Gela, el paradís sicilià del petroli, causa un infern de nens amb defectes congènits

La Llei de causa i efecte diu que no hi ha efecte sense causa, de la mateixa manera que no hi ha estímul sense resposta. “Tothom a Gela té un familiar, un amic i, sovint, un fill que està patint una malaltia greu”, denuncia un advocat
Espina bífida, fissures al paladar i anomalies a la uretra són les malalties que més es reprodueixen a la petita població siciliana
Al centre de les crítiques està una refineria propietat de la petroliera Eni, acusada d’ocultar abocaments tòxics al mar

http://www.eldiario.es/theguardian/sicilianos-refineria-Eni-congenitos-Gela_0_713929346.html

En la ciudad siciliana de Gela, todo el mundo conoce a alguien afectado por la crisis sanitaria que carcome la ciudad desde hace décadas. Las tasas de mortalidad son más altas que en cualquier otro lugar de la isla, y la ciudad tiene una tasa inusualmente alta de defectos congénitos, entre los que se incluye la mayor tasa del mundo de un raro trastorno en la uretra.

“Todos los días se produce una tragedia en esta ciudad”, comenta Luigi Fontanella, un abogado italiano que empezó a recopilar testimonios en torno a la salud de los 70.000 residentes de la ciudad de Gela en 2007. “Todo el mundo en Gela tiene un familiar, un amigo y, a menudo, un hijo que está sufriendo una enfermedad grave”. Continua la lectura de Gela, el paradís sicilià del petroli, causa un infern de nens amb defectes congènits

Descobert un pingüí prehistòric tan gran com una persona

Els investigadors han batejat la nova espècie de pingüí amb el nom de Kumimanu biceae. En maorí, l’idioma parlat per la població indígena de Nova Zelanda, kumi és un monstre mitològic gegant, i manu significa au.

http://www.lavanguardia.com/ciencia/planeta-tierra/20171212/433590872084/pinguino-prehistorico-gigante-kumimanu-biceae.html

Hace algo más de 50 millones de años, en lo que hoy es Nueva Zelandaexistían pingüinos tan altos como personas. Medían más de 1,70 metros de altura, pesaban unos cien kilos y reinaban como depredadores en el mar.

Son las conclusiones de un equipo de paleontólogos liderados desde el Museo de Nueva Zelanda Te Papa Tongarewa en Wellington (Nueva Zelanda), que ha hallado restos de una nueva especie de pingüino gigantede hace entre 60 y 55 millones de años en una playa de la isla sur de Nueva Zelanda. Según publican hoy en la revista Nature Communications , el descubrimiento arroja luz sobre la evolución de estas aves.

El ‘Kumimanu biceae’ es uno delos pingüinos más grandes y más antiguos hallados hasta la fecha.

Los investigadores han bautizado la nueva especie de pingüino con el nombre de Kumimanu biceae. En maorí, el idioma hablado por la población indígena de Nueva Zelanda, kumi es un monstruo mitológico gigante, y manu significa aveBiceae es un homenaje a Beatrice Tennyson, la madre del paleontólogo que ha liderado la investigación, Alan Tennyson, en agradecimiento por despertar su interés por la búsqueda de fósiles cuando era joven.

Los paleontólogos han hallado sólo algunos fragmentos del esqueleto del Kumimanu biceae, entre los que se encuentran parte de un hombro y de un ala, un fémur y algunas vértebras. El fémur, de 16 centímetros de longitud, les ha permitido estimar el tamaño de esta especie de pingüino: el ejemplar hallado medía 1,77 metros de altura y pesaba 101 kilos. Se trata de una de las especies de pingüino más grandes conocidas hasta el momento, y también es uno de los fósiles de este tipo de aves más antiguos.

Comparación de tamaño del 'Kumimanu biceae' con un hombre adulto
Comparación de tamaño del ‘Kumimanu biceae’ con un hombre adulto (G. Mayr/Senckenberg Research Institute)

Hace 55 millones de años, los pingüinos gigantes no eran una anomalía: varias especies de estas aves desarrollaron gigantismo a la vez, pero de forma independiente, poco después de cambiar la capacidad de volar por el nado. Esta adaptación ocurrió también justo tras la extinción de los grandes reptiles marinos, algo que los investigadores piensan que no es una casualidad. Al extinguirse los grandes depredadores que gobernaban los mares, quedó un nicho vacío que conquistaron los pingüinos. Cuanto más grandes eran, mayor éxito tenían como depredadores. Y al no tener que conservar un cuerpo ligero para volar, estas aves pudieron crecer más que otras especies voladoras.

Pero el reinado marino de los pingüinos gigantes no duró para siempre. Su hegemonía llegó a su fin hace algo más de 20 millones de años, cuando otros animales empezaron a competir por su lugar en el ecosistema. “La desaparición de los pingüinos gigantes coincide con el origen de los mamíferos marinos”, escriben los científicos en Nature Communications. Delfines, ballenas y focas arrebataron el trono a los pingüinos como gigantes del océano, y las especies más pequeñas de estas aves tuvieron más posibilidades de sobrevivir en un entorno más competitivo. Es por eso que los pingüinos de hoy en día ya no son tan altos como las personas.

Los pingüinos gigantes conquistaron los mares después de la extinción de los grandes reptiles marinos, pero desaparecieron cuando aparecieron los primeros mamíferos marinos