La història darrere dels sorprenents discs de gel giratoris

Potser arribarà algun dia que no sigui necessari que hi hagi un dia dedicat a la dona i la ciència, potser és suficient amb que es celebri únicament el 10 de novembre de cada any com a dia de la ciència. I potser, més endavant, ens adonem també algun dia, com va dir Marie Curie que “no cal témer a res a la vida, només cal comprendre”, llavors no caldrà celebrar el dia de la ciència. Mentre, la ciència avança descobrint el món que ens envolta, i preguntant-se perquè es produeixen  els efectes de la natura.

Fa poc es van veure discs de gel perfectament rodons surant i donant voltes lentament sobre  llacs congelats. El gir es produeix en realitat cap avall, i és a causa del canvi de densitat de l’aigua, no perquè existeixin remolins a sota l’aigua. Van trobar que el cercle de gel refredava l’aigua que l’envoltava, i, que en arribar a certa temperatura (4ºC, en concret) s’enfonsava formant un vòrtex. Aquest vòrtex “arrossegava” el gel sobre ell, fent-lo girar.

Si bé aquest estudi, publicat a la revista Physical Review E, ha determinat com es produeix el moviment, no explica la forma rodona gairebé perfecta dels discos gelats. Bé, les preguntes mai s’acaben.

http://www.iagua.es/blogs/agueda-garcia-durango/historia-detras-asombrosos-discos-hielo-giratorios

Hace poco menos de un mes, un habitante de Michigan grabó en vídeo un fenómeno natural poco común en el río Pine: sobre su superficie, flotaba un disco de hielo perfectamente redondo, dando vueltas lentamente.

El disco, que dio vueltas hacia la derecha durante varias horas, es en realidad un buen ejemplo de una peculiar formación que aparece de vez en cuando en la superficie de lagos congelados en proceso de derretimiento.

La explicación física ha tardado en llegar. Lo lógico sería pensar que estos discos de hielo giratorios, relativamente frecuentes en Escandinavia y América del Norte, nacen del contacto con el aire frío y denso con un remolino en una corriente de agua, pero esto es solo una pieza de la historia. Estos círculos perfectos pueden tener diámetro de hasta 200 metros, lo que limita esta teoría: con ese tamaño, podría pensarse que giran a menor velocidad, pero no es así. Además, también aparecen en aguas sin remolinos.

Encontrar la respuesta ha sido tarea de un equipo de la Universidad de Liège en Bélgica, que decidió llegar al fondo del asunto por medio de un experimento. Con varias cámaras, una bola de níquel, un imán y placas de Petri, los investigadores simularon lo que sucede cuando una capa de hielo que flota sobre el agua comienza a derretirse, como lo haría en un río congelado a medida que suben las temperaturas.

Para su sorpresa, la capa de hielo comenzó a girar, a pesar de que no se habían añadido remolinos al modelo. La conclusión fue que el giro se produce en realidad hacia abajo, y es debido al cambio de densidad del agua. Encontraron que el círculo de hielo enfriaba el agua que lo rodeaba, que al alcanzar cierta temperatura (4º C, en concreto) se hundía formando un vórtice. Este vórtice “arrastraba” el hielo sobre él, haciéndolo girar.

Si bien este estudio, publicado en la revista Phisical Review E, ha determinado cómo se produce el movimiento, no explica la forma redonda casi perfecta de los discos helados. 

¿Será este el objetivo de la próxima investigación?

Fuente: ScienceAlert. Vídeo de cabecera de MLive.

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