivos de tamaño pequeño y forma irregular el número de insectos polinizadores y su diversidad se dispara. Esto se debe a que en estos paisajes hay más márgenes y que estos espacios entre cultivos son un espacio vital para mantener unas buenas poblaciones de insectos polinizadores.

¿Qué se puede hacer para ayudar a la supervivencia de los polinizadores?

De forma natural, entre un campo de cultivo y otro se forma siempre un borde con vegetación y flores muy favorables para los insectos polinizadores. El investigador del CREAF Jordi Bosch, integrante del equipo catalán liderado desde Solsona por el CTFC, explica que han comprobado que estos márgenes funcionan como autopistas para los insectos.

Cuantos más márgenes haya, mejor conectados estarán los campos, más intercambio de polen se dará, más movilidad tendrán los polinizadores, y más facilidad para reproducirse o encontrar alimento. De hecho, el estudio también ha podido observar que cuando aumentan los márgenes, el incremento de polinizadores provoca un aumento del número de frutos y semillas. El estudio se hizo en 229 paisajes agrícolas diferentes de Francia, Alemania, Reino Unido y Catalunya.

Cada vez hay más evidencia científica que avala que los monocultivos son el gran mal de los polinizadores.

“Paso a paso la ciencia pone en evidencia que tenemos que frenar la tendencia actual de ir aumentando el tamaño de los campos de cultivo”, explica Lluís Brotons, autor también del estudio e investigador del CSIC en el CREAF y el CTFC. Según el investigador los monocultivos no sólo implican el uso más intenso de productos químicos, sino que se convierten en un desierto verde sin márgenes donde los insectos no encuentran los corredores necesarios para sobrevivir o para llevar a cabo la polinización.

Sin este cambio en el paisaje agrícola no podremos recuperar las poblaciones de insectos ni los servicios ecosistémicos que nos están ofreciendo, pondremos en peligro la productividad agrícola y el buen funcionamiento de los ecosistemas en general“, concluye Brotons.

Artículo científico de referencia

Hass A.L., Bosch J., Brotons L., et al. (2018). Landscape configurational heterogeneity by small-scale agriculture, not crop diversity, maintains pollinators and plant reproduction in western Europe. Proceedings of the Royal Society B, Volume 285, Issue 1872. DOI: 10.1098/rspb.2017.2242

http://www.efefuturo.com/noticia/avejas-polinizacion-cultivos/

El trabajo, liderado por la investigadora Rachael Winfree de la Universidad Rutgers (Estados Unidos), concluye que los estudios sobre abejas realizados hasta la fecha han subestimado el número de especies necesarias para asegurar una polinización adecuada.

Anteriormente, varios estudios habían analizado la influencia de la biodiversidad en funciones de los ecosistemas como el ciclo de los nutrientes o la polinización pero faltaba por constatar que realmente esos hallazgos se aplican a los sistemas naturales.

Por ejemplo, una solución clásica de la agricultura para asegurar la polinización de los cultivos es usar colonias de abeja de la miel pero, por sí solas, estas abejas no son suficientes para hacerlo, sino que necesitan la ayuda de las abejas silvestres, que son cruciales para el buen funcionamiento de los ecosistemas.

En este contexto, Rachael Winfree y sus colegas llevaron a cabo un estudio en tres tipos de cultivos (sandía, grosella y arándano) de 50 fincas agrícolas para determinar cuántas especies de abejas silvestres son necesarias para mantener la producción agrícola.

El estudio, que tuvo en cuenta la cantidad de polen que cada abeja era capaz de extraer en cada visita a una flor, constató que de las más de cien especies que encontraron en los cultivos, hacían falta 55 para asegurar su polinización.

Más de 20.000 especies de abejas

“Las abejas, de las que hay más de 20.000 especies (el doble que las de pájaros, por ejemplo), tienen un papel clave para el ecosistema y para nosotros”, destaca Ignasi Bartomeus, coautor del trabajo e investigador en la Estación Biológica de Doñana del CSIC.

“Cada especie juega su papel en los ecosistemas, y la única manera de asegurar su buen funcionamiento es protegerlas todas”, concluye. EFEfuturo

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