Entra en vigor l’acord de Paris i…..estem cada vegada més a prop de l’apocalipsi climàtic

Dos articles, dos móns. Un aparegut al diari “Público”, ens parla de com han entrat en vigor alguns dels acords de la cimera de Paris (veure http://www.publico.es/internacional/entra-vigor-acuerdo-paris-cambio.html). L’altre, aparegut al diari “Rebelión” (veure http://www.rebelion.org/noticia.php?id=218773), ens recorda que aquest any s’ha sobrepassat ja la barrera de les 400 ppm de CO2 en promig per tot l’any i que la T de la terra està augmentant de manera alarmant (veure també http://www.elmundo.es/ciencia/2016/10/04/57f3da36268e3e867e8b458e.html)

Si mirem els acords de Paris i comparem quan han de començar a tenir efecte – més enllà del 2020 – amb les observacions de la OMM i de la FAO, ja veiem que la cosa no pinta bé. Si a més llegim que els països signants de l’acord de Paris ja reconeixen que l’objectiu de no passar dels dos graus centígrads no és viable i que caldrà mobilitzar a partir del 2025 més de 100000 milions d’euros anuals per tal d’ajudar als estats en desenvolupament, doncs la cosa pinta pitjor.

El resultat de la lectura d’ambdós articles és la constatació de que la cimera tant sols va servir per fer el paperot i seguir amb el model BAU que tant èxit té i que tant ha fet pel medi ambient. Evidentment, però, la realitat és tossuda i de seguir així tot apunta a que la situació empitjorarà i molt. No tant sols representarà pèrdues econòmiques, sinó també de vides i degradació dels ecosistemes.

Publicado: 04.11.2016 17:41 |Actualizado: Hace 6 horas

Entra el vigor el Acuerdo de París contra el cambio climático

Aunque no será de aplicación hasta 2020, para su efectividad era necesaria la ratificación por parte de al menos 55 países representantes del 55% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero.

Christiana Figueres, Francois Hollande, Laurent Fabius y Ban Ki-Monn en el momento en el que ha sido aprobado el acuerdo. REUTERS

Christiana Figueres, Francois Hollande, Laurent Fabius y Ban Ki-Monn en el momento en el que se aprobó el texto del acuerdo el año pasado en París. REUTERS

MADRID. -Sólo un año después de que 195 países consiguieran ponerse de acuerdo para un texto definitivo, el Acuerdo de París, el primer pacto global contra el cambio climático, ha entrado en vigor este viernes, tras recoger las ratificaciones necesarias.

Aunque no será de aplicación hasta 2020, para su efectividad era necesaria la ratificación por parte de al menos 55 países representantes del 55% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero.

Esa meta se alcanzó el pasado 5 de octubre, cuando la Unión Europea (UE), que representa el 12% de las emisiones globlaes, hizo entrega de los documentos de ratificación del Acuerdo en la sede de la ONU. No obstante, no todos los Estados miembros de la UE han ratificado individualmente el acuerdo, como es el caso de España, que no lo hará hasta 2017.

El Acuerdo de París fue adoptado el 12 de diciembre de 2015 en la capital francesa por los 195 países signatarios de la Convención Marco de la ONU sobre cambio climático y la Unión Europea, en el transcurso de la 21 Conferencia de las Partes (COP21).

El texto, que no es vinculante, se basa en una serie de compromisos de reducción de emisiones que cada Estado firmante se ha marcado de forma voluntaria y sin que suponga la aplicación posterior de posibles sanciones.

El objetivo principal del Acuerdo es lograr mantener la temperatura media del planeta por debajo de dos grados centígrados -considerado el límite de riesgo por los científicos- respecto a los niveles preindustriales. No obstante, los compromisos planteados por los Estados miembros no son suficientes para alcanzarlo, y el texto establece la obligación de que cada país se comprometerá a revisarlos cada cinco años. La primera revisión de las contribuciones tendrá lugar en 2018 y la primera actualización de las mismas en 2020.

Además, con este acuerdo los países se comprometen a conseguir “un equilibrio entre los gases emitidos y los que pueden ser absorbidos” en la segunda mitad de siglo, es decir, que no se pueden producir más emisiones que las que el planeta pueda absorber, bien por mecanismos naturales o por técnicas de captura o almacenamiento geológico.

Se da la circunstancia de que por primer vez, el Acuerdo de París ha hecho coincidir a los países más contaminantes y a los más vulnerables. El Protocolo de Kioto de 1997estableció obligaciones de reducción de emisiones solo para los países desarrollados, una de las razones por las que EEUU decidió no participar en ese pacto, que está en vigor desde 2005.

Aunque no establece sanciones por incumplimiento, el Acuerdo sí fija un comité que diseñe un mecanismo transparente para garantizar que se cumplen los compromisos adquiridos y advertir antes de expirar los plazos puede o no cumplirse lo acordado.

En cuanto a la financiación, el texto obliga a los países desarrollados a contribuir a financiar la mitigación y la adaptación en los Estados en vías de desarrollo, y anima a los estados que se encuentren en condiciones económicas de contribuir a que efectúen aportaciones voluntariamente. En este sentido, la intención de financiar debe ser comunicada dos años antes de transferir los fondos.

Según el Acuerdo, el compromiso radica en lograr que para 2025 se movilicen 100.000 millones de dólares anuales, aunque se fija una revisión al alza para antes de ese año.

El 22 de junio de 2016, el Acuerdo de París y la Convención Marco de la ONU sobre el cambio climático (UNFCC) fueron galardonadas con el Premio Princesa de Asturias de Cooperación Internacional, máxima distinción que se otorga en España.p

Cada vez más cerca del apocalipsis climático

IPS

Crédito: PNUMA

Crédito: PNUMA

ROMA, 31 oct 2016 (IPS) – La humanidad se acerca cada vez hacia lo que podría llamarse el apocalipsis climático. La concentración promedio mundial de dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera alcanzó un nuevo récord en 2016, y no caerá por debajo de los niveles anteriores a 2015 durante muchas generaciones.

La advertencia la hizo la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y confirma una vez más la alarma de expertos y organizaciones especializadas en el clima.

El secretario general de la OMM, Petteri Taalas, dijo que 2015 marcó el comienzo de una nueva era de optimismo y acción por el clima, tras el acuerdo de cambio climático alcanzado en París.

“Pero también pasará a la historia por marcar una nueva era de la realidad del cambio climático con concentraciones récord de gases de efecto invernadero”, agregó.

“Si no lidiamos con las emisiones de dióxido de carbono, no podremos enfrentar el cambio climático y mantener el incremento de temperatura inferior a dos grados Celsius por encima de la era preindustrial… Por eso es de suma importancia que el Acuerdo de París entre en vigor antes de lo previsto el 4 noviembre”, subrayó Taalas el 24 de este mes.

La OMM advirtió a principios de este año que la temperatura del planeta subió un grado desde el inicio del siglo XX, a medio camino del umbral crítico de los dos grados, y que los planes nacionales contra el cambio climático adoptados hasta el momento no bastarían para evitar un incremento de tres grados.

Los niveles de CO2 habían alcanzado previamente la barrera de las 400 partes por millón en determinados meses del año y en ciertos lugares, “pero nunca antes (como) promedio mundial para todo el año”. Según la OMM, el fenómeno climático de El Niño impulsó el crecimiento de CO2 cuando se desató en 2015 y se extendió con fuerza hasta este año.

“El umbral de 400 partes por millón es de gran importancia simbólica”, afirmó el anterior secretario general de la OMM, Michel Jarraud, en 2014. “Debe servir como otra llamada de atención sobre el aumento constante de los niveles de gases de efecto invernadero que están impulsando el cambio climático y la acidificación de nuestros océanos”, destacó.

Esto desencadenó sequías en regiones tropicales y redujo la capacidad de “sumideros” como los bosques, la vegetación y los océanos para absorber CO2.

Estos sumideros absorben actualmente alrededor de la mitad de las emisiones de CO2, pero existe el riesgo de que puedan llegar a saturarse, lo que aumentaría la fracción de dióxido de carbono emitido que permanece en la atmósfera, según el Boletín sobre Gases de Efecto Invernadero.

El dióxido de carbono permanece durante miles de años

El CO2 permanece en la atmósfera durante miles de años, atrapando el calor y provocando el calentamiento del planeta.

La vida útil del CO2 en los océanos es aún más larga. Según la OMM, es responsable de 85 por ciento del efecto de calentamiento del planeta en la última década.

Cada vez más cerca del apocalipsis climático

El aumento del nivel del mar y los fenómenos meteorológicos más extremos representan una amenaza inminente para las islas del Pacífico, como las de Fiji. Crédito: OCHA / Danielle Parry

Por otra parte, la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación dice que las sequías y las inundaciones que afectan a muchas partes del mundo están vinculadas a la corriente de El Niño, que habría impactado a 60 millones de personas este año.

“En algunas zonas, incluso en el noreste de Brasil, Somalia, Etiopía, Kenia y Namibia, las consecuencias de El Niño se hacen sentir tras años de sequías severas y recurrentes. La recuperación es imposible para los hogares que dependen de la tierra para su alimentación y mano de obra agrícola, sobre todo cuando se degrada la tierra”, declaró la secretaria ejecutiva de la Convención, Monique Barbut.

Estas condiciones no solo son devastadoras para las familias y las comunidades. Si no se atienden, pueden convertirse en una causa de migración y terminar con graves abusos contra los derechos humanos y amenazas a la seguridad a largo plazo, añadió.

“Lo hemos visto antes – en Darfur tras cuatro décadas de sequía y desertificación y, más recientemente, en Siria, tras la larga sequía de 2007 a 2010″, explicó Barbut.

Es una “tragedia ver cómo se quiebra una sociedad cuando podríamos reducir la vulnerabilidad de las comunidades con medidas sencillas y asequibles, como la restauración de las tierras degradadas en las que viven, y ayudar a los países a establecer mejores sistemas de alerta temprana de sequías, para prepararse y gestionar la sequía y las inundaciones “, según Barbut.

La agricultura representa una quinta parte de las emisiones totales

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) alertó que la rapidez del cambio en el clima mundial se expresa en fenómenos meteorológicos más extremos y frecuentes, como olas de calor, sequías y aumento del nivel del mar.

Los impactos del cambio climático en la agricultura y las consecuencias para la seguridad alimentaria ya son alarmantes y son los temas de este informe, explicó el director general de la FAO, José Graziano da Silva, en referencia a El estado de la agricultura y la alimentación de 2016, que cómo se pueden adaptar al cambio climático los pequeños agricultores para hacer que los medios de vida de las poblaciones rurales sean más resilientes.

Una conclusión importante es que existe la necesidad urgente de apoyar a los pequeños agricultores a adaptarse al cambio climático, que entre otros grupos, son los más vulnerables al fenómeno.

“Van a exigir mucho mayor acceso a las tecnologías, mercados, información y créditos para la inversión para adaptar sus sistemas y prácticas de producción al cambio climático”, señaló.

A menos que se tomen medidas ahora para hacer que la agricultura sea más sostenible, productiva y resistente, los efectos del cambio climático comprometerán seriamente la producción de alimentos en los países y regiones que ya son sumamente expuestos a la inseguridad alimentaria, advirtió Da Silva.

“A través de sus efectos en la agricultura, los medios de vida y la infraestructura, el cambio climático amenaza todas las dimensiones de la seguridad alimentaria. Expondrá tanto a la población pobre urbana y rural a precios de los alimentos más altos y volátiles”, observó.

Según el director general de la FAO, también afectará la existencia de alimentos al reducir la productividad de los cultivos, la ganadería y la pesca, e impedir el acceso a los alimentos al trastornar los medios de vida de millones de personas de zonas rurales que dependen de la agricultura para sus ingresos.

Traducido por Álvaro Queiruga

Fuente: http://www.ipsnoticias.net/2016/10/cada-vez-mas-cerca-del-apocalipsis-climatico/