El plàstic embolica també l’Àrtic

En 2n ESO a l’assignatura de projecte xarxa estem estudiant l’embalatge, i com, en els últims anys, el plàstic ha envaït aquest sector i de pas les nostres vides. Ens preguntem si això és sostenible i  necessari…

Els plàstics es deriven de productes orgànics. Els materials utilitzats en la producció de plàstics són naturals, com la cel·lulosa, el carbó, el gas natural, la sal i, per descomptat, el petroli brut.

Les bosses de plàstic, fabricades amb polietilè de baixa densitat, triguen més d’un segle en descompondre totalment. Les ampolles de plàstic poden trigar a degradar-se fins 1000 anys si romanen enterrades.

Al Pol Nord la població amb prou feines arriba als 4 milions de persones entre totes regions banyades per l’oceà Àrtic. Això vol dir que no hauria d’haver un volum de residus plàstics molt elevat o almenys que aquest oceà no hauria de tenir molta contaminació com l’existent en altres regions del planeta. Però la té. I la té perquè arriba per un corrent marí que el transporta des de l’Atlàntic.

http://www.lavanguardia.com/natural/20170419/421837505646/plastico-artico.html

Los plásticos que inundan nuestra vida cotidiana también cercan el océano Ártico. Los residuos de este derivado del petróleo vertidos indiscriminadamente desde ambas orillas del Atlántico Norte están siendo arrastrados hacia este océano cada vez menos helado, en donde se acumulan y ocasionan daños en la fauna salvaje. Un estudio, que publica la revista Science Advances (edición del 19 de abril), destaca que, pese a que estos materiales vienen siendo utilizados desde hace pocas décadas, sus impactos negativos ya se dejan notar. En concreto, son una amenaza seria para algunos de los pocos ecosistemas que quedan vírgenes en el planeta.

Hasta ahora, se consideraba que el océano Ártico estaba relativamente libre de la contaminación por microplásticos, dada su situación remota y su escasa población. Pero no es así. Los mares de Groenlandia y Barents (en el extremo norte del Atlántico y el norte de Escandinavia) están almacenando grandes cantidades de desechos de plásticos que son transportados hasta allá por las corrientes oceánicas.

Este es el barco de la Expedición 'Tara'
Este es el barco de la Expedición ‘Tara’ (Expedición ‘Tara’)

“Hemos encontrado concentraciones de plástico particularmente altas en el norte del mar de Groenlandia y en la frontera noreste del mar de Barents; con una media de 63.000 fragmentos de plástico por kilómetro cuadrado”

ANDRÉS CÓZAR

Profesor de la Universidad de Cádiz

Así lo demuestra un estudio elaborado por un equipo de científicos que, a bordo del buque de investigación Tara, circunnavegó el casquete polar ártico y muestreó los microplásticos durante cinco meses en el 2013. La mayor parte de las aguas libres de hielo del Círculo Polar Ártico estaban ligeramente contaminadas, concluye el estudio. Pero los desechos de plástico, remacha, son “abundantes y están extendidos en los mares de Groenlandia y Barents”.

“Hemos encontrado concentraciones de plástico particularmente altas en el norte del mar de Groenlandia y en la frontera noreste del mar de Barents; con una media de 63.000 fragmentos de plástico por kilómetro cuadrado”, explica a este diario Andrés Cózar, profesor de la Universidad de Cádiz, que ha capitaneado el estudio (en el que han participado investigadores de ocho países).

El profesor Andrés Cózar describe “un transporte continuo” –hacia el Polo norte– de residuos flotantes que quedan acumulados en los mares de Groenlandia y Barents, concretamente en un área delimitada por el casquete polar de hielos perpetuos, Groenlandia y la isla de Nueva Zembla. “Esta zona actúa como un callejón sin salida para esta cinta transportadora de plástico”, añade.

La superficie del océano Ártico acumula unas 400 toneladas de residuos plásticos, y unos 300.000 millones de fragmentos, principalmente del tamaño de un grano de arroz. El 95% de esta carga está confinada en los mares de Groenlandia y Barents y supone el 3% de todo el plástico flotante planetario.

Artículo científico de referencia:

The Arctic Ocean as a dead end for floating plastics in the North Atlantic branch of the Thermohaline Circulation. Andrés Cózar, Elisa Martí, Carlos M. Duarte, Juan García-de-Lomas, Erik van Sebille, Thomas J. Ballatore, Victor M. Eguíluz, J. Ignacio González-Gordillo, Maria L. Pedrotti, Fidel Echevarría, Romain Troublè and Xabier Irigoien. Science Advances 19 Apr 2017: Vol. 3, no. 4, e1600582 DOI: 10.1126/sciadv.1600582

Deixa un comentari

L'adreça electrònica no es publicarà Els camps necessaris estan marcats amb *