Palomares….60 anys després

És l’any 1966, a Espanya governa el dictador Franco que després de fer un cop d’estat va derrocar el govern legalment constituït de la segona República. En plena guerra freda entre la URSS i els USA, un bombarder B-52 xoca contra un avió d’abastiment i quatre bombes d’hidrogen (https://es.wikipedia.org/wiki/Proceso_Teller-Ulam) cauen sobre el poble de Palomares (Almeria).

Per tal de netejar la zona els USA envien a tot el personal disponible pensant que no hi ha perill de radiació, això vol dir sense la protecció necessària. Entre el personal hi ha músics, cuiners i depenents de comestibles de l’exercit dels USA, és a dir personal sense cap tipus de qualificació per treballar amb material radioactiu…..però ja sabem que la radiació és bona!!.

A Espanya el ministre d’informació i turisme, Manuel Fraga Iribarne (aquell que deia que “la calle es mia”, que va ser un dels fundadors del diari “El País”, que va fundar Alianza Popular (que després va donar lloc al  PP) i que a més va estar en el govern que va decidir executar a “Salvador Puig Antich” en represàlia per la mort de l’almirant Carrero Blanco), és banya a les aigües de les platges de Palomares per tal de fer veure que no hi havia cap perill…..

Doncs bé, ara en un reportatge aparegut en el diari New York Times i del qual es fa ressò el diari “Público”  (veure http://www.publico.es/internacional/60-anos-despues-militares-limpiaron.html) ens comenten que els que van participar en la neteja han començat a desenvolupar malalties lligades a altes dosi de radiacions…Diguem-ne que és una mort en diferit. Degut al polsim ric en plutoni que van inhalar en les tasques de neteja, passat uns quants anys comencen a desenvolupar càncers i a morir. Oficialment, com sempre i per no pagar, els USA no reconeixen el perill inherent a l’acció.

Res se sap, però, sobre si la població de Palomares ha estat afectada o no….

Esperem que Chernòbil, Fukushima, Palomares i una llarga llista d’accidents – sense importància pels partidaris de l’energia nuclear – facin acabar d’una vegada per totes amb aquest malson i s’abandoni definitivament.

60 años después, los militares que limpiaron Palomares, víctimas del cáncer

Un reportaje del diario “The New York Times” revela que decenas de miembros de las fuerzas armadas estadounidenses encargados de retirar los restos del accidente nuclear en la costa almeriense sufren graves consecuencias por la radiación

El personal de las Fuerzas Armadas llevando máscaras y guantes trabajando en la zona donde tres de las bombas fueron encontradas

El personal de las Fuerzas Armadas llevando máscaras y guantes trabajando en la zona donde tres de las bombas fueron encontradas/The New York Times

En plena guerra fría, en el año 1966, un borbadero B52 choca en la costa española con un avión de reabastecimiento. En la colisión se liberan cuatro bombas de hidrógeno en el pueblo de Palomares, en Almería.

Músicos, cocineros o dependientes de comestibles pertenecientes al Ejército del Aire de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos en España, 1600 personas en total, son enviadas a limpiar los residuos nucleares con la certeza de que la zona es segura y libre de radiación.

Icónicas son las imágenes del ex Ministro de Información y Turismo, Manuel Fraga Iribarne, bañándose en las playas de Palomares para acallar los rumores sobre la peligrosidad de la zona queriendo demostrar que el lugar resultaba inofensivo.

Sin embargo, décadas después, el The New York Times reabre un capítulo de la historia de España que parecía cerrado. En un reportaje, el diario americano asegura que, decenas de personas encargadas de la limpieza del lugar, comienzan a presentar síntomas y enfermedades propias de la exposición prolongada a radiaciones nucleares.

Todos ellos estuvieron meses expuestos a polvo tóxico a sabiendas de que varias pruebas realizadas durante la limpieza sugerían que se presentaban altas tasas de contaminación por plutonio. Los Estados Unidos catalogaron estos estudios como “claramente poco realistas” y, hasta día de hoy, se sigue negando que existiera tal riesgo en el lugar.

Esta publicación, sin embargo, denuncia lo contrario. El The New York Times logró identificar a 40 personas que ayudaron en la limpieza. 21 tenían cáncer y 9 habían muerto por esa causa. Sin embargo, aquí no termina el problema. El tabloide denuncia que, tratamientos que deberían de ser gratis para los afectados -las víctimas de radiación conocidas deben recibir tratamiento gratuíto-, tienen que pagar más de 2.000 dólares al mes para tratar los distintos cánceres que padecen. La negativa de las Fuerzas Armadas a declarar el desastre de Palomares como altamente radiactivo y dañino impide que los afectados sean catalogados como tal.

El de Palomares fue uno de los accidentes nucleares más importantes de la historia y, según cuenta el The New York Times, Estados Unidos quiso limpiarlo “rápido y en silencio”, ofreciendo a los encargados ninguna protección salvo trajes de algodón, máscaras y guantes.

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