No, la sorra no és un recurs inesgotable

La sobreexplotació es produeix quan s’extreu sorra a un ritme major al que es pot renovar de forma natural. L’erosió del terreny també té un efecte secundari sobre la protecció davant desastres naturals

Un estudi publicat aquest dijous a la revista Science alerta sobre les conseqüències socials, ambientals i polítiques que està generant l’extracció descontrolada en diverses regions del planeta

http://www.eldiario.es/sociedad/comercio-arena-ciencia_0_684182316.html

En las últimas dos décadas el crecimiento de las zonas urbanas, especialmente en Asia y África, ha disparado la demanda mundial de cemento. Y con él se ha desbocado también el consumo de grava y arena, un recurso que muchos consideran inagotable pero sobre el que los científicos empiezan a hacer sonar la alarma. Un estudio publicado este jueves en la revista  Science alerta sobre las consecuencias sociales, ambientales y políticas que está generando la extracción descontrolada en varias regiones del planeta.

“Tenemos la falsa sensación de que la arena es un recurso inagotable porque está por todas partes, pero esto no es así”, afirma a eldiario.es Aurora Torres, investigadora del Centro Alemán para la Investigación Integrativa de la Biodiversidad. “Desde un punto de vista global no podemos decir si la arena es un recurso escaso o no, porque no tenemos suficientes datos, pero tenemos muchas pruebas de que hay zonas en las que sí que lo es”, explica la investigadora española. Continua la lectura de No, la sorra no és un recurs inesgotable

L’estiu que ens vam creure l’escalfament global

“Les advertències sobre l’escalfament global han estat extremadament clares durant molt de temps .Ara entrem en el període de les conseqüències” va dir Al Gore. Aquest estiu hem viscut moltes de les seves conseqüències recollides en aquest article.No són necessaris més comentaris.

http://www.eldiario.es/internacional/verano-creimos-calentamiento-global_0_683832418.html

A mediados del pasado agosto, la principal agencia de información sobre ciencias atmosféricas, oceánicas e hidrológicas en los EEUU publicó su informe anual sobre el Estado del Clima. Estaba firmado por más de medio millón de científicos de instituciones de todo el planeta. Se podría resumir en una frase: ha sido el año más caliente jamás registrado, con una incidencia inusual de ciclones tropicales (93), sequías cada vez más largas y un descenso del hielo antártico y cada año que le siga será peor.

Si la intención de la Sociedad Meteorológica Americana era convencer al presidente de que no cumpliera su amenaza de sacar a EEUU del Acuerdo de París, podemos decir que Dios ha bajado a ayudarles. En las dos semanas que han pasado desde su publicación, EEUU ha sufrido una ola bíblica de huracanes, tormentas tropicales, inundaciones, sequías e incendios sin precedentes.

[MAPA: Descubre el tamaño del huracán Irma moviéndote sobre este mapa y pinchando en cualquier país. Por ejemplo, es mucho más grande que la península Ibérica]

Les queda lo peor. Irma ya es uno de los huracanes más fuertes jamás registrados y trae dos más en la cola:  Jose y Katia. No, no es normal.

“La escala de huracanes no tiene categoría 6”, decía un analista en la NBS el pasado jueves: “Pero, si la tuviera, la usaríamos ahora”. Redujo a escombros las islas de Barbuda y San Martín, en las Antillas menores y sacudió Puerto Rico, República Dominicana y Haití con vientos de 298kmh. El viernes, bajó a categoría 4 antes de llegar a Cuba. El sábado descendió a 3, aunque los expertos señalan que puede recuperar la fuerza perdida. Ahora entra por el sur de Florida donde pronostican que será ser “realmente devastador”.

Port Arthur, Texas después del Huracán Harvey (1 de septiembre de 2017) | Foto: LM Otero GTRES
Port Arthur, Texas después del Huracán Harvey (1 de septiembre de 2017) | Foto: LM Otero GTRES

Harvey: agua pasada, agua estancada

El Huracán Harvey que atravesó Houston el fin de semana anterior parece hoy poca cosa, pero era el primer ciclón de categoría 4 que visitaba Estados Unidos en 12 años. El recuento supera los 70 muertos pero serán muchos más. Hay cientos de heridos y muchos desaparecidos. Los mensajes de miles de personas pidiendo ayuda para las personas incapacidas durante los primeros días son demoledores. Doce hospitales fueron evacuados, exponiendo enfermos en situación crítica. El rescate de ancianos de las residencias anegadas protagonizaron algunas de las imágenes más impactantes. Aunque Irma le haya robado protagonismo, la catástrofe no ha hecho más que empezar.

How much damage do Category 5 winds do compared to Category 1 winds? There’s a visualization for that (and it’s not pretty)

El golfo de Texas es uno de los centros neurálgicos de la industria petroquímica. Sus plantas químicas, refinerías y otras instalaciones industriales  han escupido más de medio millón de toneladas de materiales tóxicos  durante la inundación. El agua que cubre la ciudad es un caldo de lluvia con productos químicos, pesticidas, disolventes, residuos fecales, animales muertos y objetos cortantes como metales, piedras y cristales rotos. Su exposición provoca infecciones respiratorias, conjuntivitis, vómitos y diarreas. La combinación de altas temperaturas y humedad favorecerá la reproducción de mosquitos, transmisores de virus como el Zika o el Nilo occidental. El índice bacteriano es altísimo, el de toxicidad todavía más.

El huracán ha destruído infraestructuras críticas de comunicación y transporte, reservas y conductos de agua potable y otros canales de suministro energético, además de viviendas, colegios, hospitales y toda la industria local, desde las oficinas a las fábricas pasando por los servicios. El gobernador de Texas, Greg Abbott, calculaba el domingo que devolver la ciudad a un estado habitable le iba a costar al gobierno unos 180.000 millones de dólares, más que  Katrina en 2005.

El Servicio Nacional de Meteorología (NWS), cuyo trabajo es “hacer pronósticos climáticos, meteorológicos e hidrológicos, así como alertas para EEUU, sus territorios y las áreas oceánicas adyacentes” para el Ministerio de Comercio, no lo tiene tan claro. Su portavoz lo ha calificado de catástrofe sin precedentes cuyo impacto es todavía incalculable, y muy superior a cualquier cosa que hayan visto antes. Con tres huracanes más en activo, es probable que 2017 se convierta en el peor año de la historia.

Fuego, tormenta y vientos huracanados

Mientras Houston de levanta y Florida se prepara, las llamas arrasan los estados de California, Washington y Oregón. Solo en Los Ángeles ardieron 30.000 km2 el pasado fin de semana, el mayor incendio de la historia de la ciudad. En las últimas dos semanas, las temperaturas en ciudades de la costa este como San Francisco y Berkeley superaron records históricos. En Phoenix eran tan altas que los aviones no podían volar.

Una extraña y repentina tormenta en Santa Mónica que levantó coches y barcos. Una ola de calor fulminante y sin precedentes asola Montana y Dakota del Norte, arruinando cosechas, alimentando incendios y diezmando ganado.

Estas son algunas de las “anormalidades” meteorológicas que se han registrado en América durante las últimas dos semanas y de las que advertía el Informe sobre El Estado del Clima. Pero los estragos que auguraban los expertos del clima afectan a todo el planeta. Este verano, más de 21 países han sido sacudidos por huracanes, terremotos, violentas lluvias torrenciales y un catastrófico monzón.

La UE ofrece ayuda a México tras el terremoto en el estado de Chiapas
Una calle de México City tras el terremoto en el estado de Chiapas EFE

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