Els protectors solars tenen el seu ‘ costat fosc ‘

En el món de la medicina, la situació en què el remei pot ser gairebé tan perjudicial com el problema no és infreqüent. La protecció de la pell amb agents químics per bloquejar els rajos més nocius del sol podria ser un exemple d’això.

Què te a veure l’exposició al sol amb el descobriment de l’efecte fotoelèctric d’Einstein, pel qual li van donar el Premi Nobel?

En essència la idea d’Einstein consisteix a considerar que la llum està formada per partícules, petits “paquets” indivisibles d’energia, als que va anomenar fotons.  Els fotons poden tenir diferent energia depenent de la seva freqüència, així una radiació de freqüència elevada està composta de fotons d’alta energia.

La capacitat útil dels protectors solars químics d’absorbir la llum UV és també una font potencial d’efectes nocius. Quan una molècula d’un protector solar químic absorbeix un fotó UV”s’ excita ” ( o sigui que es carrega d’energia), base del efecte fotoelèctric. No obstant això, aquesta molècula amb el temps allibera aquesta energia emetent fotons de menor energia i / o interactuant amb altres molècules.
Aquests efectes secundaris sovint condueixen a la formació de subproductes químics nocius, en particular dels tristament cèlebres radicals lliures.

L’ àtom té protons -carregats positivament- i electrons -carregats negativament- que orbiten al voltant de l’àtom. Aquests electrons es poden compartir amb altres àtoms per aconseguir la màxima estabilitat.
Si es forma un enllaç feble -on queda un electró sense parella- , es forma el radical lliure. Aquests radicals lliures són molt inestables , pel que reaccionen amb facilitat per trobar l’electró necessari per aconseguir la seva estabilitat. Si roben un electró a una altra molècula, aquesta quedarà inestable i es convertirà en un radical lliure també. D’aquesta manera es realitza una cascada de radicals lliures, fins que irrompen amb una cèl·lula viva. Si això passa dins de la pell ( és a dir , la molècula de protector solar ha penetrat en la pell abans de l’absorció de fotons UV ) , els radicals lliures ( i possiblement altres productes secundaris ) poden causar danys a la pell i irritació , augmentar el risc de càncer i contribuir a l’envelliment cutani.

http://www.ecoticias.com/belleza-cosmetica/115925/protectores-solares-tienen-lado-oscuro

Qué es qué? Proteger la piel de los dañinos rayos ultravioleta (UV) es importante tanto para la prevención de cáncer de piel, como para la reducción de la tasa de envejecimiento de la piel. La exposición de la piel a los rayos UV puede ser reducida por agentes de bloqueo UV (pantallas solares y bloqueadores), que se dividen en dos grandes categorías: físicos y químicos. Los físicos en general se basan en un polvo fino de minerales siendo el óxido de zinc y dióxido de titanio los más comunes. Bloquean la radiación UV, principalmente mediante la reflexión y/o dispersión de los mismos. Por lo general son insolubles y no penetran en la piel.

Por el contrario, los protectores solares químicos actúan en general absorbiendo la luz UV. La mayoría son productos químicos sintéticos que son solubles en aceite y/o agua. Muchos pueden penetrar en la piel, al menos en algún grado. La capacidad útil de los protectores solares químicos de absorber la luz UV es también una fuente potencial de efectos nocivos. Cuando una molécula de un protector solar químico absorbe un fotón UV se “excita” (o sea que se carga de energía). Sin embargo, dicha molécula con el tiempo libera esta energía emitiendo fotones de menor energía y/o interactuando con otras moléculas.

Estos efectos secundarios a menudo conducen a la formación de sub productos químicos nocivos, en particular de los tristemente célebres radicales libres. Si esto ocurre dentro de la piel (es decir, la molécula de protector solar ha penetrado en la piel antes de la absorción de fotones UV), los radicales libres (y posiblemente otros productos secundarios) pueden causar daños en la piel e irritación, aumentar el riesgo de cáncer y contribuir al envejecimiento cutáneo. El proceso en el que un producto químico hace que la piel (u otros tejidos) sean propensos a sufrir daños cuando se exponen a la luz se llama fotosensibilización. Hay evidencia de que al menos algunos bloqueadores químicos pueden desencadenar la producción de radicales libres y por tanto causar fotosensibilización. En particular los siguientes bloqueadores mostraron ser potenciales fotosensibilizadores o ser peligrosos si ingresan en el torrente sanguíneo: octocrileno, metoxicinamato de octilo (Octinoxato), benzofenona-3 (oxibenzona) y benzofenona-4 (sulisobenzona), OMC (metoxicinamato octilo) y Avobenzona.

En palabras más claras ¿Qué significa todo esto en términos de mejores prácticas para la protección solar? ¿Hay que abandonar el uso de los protectores solares que contienen bloqueadores químicos hasta que se los investigue mejor? En la actualidad, la respuesta no es clara así que vamos a proporcionar algunas pautas. En primer lugar, no aplicarle químicos a nuestra piel es lo más sano. Cuando la reducción de la exposición al sol no es una opción (por cuestiones de necesidad laboral por ejemplo), los bloqueadores solares físicos tienden a ser más seguros (siempre y cuando no estén en forma de nanopartículas). Desafortunadamente, los bloqueantes físicos tienen inconvenientes también. No se esparcen con demasiada facilidad, pueden ser cosméticamente problemáticos (dejan rastros “blancos” en la piel) y es difícil lograr un amplio espectro de protección (UVA + UVB) con ellos.

¿Qué es menos malo? Frente a una exposición particularmente intensa o prolongada o si su piel es especialmente sensible al sol y no sea posible evitarlo ¿cuál sería el menor de dos males: el daño solar directo o el de los radicales libres secundaria provocada por los bloqueadores químicos? En la actualidad, no hay suficientes datos de la investigación para proporcionar una respuesta definitiva. Aparentemente, al menos algunos protectores solares químicos que contienen ecamsule (Mexoryl SX), homosalato y algunos otros parecen ser un poco menos nocivos (pero no inocuos), por lo que es fundamental examinar la lista de ingredientes y buscar información acerca de los elementos específicos utilizados en cada fórmula. Algunos fabricantes están tratando de mitigar el efecto secundario de los protectores solares químicos con nuevas tecnologías. Un enfoque es la microencapsulación: el agente de bloqueo está encerrado en pequeñas cápsulas, lo que hace que sea menos propenso a reaccionar con otros productos químicos y/o a ser absorbido por la piel, pero si esas microesferas son plásticas, tampoco le hacemos ningún bien al Medio Ambiente. Otra opción consiste en agregar antioxidantes a la fórmula de protección solar. Dado que gran parte de los daños es causado por un aumento de la producción de radicales libres, la adición de una combinación efectiva de antioxidantes podría ser un factor atenuante.

Y no olvidarse de la opción de los protectores ecológicos o bio (buscar los sellos que lo certifiquen) que complementan los factores de protección físicos con varios tipos de aceites humectantes y de reconocido poder curativo (aloe vera, jojoba, karite, etc.) En todos los casos las cantidades que deben colocarse (y reponerse cada poco tiempo) deben ser “generosas” para que surtan el efecto protector deseado. Según algunos dermatólogos se deberían aplicar algo así como dos cucharadas de protector cada vez, por lo que en dos semanas de vacaciones, deberían usarse unos siete frascos de bloqueadores.

Una reflexión final No hay ninguna duda que la mejor estrategia para evitar los rayos UV sobre la piel es reducir la exposición a los mismos; si se quiere tomar el sol lo ideal es hacerlo en las primeras horas de la mañana o a últimas de la tarde y si se debe estar expuesto por razones de fuerza mayor, se debe elegir muy bien el tipo de protector a emplear. Sigue siendo absurdo en grado sumo decidir asolearse por placer (en la playa, la montaña o la piscina) durante los momentos en los que la incidencia de los rayos solares es peor y para ello embadurnarse el cuerpo de químicos y/o ponerles camisetas y gorritos a los niños, mientras se los está exponiendo a lo más nocivo del sol.

http://www.batanga.com/curiosidades/4335/que-son-los-radicales-libres

http://cefax.org/eso/llum/lcomoparticula.html

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