Podria haver-hi vida a la lluna de Saturn …

La NASA troba compostos químics que permetrien la vida de microbis a Encèlad. Encèlad és el sisè satèl·lit més gran de Saturn amb uns 500 km de diàmetre, aproximadament la desena part del de Tità, el major satèl·lit saturnià. Està cobert per una capa de gel recent i net que reflecteix gairebé tota la llum solar que incideix sobre ell, de manera que la temperatura superficial només aconsegueix els -198 ℃ al migdia. Malgrat la seva petita grandària, té una àmplia varietat de trets superficials que van des de regions antigues a terrenys joves i deformats tectònicament que es van formar fa tot just 100 milions d’anys.
Va ser descobert el 28 d’agost de 1789 per William Herschel, però se sabia molt poc d’ell fins que les Voyager van passar molt a prop a principis dels vuitanta del segle XX.

El 2005, la sonda Cassini va començar una sèrie de sobrevols que van revelar majors detalls. En concret, va descobrir plomalls rics en aigua en el pol sur. Els criovolcanes propers al pol sud expulsaven a l’espai en forma de guèisers de vapor d’aigua, altres substàncies volàtils i material sòlid que incloïa cristalls de clorur sòdic i partícules de gel, amb taxes d’expulsió de fins a dos-cents quilograms per segon.

L’estudi, publicat a  ‘Science’, és el fruit de la investigació de la missió Cassini, el nom de la sonda que l’octubre del 2015 va acostar-se més a prop que mai s’havia fet, a tan sols 49 quilòmetres, d’aquesta lluna gelada.  El descobriment confirma a Encèlad com un dels principals candidats del sistema solar a albergar vida extraterrestre. La vida a Encèlad, si n’hi ha, seria comparable a la que prolifera a la Terra al costat de les fonts hidrotermals del fons dels oceans. Seria un tipus de vida que no s’alimenta de l’energia que ve del sol sinó de l’energia que emana de l’interior de l’astre. El satèl·lit té fonts d’energia sota la superfície com les que sustenten ecosistemes en el fons dels oceans terrestres. “La troballa d’hidrogen molecular revifa encara més l’interès per Encèlad com a escenari per a la possible presència de vida perquè és un dels ingredients que utilitzen per obtenir energia els microorganismes que viuen a la Terra en les profunditats dels oceans, on no arriba la llum del sol “, destaca l’astrofísic Kike Herrero.

http://www.ara.cat/societat/vida-lluna-Saturn_0_1777022455.html

Un estudi de la NASA ha revelat que la lluna de Saturn conté els compostos químics necessaris per permetre la vida de microbis. La agència especial ha detectat la presència de molècules d’hidrogen i diòxid de carboni en partícules d’aigua i altres compostos procedents dels núvols de gas analitzats que emanaven dels guèisers d’ Encèlad.

Aquest astre, que fa uns 500 quilòmetres de diàmetre i està revestit d’una capa de gel d’uns  40 quilòmetres de gruix, podria contenir formes de vida simples, similars a les que es troben a les profunditats dels oceans de la Terra.

La missió Cassini

L’estudi, publicat a  ‘Science’, és el fruit de la investigació de la missió Cassini, el nom de la sonda que l’octubre del 2015 va acostar-se més a prop que mai s’havia fet, a tan sols 49 quilòmetres, a aquesta lluna gelada.

L’espectòmetre de masses a bord de la nau va mostrar que els compostos de molècules d’hidrogen i diòxid de carboni suposaven un 1,4 i un 0,8% del volum total de la substància gasosa analitzada.  

L’existència d’aquests dos elements podrien indicar la presència d’aquests microbis, tot i que també podria haver-hi altres explicacions. “Només perquè un lloc compleixi amb els requisits per permetre la vida no vol dir que hi hagi vida, perquè hi ha moltes coses de l’origen de la vida que encara no entenem”, ha assegurat Chris McKay, del centre de californià Ames de la NASA.

Hunter Waite, que ha liderat l’equip científic encarregat d’aquest estudi, assegura que “alguns dels microorganismes més antics de la Terra utilitzen aquests tipus de metabolismes basats en l’hidrogen”.

En estudis anteriors, la mateixa sonda Cassini també havia demostrat la presència d’aigua, metà i altres compostos orgànics.

La missió, que encara no ha acabat, finalitzarà al setembre després d’analitzar la zona interna de Saturn.

http://www.lavanguardia.com/ciencia/20170413/421656931135/vida-extraterrestre-encelado-luna-saturno.html

La pequeña luna Encélado de Saturno tiene los ingredientes necesarios para que haya vida en su océano interior, según nuevas observaciones de la misión Cassini que la NASA presentó ayer en rueda de prensa.

Cassini ya había descubierto, desde que empezó a explorar Saturno y sus lunas hace doce años, que Encélado tiene agua líquida bajo su superficie y moléculas adecuadas para la química de la vida. Pero faltaba el tercer ingrediente, que se ha identificado ahora: fuentes de energía interna suficientes para sustentar un ecosistema.

El descubrimiento, que se presenta esta semana en la revista Science, confirma a Encélado como uno de los principales candidatos del sistema solar a albergar vida extraterrestre. La vida en Encélado, si existe, sería comparable a la que prolifera en la Tierra junto a las fuentes hidrotermales del fondo de los océanos. Sería un tipo de vida que no se alimenta de la energía que viene del sol sino de la energía que emana del interior del astro.

Imagen virtual de la nave Cassini sobrevolando Saturno
Imagen virtual de la nave Cassini sobrevolando Saturno (Nasa/JPL-Caltech)

Los científicos de la misión Cassini no han detectado directamente las fuentes de energía internas de Encélado. Han deducido su existencia de manera indirecta a partir del material que la luna de Saturno envía al espacio por los géiseres de su polo sur.

La nave pasó a través de este material el 28 de octubre del 2015 para analizar su composición. “El penacho de material contiene los rastros químicos de la interacción entre el agua y la roca que se produce en el fondo del océano, escriben los investigadores en Science.

Encélado emite al espacio hidrógeno que se forma en el fondo de su océano

Cassini, una misión liderada por la NASA que ha cambiado la visión de Saturno y sus lunas, ha visitado Encélado en 21 ocasiones desde el 2005. Cuando se inició la misión, se esperaba que la luna más interesante del sistema planetario sería Titán. Con un tamaño suficiente para retener una atmósfera, Titán parecía el único satélite de Saturno capaz de sustentar reacciones químicas con moléculas orgánicas –las moléculas en las que se basa la química de la vida-. De ahí que Cassini transportara hasta Titán la sonda Huygens de la Agencia Espacial Europea, que encontró un mundo oscuro, siempre envuelto en nubes, con lagos de hidrocarburos a los que no llega la luz del sol, pero donde tal vez no sea imposible la vida.

Sin embargo, Encélado, que apenas tiene 500 kilómetros de diámetro y una superficie completamente cubierta de hielo, le ha robado el protagonismo a Titán y hasta a Saturno. La pequeña luna se ha convertido en la joya de la misión, la que ha ofrecido los descubrimientos más inesperados y estimulantes. “Esta luna captó el máximo interés desde que se observaron los géiseres de vapor de agua que salían de su superficie”, explica Kike Herrero, astrofísico del Institut de Ciències de l’Espai (IEEC-CSIC) y de Celístia Pirineus.

En la Tierra, el hidrógeno aporta la energía que sustenta ecosistemas submarinos en las fuentes hidrotermales

Cassini ha pasado a través de estos géiseres en ocho ocasiones a lo largo de once años para analizar cómo son y deducir cómo es el interior de Encélado. En su última visita al satélite, la nave pasó a sólo 49 kilómetros de la superficie, más cerca que en cualquier visita anterior, y sobrevoló las llamadas rayas de tigre del sur del satélite (ver imagen adjunta).

Fue una visita fugaz. A la velocidad a la que vuela Cassini, de 8,5 kilómetros por segundo respecto a la superficie de Encélado, dispuso de pocos segundos para recoger datos. Los instrumentos de la nave se habían configurado para priorizar el análisis del material emitido por los géiseres, prestando especial atención a las moléculas de hidrógeno –formadas por dos átomos-, que en la Tierra se producen en las fuentes hidrotermales por la interacción del agua con las rocas.

Tal como se esperaba, el material de los géiseres está compuesto mayoritariamente por agua, que representa entre un 96% y un 99% de las moléculas emitidas. Según los resultados presentados en Science, también contiene pequeñas cantidades de dióxido de carbono (entre 0,3% y 0,8%), metano (0,1%-0,3%), amoníaco (0,4%-1,3%) y –el resultado más importante– hidrógeno molecular (0,4%-1,4%).

“El hallazgo de hidrógeno molecular reaviva aún más el interés por Encélado como escenario para la posible presencia de vida porque es uno de los ingredientes que utilizan para obtener energía los microorganismos que viven en la Tierra en las profundidades de los océanos, adonde no llega la luz del sol”, destaca el astrofísico Kike Herrero.

Tras analizar distintas hipótesis para explicar el origen del hidrógeno, los investigadores de la misión Cassini concluyen que tiene que proceder de la interacción entre el agua y las rocas en el fondo del océano de Encélado.

En la Tierra, el hidrógeno que se forma en las fuentes hidrotermales sustenta los ecosistemas que evolucionan allí. Concretamente, la reacción del agua con algunos minerales hace que se separe el átomo de oxígeno (O) de los dos de hidrógeno (H2) en algunas moléculas de agua (H2O).

Esto permite a algunos microorganismos aprovechar las moléculas de hidrógeno. Combinándolas con dióxido de carbono (CO2), pueden formar metano (CH4) y –un detalle esencial- obtener energía de la reacción. La obtención de energía a partir del hidrógeno es utilizada por algunas de las formas de vida más antiguas de la Tierra.

El descubrimiento de que también se produce hidrógeno molecular en el fondo del océano de Encélado plantea la hipótesis de que podría haber ecosistemas allí como los hay en las fuentes hidrotermales de la Tierra.

Géisers en Encélado, fotografiados por la nave Cassini

Géisers en Encélado, fotografiados por la nave Cassini (NASA)

Las últimas observaciones de Cassini en Encélado “representan un avance importante para evaluar la habitabilidad” del satélite, sostiene Jeffrey Sewald, geoquímico de la Institución Oceanográfica de Woods Hole en Massachusetts (EE.UU.) que no ha participado en la investigación, en un artículo de opinión publicado en Science. Pero “sigue habiendo muchas preguntas abiertas”, advierte.

Las respuestas a estas preguntas tardarán en llegar. La nave Cassini, que este año concluye su misión, ya no regresará a Encélado para estudiar sus géiseres ni explorar su interior. Por ahora no hay ninguna misión aprobada para volver allí.

La NASA y la Agencia Espacial Europea diseñaron en la década pasada una misión conjunta para continuar la exploración de Titán y Encélado, pero la desestimaron para viajar antes a Júpiter y sus lunas. Investigadores del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA en Pasadena (California) han propuesto tres posibles misiones a Encélado desde el 2010 pero no han recibido financiación por ahora. Tampoco la ha obtenido un equipo del Centro Aeroespacial Alemán que ha propuesto situar una nave en órbita alrededor del astro y hacer aterrizar una sonda en su superficie.

Pero después de los resultados obtenidos por Cassini, es sólo cuestión de tiempo que se apruebe una misión a Encélado. “Futuras misiones para explorar océanos más allá de la Tierra responderán a muchas de las preguntas que ahora están abiertas”, vaticina Sewald.

https://es.wikipedia.org/wiki/Enc%C3%A9lado_(sat%C3%A9lite)

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