Així “sonen” els planetes… (inclou arxiu de so)

A l’espai no es propaga el so, perquè hi ha buit, però es pot transformar la radiació electromagnètica en “banda sonora”.

“Imaginem que la magnetosfera és com un paraigua i amb una mànega tirem un raig d’aigua contra ell. El paraigua en rebre l’impacte de l’aigua també començaria a vibrar, a fer soroll. El vent solar xoca contra les partícules atrapades en la magnetosfera, això genera ones de baixa freqüència que són el que després podem ‘escoltar’ “

La Nasa té nombrosos arxius amb” sons “de l’espai, des dels planetes del nostre Sistema Solar.  Al final de l’article els podem escoltar

http://www.lavanguardia.com/ciencia/fisica-espacio/20160204/301909431600/sonido-espacio-radiacion-electromagnetica.html

Desde que comenzamos a lanzar misiones al espacio, la información pero sobre todo la imágenes que esas naves han captado de nuestro vecindario cósmico, de los planetas y satélites con los que compartimos Sistema Solar, así como de galaxias más lejanas forman ya parte de nuestro imaginario colectivo. Algunas de esas sondas dispone además de instrumentos que capturan emisiones de ondas electromagnéticas, como la luz. Y cuando los astrónomos convierten ese tipo de radiación en ondas de sonido, el resultado es una especie de bella banda sonora cósmica.

“Esos sonidos no podemos oírlos directamente. Para que el sonido se pueda propagar y lo podamos oír hace falta un medio material, como aire, agua, madera. Y el espacio es vacío, no hay medio natural”, explica el investigador del Instituto Astrofísico de Andalucía (IAA) Bernd Funke, especialista en la atmósfera terrestre.

Y prosigue: “hay muchas ondas electromagnéticas de baja frecuencia que se generan debido a la interacción con el viento solar, que no es otra cosa que partículas cargadas, como electrones, que se eyectan del Sol y se esparcen por el espacio, interactuando con la magnetosfera o la ionosfera [regiones alrededor de un objeto astronómico] de los planetas”. Aunque no todos los planetas tienen una magnetosfera bien desarrollada, solo aquellos con campo magnético fuerte, como la Tierra.

Para entender cómo se producen esa radiación electromagnética que luego traducimos en sonido, hay que imaginarse la magnetosfera como un escudo compuesto por las líneas del campo magnético que van de polo norte al sur y que capturan las partículas del viento solar y evitan que lleguen directamente a la superficie de la Tierra; estas partículas se quedan atrapadas en esas líneas y forman un cinturón de partículas cargadas. Contra ese cinturón choca el viento solar y genera ondas electromagnéticas, que son luego las que se transforman en sonidos.

Un viento de partículas del Sol, llamado viento solar, golpea la magnetosfera azul de la Tierra en forma de embudo.

“Imaginemos que la magnetosfera es como un paraguas y con una manguera echamos un chorro de agua contra él. El paraguas al recibir el impacto del agua también comenzaría a vibrar, a hacer ruido. El viento solar choca contra las partículas atrapadas en la magnetosfera, eso genera ondas de baja frecuencia que son lo que luego podemos ‘escuchar’”, comenta Funke.

La Nasa tiene numerosos archivos con “sonidos” del espacio, desde los planetas de nuestro Sistema Solar, algunos de los cuales ululan, a helio que silba, las grabaciones de la sonda espacial Voyager, los sonidos de los anillos de Saturno, Neptuno, Urano, incluso cómo ‘suena’ la Tierra desde millones de kilómetros de distancia.

http://www.lavanguardia.com/ciencia/fisica-espacio/20160204/301909431600/sonido-espacio-radiacion-electromagnetica.html