Tall de trànsit a Valladolid per l’onada de calor

Ahir ja varem comentar (veure http://blocs.xtec.cat/cienciasexperimentals/2017/06/17/lozo-troposferic-es-dispara-amb-lonada-de-calor/ ) que l’actual onada de calor ha provocat un increment de l’ozó troposfèric en molts nuclis urbans. Ozó que és un greu contaminant que pot provocar greus afectacions en l’ésser humà si assoleix concentracions elevades.

Donat que aquest ozó es genera – majoritàriament – com a producte secundari en reaccions entre els gasos emesos pels vehicles de transport i la radiació solar, alguns nuclis urbans afectats ja estan prenent mesures per baixar el volum de trànsit. Un d’ells és la ciutat de Valladolid (veure http://www.publico.es/sociedad/vallisoletanos-asumen-resignados-corte-trafico-ozono.html).

La majoria de ciutadans de Valladolid han acceptat el tall de trànsit fet per primer cop a causa de l’elevat nivell d’ozó. La majoria menys els comerciants…… i els representants del PP. Primer els diners i després la salut. Aquest és un tema que sona d’altres ciutats on mesures com la pacificació del trànsit sempre son impopulars entre el col·lectiu de botiguers esmentat perquè “fan baixar les vendes” (encara que en molts cops es produeix l’efecte contrari…).

Per cert, aprofito aquest post per denunciar les condicions en les quals estem treballant aquests dies. I ho faig no per mi, sinó pels meus alumnes. Estem realitzant treball a més de 30 ºC en les aules…..(i si, la normativa preveu que a partir de 27 podem aturar les activitats….cosa que ja s’ha començat a fer). El problema és que aquesta onada de calor és en realitat “el canvi climàtic” (veure http://elasombrario.com/llaman-ola-de-calor-cambio-climatico/), i per tant aquesta situació serà cada cop més normal. I davant d’això s’està començant a buscar solucions? Haurem d’estar així cada mes de maig/juny?

OLA DE CALOR

Los vallisoletanos asumen resignados el corte del tráfico por la contaminación

Es la primera vez que un ayuntamiento toma esta medida a causa de los niveles de ozono, disparados por las altas temperaturas

Un joven cruza una calle del centro de Valladolid, donde se ha cortado el tráfico hasta la noche del lunes. EFE/Nacho Gallego

Un joven cruza una calle del centro de Valladolid, donde se ha cortado el tráfico hasta la noche del lunes. EFE/Nacho Gallego

No han sido muchas, ni muy altas, las voces que se han levantado en Valladolid contra la medida del Ayuntamiento de cerrar el centro de la ciudad al tráfico rodado desde el viernes hasta el lunes a causa de los altos niveles de ozono registrados en los últimos días. En general, los ciudadanos se han mostrado conformes con una medida que pretende abordar un problema, la contaminación por ozono troposférico, que según algunos cálculos origina anualmente 17.000 muertes prematuras, 1.800 de ellas en España.

El desacuerdo más significativo ha partido probablemente de la Agrupación de comerciantes (AVADEC0), que considera el corte “precipitado”, a la vez que subraya la paradoja de que se corte el tráfico en un “punto clave” para la actividad del pequeño comercio, en el que durante “el fin de semana la densidad del tráfico se reduce a la mitad” y a la vez “miles de automóviles puedan tener acceso a los centros comerciales y grandes almacenes ubicados en zonas cercanas”.

También el Partido Popular, en una nota de prensa, califica el corte de tráfico de “despropósito, poco lógico y nada eficaz” ya que una medida así “no va a mejorar la salud de las personas”. Opinión completamente opuesta a la de algunos colectivos como la Federación de Asociaciones de Vecinos, cuya presidenta, Margarita García califica de “valiente” la decisión municipal y aunque reconoce que la decisión “puede ser impopular”, considera que “el derecho a la salud ha de estar siempre por encima del derecho al tráfico rodado”.

Un agente de policía ocal de Valladolid regula el tránsito de los automóviles tras la orden del Ayuntamiento de cortar el tráfico de vehículos en el centro de la ciudad. EFE/Nacho Gallego

Un agente de policía ocal de Valladolid regula el tránsito de los automóviles tras la orden del Ayuntamiento de cortar el tráfico de vehículos en el centro de la ciudad. EFE/Nacho Gallego

Es esta la primera vez que el ayuntamiento de una capital española decide una restricción de tráfico a causa de los altos niveles de ozono, un contaminante que se ha disparado en muchas zonas de la península ante las altas temperaturas registradas en los últimos meses, pero al que de momento, a pesar de los serios daños que ocasiona en la salud de las personas y en la vegetación, no se le presta excesiva atención. De hecho, Valladolid es una de los pocas ciudades que cuentan con un plan de acción para casos de contaminación elevada por ozono, el cual prevé medidas de este tipo si, como en este caso, se superan durante tres días y por más de 8 horas, los 120 microgramos por metro cúbico de aire.

El ozono se produce por las emisiones de otros contaminantes llamados precursores, como son los óxidos de nitrógeno o los compuestos orgánicos volátiles que se transforman en ozono ante las radiaciones solares, por ello no es sencillo abordar este problema.

De hecho el Director del Servicio de Medio Ambiente del ayuntamiento vallisoletano, José Carlos García Pérez, no se atreve a asegurar la resolución del problema con la restricción al tráfico de estos días :”Era la primera vez que nos encontrábamos con unos niveles tan altos y tan seguidos. Los primeros datos de hoy viernes parecen apuntar a una reducción del tráfico y a un descenso del ozono, pero después de estos cuatro días habrá que estudiar el efecto de las medidas, si son eficaces o si hay que tomar otras, más disuasorias. Lo que no es posible es no hacer nada. Hay que tener arranque y atreverse a tomar decisiones aunque no se esté seguro de que vayan a salir bien”.

De la misma opinión es el alcalde de la ciudad, Oscar Puente, quien en una rueda de prensa para explicar la medida reiteró que no se “puede mirar hacia otro lado” ante este problema.

Denuncia de Ecologistas en Acción

De mirar hacia otro lado es precisamente de lo que acusa la organización Ecologistas en Acción a numerosas administraciones del Estado, empezando por la estatal. En este sentido, el portavoz de esta asociación en Valladolid, Miguel Angel Ceballos, ha subrayado la necesidad de que un “problema tan serio como el de la contaminación del ozono se aborde con medidas estructurales sobre el transporte o las industrias que requieren la implicación de los gobiernos autonómicos. Sin embargo la Junta de Castilla y León se niega a reconocer el problema”.