Ho posem difícil! Els moderns edificis envidrats estan matant a cops als ratpenats

Els ratpenats poden desplaçar-se amb precisió en la foscor, rastrejar als insectes que els serveixen d’aliment, i detectar sons dels 10,000 als 120, 000 hertz, gràcies a un procés anomenat eco-localització.

Els ratpenats emeten sons de molt alta freqüència les ones es dispersen en el medi, xoquen contra objectes o contra les seves preses i tornen a rebre-les a través dels seus membranes auditives. En posseir membranes molt específiques d’orientació, aquests animals poden identificar correctament la intensitat i la durada en els sons captats i, amb això, calcular les distàncies dels objectes. Poden llavors saber on són les seves preses per capturar-les, orientar-se, localitzar obstacles o trobar més ratpenats, és a dir, socialitzar.

El sistema dels ratpenats té capacitat per a treballar en tres dimensions i atorga una orientació precisa en cada moment que els permet guiar-se en entorns complexos i reconèixer si es troben en posició vertical cap amunt o cap avall.

La investigació, publicada a la revista Science, certifica que l’ecolocalització és un sistema es molt pràctic quan es tracta de superfícies rugoses, en què les ones es reflecteixen cap moltes i diferents direccions. En canvi, revela que les superfícies llises actuen com una mena de mirall acústic, reflectint els ressons lluny de l’animal, que de forma habitual reconeix la zona com a lliure d’obstacles.

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Si hay algún animal capaz de desplazarse en la oscuridad sin dificultades ese es el murciélago. Lo hace gracias a la ecolocalización, un sistema mediante el que emite sonidos de muy alta frecuencia cuyas ondas se dispersan en el medio, chocan contra objetos y vuelven al punto inicial, donde el animal identifica la intensidad y la duración de los sonidos captados y, con ello, calcula las distancias de los obstáculos.

No obstante, el sistema, que permite a estos mamíferos orientarse mediante el eco de los mismos sonidos que ellos producen, no les es siempre úti l, tal y como revela un estudio desarrollado por un grupo de investigadores del Instituto Max Planck de Ornitología.

La investigación, publicada en la revista Science , certifica que la ecolocalización es un sistema es muy práctico cuando se trata de superficies rugosas, en las que las ondas se reflejan hacia muchas y distintas direcciones. En cambio, desvela que las superficies lisas actúan como una especie de espejo acústico, reflejando los ecos lejos del animal, que de forma habitual reconoce la zona como libre de obstáculos.

Obstáculos invisibles

En la ecolocalización las superficies lisas actúan como un espejo acústico

Durante el estudio, para el que se usaron 21 murciélagos de la especie Myotis myotis, los expertos construyeron una especie de túnel de vuelo en el que colocaron una placa de metal, a veces en posición horizontal –que fue detectada sin dificultad por los murciélagos- y otras en vertical –con la que se estrellaron, al menos una vez, 19 de los 21 ejemplares-.

En declaraciones a la revista Nature, el zoólogo que ha dirigido el proyecto, Stefan Greif, explica que “una pared lisa a menudo es percibida como un espacio vacío para los murciélagos, que sólo cuando están muy cerca de la superficie son sus ecos perpendiculares reflejados hacia atrás”, lo que alerta al bate de su error y explica por qué algunos murciélagos trataron de desviarse del camino del daño en el último segundo.

Ya en 2010 Greif investigó la respuesta de los animales a superficies horizontales lisas. En esa ocasión, cuando su equipo colocó placas lisas en el suelo, los murciélagos descendieron y trataron de beber de ellos sin chocarse, pues en la naturaleza, los murciélagos encuentran este tipo de reflejo acústico en lagos y estanques. Un tipo de superficie que están acostumbrados a interpretar y que, a diferencia de los planos lisos verticales, no supone ninguna amenaza para ellos.

A tenor de los resultados, los científicos sugieren ahora que la especie humana rehúya el uso de materiales lisos como el acero o el vidrio en la construcción de edificios o, en su lugar, que coloque en estas construcciones disuasivos acústicos tales como pequeños altavoces que emitan ultrasonidos y alerten a los murciélagos de que allí hay un obstáculo.

Artículo científico de referencia:

Acoustic mirrors as sensory traps for bats. Stefan Greif, Sándor Zsebők, Daniela Schmieder, Björn M. Siemers. Science 08 Sep 2017: Vol. 357, Issue 6355, pp. 1045-1047 . DOI: 10.1126/science.aam7817