Així danya el tabac el teu ADN

Les mutacions són alteracions en l’ADN que es produeixen per error quan aquest es replica, o bé quan rep danys, per exemple, a causa de substàncies cancerígenes.

Segons un estudi de la revista Science  publicat avui, el tabac, que conté com a mínim 60 substàncies cancerígenes, provoca un gran nombre de mutacions, especialment en els teixits més exposats al fum, com els pulmons o la laringe. Les alteracions en l’ADN són permanents, i s’acumulen de forma contínua mentre una persona segueixi fumant.

“Fumar es pot comparar a jugar a la ruleta russa”, explica a Big Vang Ludmil Alexandrov, investigador de l’Los Alamos National Laboratory a EUA i autor principal de l’estudi. “Com més juguis, més gran és la probabilitat que les mutacions afecten els gens clau i que desenvolupis càncer”.

Són més arguments perquè els nostres joves prenguin, amb  fermesa, la decisió de no fumar…  i  també els adults.

http://www.lavanguardia.com/ciencia/cuerpo-humano/20161103/411555397076/asi-dana-tabaco-adn-cancer.html

A lo largo de un año, una persona que fume un paquete de tabaco al día acumulará 150 mutaciones en cada célula de sus pulmones. Y con ello se multiplicarán sus probabilidades de desarrollar un cáncer. Es lo que concluye un estudio liderado por el Wellcome Trust Sanger Institute, del Reino Unido, que publica hoy la revista Science .

La investigación ha analizado el genoma de 5243 tumores relacionados con el tabaco, entre los que se incluyen el cáncer de pulmón, el de laringe y el de boca, entre otros, en busca de mutaciones. Las mutaciones son alteraciones en el ADN que se producen por error cuando éste se replica, o bien cuando recibe daños, por ejemplo, a causa de sustancias cancerígenas. Los cambios en el ADN pueden perturbar el funcionamiento de las células, que pueden terminar convirtiéndose en cancerosas y dar lugar a tumores.

Los investigadores han comparado los tumores de fumadores con personas que nunca habían fumado y con el genoma de células sanas. Así, han observado que el tabaco, que contiene como mínimo 60 sustancias cancerígenas, provoca un gran número de mutaciones, especialmente en los tejidos más expuestos al humo, como los pulmones o la laringe. Las alteraciones en el ADN se van acumulando a lo largo del tiempo, y a la larga pueden terminar provocando cáncer.

Además, el número de mutaciones que sufre una persona es proporcional a la cantidad de tabaco que consume. Los autores han estimado que fumar un paquete de tabaco al día durante un año provoca 150 mutaciones en cada una de las células de los pulmones, el órgano más afectado. Incluso otras partes del cuerpo distantes, como la vejiga urinaria y el hígado, también reciben estos daños, aunque en menor medida.

El número de mutaciones que acumulan los tejidos a lo largo de un año se correlaciona con la cantidad de tabaco consumido
El número de mutaciones que acumulan los tejidos a lo largo de un año se correlaciona con la cantidad de tabaco consumido (Wellcome Trust Sanger Institute)

. “Se puede comparar a jugar a la ruleta rusa”, explica a Big Vang Ludmil Alexandrov, investigador del Los Alamos National Laboratory en EE.UU. y autor principal del estudio. “Cuanto más juegues, mayor es la probabilidad de que las mutaciones afecten a los genes clave y que desarrolles cáncer”.

LUDMIL ALEXANDROV

Los investigadores también han descubierto más de treinta tipos de mutaciones asociadas al cáncer, y algunas de ellas abundan especialmente en los tumores de fumadores. Una de las mutaciones estudiadas es especialmente común en los tumores de órganos expuestos al humo, y es muy similar a la clase de alteraciones que provoca una de las principales sustancias cancerígenas del tabaco, el benzopireno. Según Alexandrov, actualmente se desconoce el mecanismo exacto por el cual se producen muchos cánceres. “Descubrir sus causas podría ayudar a la prevención”, asegura el investigador.

El tabaco contiene como mínimo 60 sustancias cancerígenas
El tabaco contiene como mínimo 60 sustancias cancerígenas (iStockphoto)

El hecho de que se hayan encontrado distintas mutaciones según el órgano afectado sugiere que el tabaco podría favorecer el cáncer de distintas maneras. Probablemente, en los tejidos expuestos al humo las sustancias cancerígenas dañan directamente el ADN, pero en órganos como la vejiga urinaria, el hígado o los riñones “habría que considerar efectos más indirectos”, escribe en otro artículo publicado en el mismo número de Science el investigador Gerd Pfeifer, del Van Andel Research Institute, en EE.UU. Entre estos efectos cita la inflamación y alteraciones del metabolismo, que podrían actuar como promotores del crecimiento de los tumores.

Escenario complejo

“Nunca se había realizado un estudio tan amplio”, valora Núria Malats, investigadora líder del Grupo de Epidemiología Genética y Molecular del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO). Malats, que no ha participado en el estudio, se muestra sorprendida por algunos de los resultados. Por ejemplo, “en cáncer de vejiga se habían encontrado pruebas de que el tabaco alteraba el ADN de forma directa, pero en este estudio no se observa eso, por lo que debe de haber mecanismos que todavía no conocemos”, declara. “Estamos ante un escenario muy complejo, en el que influyen muchos otros factores además del tabaco, y estos resultados hacen que nos planteemos preguntas. Hay que investigar más”, concluye la investigadora.