L’empremta del canvi climàtic al Pirineu

Aquests dies estem notant el canvi climàtic. No parlem de regions àrtiques ni zones baixes que s’inunden, sinó de regions que ens envolten i serveixen de suport per a nosaltres.La intensitat del estiatge deixa la muntanya sense aliment per al bestiar per segona vegada en un lustre, mentre la presència d’espècies d’ocells originàries del Magrib comença a ser habitual a la serralada. Alguns ramaders opten per portar els seus ramats als voltants de rius i pantans “perquè almenys beguin, ja que amb prou feines tenen res per menjar”

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=232404&titular=la-huella-del-cambio-clim%E1tico-en-el-pirineo-

“Algunos pastores optan por llevar a sus rebaños a zonas con agua, para que al menos beban ya que apenas tienen nada que comer”, explica Joaquín Solanilla, ganadero de Boltaña (Huesca) y secretario provincial de la organización agraria Uaga. “La última tormenta cayó el 20 de julio –explica- y desde entonces, con un verano muy caluroso, no han caído más de tres o cuatro litros un par de veces. La tierra está seca, solo hay polvo, y lo que se sembró no ha crecido”. Continua la lectura de L’empremta del canvi climàtic al Pirineu

Les partícules del trànsit camí del cole danyen la memòria dels nens

Un altre motiu pel qual el consum de combustibles fòssils és perjudicial per a la salut.  L’estudi es va realitzar sobre 1.200 escolars de 39 escoles de Barcelona i Sant Cugat. Les partícules fines i les de carboni negre, encara més petites i associades sobretot a motors dièsel, suposen un descens del 4,6% en el creixement esperat de la memòria de treball al llarg d’un any, en nens i nenes de 7 a 10 anys.Afecta més als nens, i no se sap perquè.

http://www.lavanguardia.com/vida/salud/20171006/431816973687/particulas-trafico-danos-memoria-ninos-carbono-negro-isglobal.html

Las partículas finas que quedan en suspensión en el aire y el carbono negro, dos de los contaminantes propios del tráficodañan la memoria de trabajo de los niños. Un estudio de ISGlobal ha podido medir esa afectación en escolares que iban a pie o en bici a la escuela y que durante un promedio de nueve minutos estaban especialmente expuestos al tráfico cada mañana. Y también al salir, los dos momentos de más alta contaminación por tráfico.

Según estas mediciones, las partículas finas y las de carbono negro, aún más pequeñas y asociadas sobre todo a motores diésel, suponen un descenso del 4,6% en el crecimiento esperable de la memoria de trabajo a lo largo de un año, en niños y niñas de 7 a 10 años. El carbono negro sería responsable de un descenso del 3,9%. El perjuicio resulta mucho mayor en los niños que en las niñas, “y no sabemos por qué”, reconoce la primera autora de la investigación, Mar Álvarez. Continua la lectura de Les partícules del trànsit camí del cole danyen la memòria dels nens

Amaga l’iceberg Larsen-C un “arca de Noè ‘de noves espècies?

El canvi climàtic està canviant la seva imatge. Encara no coneixem el planeta on vivim.   El 2005 el trencament d’un iceberg menor va descobrir un tros de fons marí i una expedició fotografio coses increïbles: una teranyina blanquinosa formada per bacteris entre les quals hi havia enormes cloïsses.

http://www.eldiario.es/retiario/carrera-Larsen-C_6_694040602.html

Hace pocas semanas se desprendió de la plataforma antártica Larsen-C un famoso y descomunal iceberg, el más grande jamás registrado con un billón de toneladas de hielo, casi 6.000 km2; es decir el tamaño de Delaware o La Rioja, dos veces Luxemburgo, Mallorca, México DF o París, 10 veces Madrid, etc. El ingente bloque de hielo está ahora separándose del resto de la plataforma, lo cual está dejando al descubierto 5.800 km2 de fondo marino que llevan al menos 120.000 años cubiertos por una capa de hielo.

Y no sabemos qué hay allí, por lo se está iniciando una verdadera carrera para llegar antes de que la luz del sol que esa zona lleva todo ese tiempo sin ver lo cambie todo. Porque sabemos que hay maravillas allá abajo.

En 2005 la rotura de un iceberg menor descubrió un pedazo de fondo marino, y afortunadamente una expedición que estaba por allí fotografío cosas increíbles: el suelo estaba cubierto de una especie de telaraña blanquecina formada por bacterias quimiolitótrofas entre las cuales había enormes almejas que también se alimentan de sustancias químicas.

Pero cuando dos años después, llegó un grupo de científicos a estudiarlas sólo encontraron conchas vacías y materia vegetal muerta. Otras fragmentaciones en 1995 y 2002 permitieron describir decenas de nuevas especies en las zonas recién liberadas del hielo. Por eso es vital llegar cuanto antes a Larsen-C, algo nada sencillo cuando se tiene prisa: las expediciones a la Antártida se montan con años de anticipación ya que son muy complejas y hay pocos barcos para llevarlas.

Una expedición alemana ha incluido la región en su ruta en 2019, pero con suerte los británicos podrán enviar un grupo a principios de 2018, y Corea del Sur analiza desviar una expedición prevista a las Islas Shetland del Sur. Ojalá que alguno de estos esfuerzos consiga el objetivo de analizar los misterios que ocultaba el hielo desde hace 1200 siglos.