Per què segueix avançant el canvi climàtic?

Un paràgraf de l’article resumeix i contesta la pregunta. No cal més comentaris.

“El Canvi Climàtic avança perquè cap govern (avui ja ni tan sols el de l’anglesa Sra. Mai) vol realment frenar-lo. Es signen acords amb el major bombo i platerets, amb la idea de no complir-los.

Frenar el Canvi Climàtic implica canviar el model econòmic, d’una generació concentrada de riquesa a una generació distribuïda de riquesa . Frenar el canvi climàtic implica que cada llar tingui cobertes les seves necessitats energètiques i carregui els seus cotxes elèctrics amb l’electricitat generada en la seva pròpia teulada, que augmenti radicalment la riquesa de cada persona del planeta, en comptes de la riquesa del 0.1%.

I això no es vol permetre. Aquesta idea és el pecat màxim per a les elits financeres i econòmiques. Es faran guerres per impedir-ho.

Si de veritat ens poséssim a frenar el Canvi Climàtic, no només treballaríem en el nostre propi bé, sinó que generaríem riquesa per avui i per demà “

http://www.elmundo.es/blogs/elmundo/elporquedelascosas/

Mediados de Noviembre. Sol a raudales. Las gentes, sin abrigos. Tengo rosas en mi jardín, en Madrid.

Estos días se ratifica (o se ha ratificado) en muchos países (no en España) el Acuerdo de París contra el cambio climático, por el que la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el mismo ha recibido este año el premio Princesa de Asturias de Cooperación Internacional.

Estos días se celebra la Conferencia de las Partes (COP) en Marrakech en la que los asistentes se están congratulando de la maravilla que es el Acuerdo de París, que ha ratificado hasta el presidente de los EEUU, Sr. Obama.

El Sr. Obama ha ratificado este acuerdo mediante una Acción Ejecutiva, sin aprobación del Congreso de los EEUU. El nuevo Congreso republicano, con el Sr. Trump como presidente de los EEUU, ya ha anunciado que convertirá en papel mojado esa ratificación.

El aumento de la temperatura media global del planeta es claro, evidente y cada vez más rápido, y sus efectos los notamos cada vez más.

Y no se frena.

Es claro, hasta para el más acérrimo seguidor de Trump, que esto es así. Pero, como los locos que corren, como el Correcaminos y el Coyote hacia el precipicio, siguen hacia el desastre contentos de vivir en un ambiente cada vez más contaminado.

Las noticias esperanzadoras quedan muy lejanas.  Los coches eléctricos avanzan…. a paso de tortuga. El tren túnel de Musk se ”va a probar” en Nevada cuando tendría que estar montándose ya en los seis radios españoles, por ejemplo.

Las viviendas nuevas se hacen con la misma tecnología generadora de CO2 que hace 50 años. Las ciudades, Madrid como ejemplo, Alcalá de Henares, y otras y otras y otras … siguen siendo una generación continua y acelerada de esos gases.

Y esto en Europa, que había aprobado la estrategia 20/20/20 hace años y ha ”pasado” de ella olímpicamente.

En los EEUU solo en California y en Nueva Inglaterra se toman medidas serias contra las emisiones de gases contaminantes. En Canadá, la patria de los bosques (muchos de ellos comidos por los escarabajos) se insiste una y otra vez en abrir camino para la salida al mar de las arenas asfálticas de Alberta: negocio sucio donde los haya.

En India se insiste en la producción acelerada e intensificada de carbón. China sigue poniendo en funcionamiento cada semana una nueva central de ese contaminante. Rusia quiere llenar el Ártico deshelado de torres de perforación de petróleo.

Rusia, India y China han ratificado o lo harán pronto el Acuerdo de París.

El Cambio Climático avanza, ¿pero por qué avanza el Cambio Climático?

España era pionera en las energías renovables, y aún hoy la energía eléctrica que consumimos es la mitad de origen renovable. Pero nuestras casas siguen fatalmente aisladas, las carreteras son trampas de atascos gigantescos, los transportes se basan esencialmente en el petróleo y el gas.

Hay campañas para estimular a los ”emprendedores”. La gran mayoría de estos lo que quiere es poner un bar, un restaurante.

España encontró un continente donde no conocían ni la cultura cristiana, ni la islámica, ni los indios ni los chinos: América. Pero en vez de trabajarlo duro, buscando un rendimiento a largo plazo, se buscaba con desesperación a ”El Dorado”, tesoros que se podían conseguir en un día, o plata que extraían los esclavos para los amos.

Hoy el Potosí de España ni siquiera se debe a nosotros mismos: está creciendo nuestro PIB y la gente, con un 20, o un 30% de paro real, no se muere en la calle porque hay guerra y terrorismo en la orilla sur del Mediterráneo. Por una desgracia de otros, nosotros hacemos dinero con un esfuerzo mínimo. Nuestro Potosí actual se llama turismo. Es plata para hoy y miseria para mañana.

El Cambio Climático avanza porque ningún gobierno (hoy ya ni siquiera el de la inglesa Sra. May) quiere realmente frenarlo. Se firman acuerdos con el mayor bombo y platillo, con la idea de no cumplirlos.

Frenar el Cambio Climático implica cambiar el modelo económico, de una generación concentrada de riqueza (de energía: la energía es la única riqueza real) a una generación distribuida de riqueza (de energía). Frenar el cambio climático implica que cada hogar tenga cubiertas sus necesidades energéticas y cargue sus coches eléctricos con la electricidad generada en su propio tejado, que aumente radicalmente la riqueza de cada persona del planeta, en vez de la riqueza del 0.1%.

Y esto no se quiere permitir. Esta idea es el pecado máximo para las elites financieras y económicas. Se harán guerras para impedirlo.

Si de verdad nos pusiéramos a frenar el Cambio Climático, no sólo trabajaríamos en nuestro propio bien, sino que generaríamos riqueza para hoy y para mañana.

Para frenar el Cambio Climático se necesita tanto trabajo sin cualificar como altamente cualificado: debemos llenar España de árboles y bosques. Necesitamos veinte mil millones de nuevos árboles: trabajo para criadores, viveros, trasplantadores, mantenedores, cuidadores, guardas, técnicos e ingenieros forestales. El argumento de dar trabajo solo a gente sin formación desaparece.

Como he explicado aquí ya alguna vez, un gramo más de vapor de agua por metro cúbico de aire supone la diferencia entre lluvia y sequía, entre riqueza y miseria. Y ese gramo lo proporcionan los árboles con su evapotranspiración.

Se necesita reformar unos diez millones de hogares, aislando sus paredes, sus techos y sus ventanas, cambiando sus calefacciones y sistemas de frío: trabajo para al menos un millón de personas, desde albañiles y pintores sin cualificar a ingenieros de construcción y arquitectos.

Se necesita substituir el transporte por carretera por los túneles automáticos de Musk, movidos por aire comprimido o por electricidad renovable. Se necesita eliminar de las ciudades la combustión en todas su formas: vehículos eléctricos  privados o comunales, y calentamiento y enfriamiento (muy reducidos por el acondicionamiento del párrafo anterior) también eléctricos con electricidad renovable.

Realizar esta cambio supone trabajo para peones sin cualificar, para graduados escolares, para técnicos e ingenieros. Al menos otro millón de personas directamente.

Y como sabe cualquier estudiante de primero de económicas, si hay tres millones de empleos nuevos vibrantes, se generan entre diez y veinte millones de empleos subsidiarios movidos por los salarios de los anteriores, y se puede empezar a resolver el problema de las jubilaciones y las pensiones.

La burbuja inmobiliaria era eso, burbuja: no producía nada.

Frenar el cambio climático es producir bienes tangibles: Energía, generada y ahorrada, lluvia, agua, transporte e intercambio, comercio de bienes, no de entelequias.

Y se puede hacer, porque ya lo estábamos haciendo, y sabemos, sobre todo los españoles, cómo hacerlo.

Sólo hace falta, no ya querer, que también, sino al menos, no impedir, no destruir, no poner trabas.

Un ejemplo muy concreto: en España no se pueden instalar, por ley, centrales termosolares de más de 30 Mw. En Estados Unidos empresas españolas han instalado y mantienen en funcionamiento centrales eléctricas termosolares de 300 Mw.

Un cambio de un 0 en la legislación.

Es, sencillamente, querer.

¡Delenda est pollutio!

Un altre rècord al 2016!

De nou ho aconseguim!!. Desprès d’anys d’esforços constants, d’una bona planificació, de perseverància i paciència, de fer els màxims esforços per consumir i consumir……ho hem aconseguit! Hem fet cim! L’any 2016 es presenta com l’any més calorós. Així podem llegir-ho en un article publicat al diari “El Diario” (veure http://www.eldiario.es/sociedad/encamina-nuevo-record-temperatura-planeta_0_580242225.html) que ens parla del discurs dels membres de la OMM a Marrakech (Marroc).

El dit “quien la sigue la consigue” és en aquest cas veritat. En el 2016 la T global a pujat en 1,2 ºC i s’han superat les 400 ppm de CO2 al llarg de tot l’any. Recordem que en la COP21 de Paris havien dit de no passar de les 450 ppm de CO2 per tal de no superar els 2ºC de T que és un límit a partir del qual hom pensa que les coses poden anar a pitjor. I ja hem passat de les 400 ppm…!!! . Si tenim en compte que els acords de Paris i res son gairebé el mateix….la situació comença a ser preocupant. Mentre tenim al nou president dels USA decidit a passar d’aquests acords i decidit, com ja varem posar en el post d’ahir (veure http://blocs.xtec.cat/cienciasexperimentals/2016/11/13/la-industria-del-petroli-te-un-gran-problema-o-no/), a fer de salvaguarda de les empreses petrolieres. Per tant realment no pinta molt bé la cosa.

Però ja se sap: “sempre ens quedara Paris my love”. Sempre podrem recordar que en aquells temps podríem haver fet més del que varem fer. Sempre podrem recordar….. o no?.  De moment, però, la freqüència i conseqüències dels fenomens meteorològics extrems ha crescut amb totes les pèrdues de vides humanes i econòmiques que això comporta.

2016 se encamina a batir de nuevo el récord de temperatura del planeta

Las mediciones de la Organización Meteorológica Mundial apuntan a que el calentamiento se irá a los 1,2 ºC

Otros indicadores a largo plazo como la concentración de gases, el nivel del mar o el deshielo también atestiguan el exacerbamiento del cambio climático

“La frecuencia y consecuencias de fenómenos meteorológicos extremos ha crecido”, avisa el secretario general de la OMM, Petteri Taalas

Más de 400 muertos en Haití por el huracán Matthew
Consecuencias del huracán Matthew en Haití. EFE

“Otro año, otro récord”. 2016 se encamina sin remedio a ser el nuevo año más caluroso y llevar el calentamiento global a 1,2ºC. Así ha resumido este lunes la situación climática el secretario general de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) Petteri Taalas en la Conferencia del Clima en Marrakech.

Entre enero y septiembre, los termómetros científicos han constatado un aumento de 0,88ºC por encima de la media. El fenómeno de El Niño ha contribuido a calentar la Tierra, según indica la OMM, pero, una vez pasado, las mediciones indican que se está “en la senda para ser el año más cálido. Esto haría que 16 de los 17 récords se hayan batido en el siglo XXI”.

“Debido al cambio climático, la frecuencia y consecuencias de fenómenos meteorológicos extremos ha crecido. Olas de calor e inundaciones se han convertido en más habituales. El aumento del nivel del mar ha incrementado la exposición a tormentas y ciclones tropicales”, ha comentado Taalas. De hecho,  el fenómeno más mortífero en lo que va de 2016 ha sido el huracán Matthew.

Una vez pasado El Niño, el cambio climático ha continuado con su escalada de temperaturas en el presente curso. Los datos recopilados por la organización muestran que en partes de la Rusia ártica las temperaturas han estado entre seis y siete grados por encima de la media. “Estábamos acostumbrados a medir los picos de calor en fracciones de grado. Ahora es diferente”.

Indicadores a largo plazo

Más allá de la temperatura global, la OMM ha comprobado también calor excesivo en los océanos –en parte como consecuencia de El Niño–. “Estro contribuye significativamente al blanqueamiento de la Gran Barrera de Coral”, explican. Además, el nivel del mar subió significativamente hasta febrero de este año (15 milímetros de manera global). La misma tendencia preocupante  ha presentado la capa de hielo ártico, marcando récords para su mínima y máxima extensión así como en la fecha más temprana para el comienzo del deshielo.

Además, las observaciones apuntan a que la concentración de gases de efecto invernadero también se han instalado en la cúspide de la gráfica. El umbral de las 400 partes por millón (ppm) se rebasó en 2015 pero para este año esa marca se ha convertido en habitual. Una estación surafricana marcó una media para todo agosto de 406 ppm. En mayo de 2016 se llegó al registro más alto nunca visto para un mes: 407 ppm. Otra medición en Hawaii situó la concentración semanal en 402 ya rebasado octubre.