Més de 9 milions de persones suporten nivells de soroll per sobre de 65 dB

Quan parlem de contaminació, no sempre som conscients que existeix la contaminació acústica. El límit màxim de soroll recomanable està en 65 decibels, equivalent a un fregaplats o una aspiradora.
Segons un informe de l’Organització Mundial de la Salut, el soroll excessiu és factor constant d’estrès i causa important de mortalitat a tot el món. Tan sols el soroll del trànsit contribueix a un 3 per cent de les defuncions per atacs cardíacs o apoplègics a Europa.

L’objectiu de l’informe, elaborat per ECODES a petició de l’Observatori Salut i Medi Ambient en col·laboració amb DKV i GAES, és conscienciar la població que “tots som responsables d’aquest soroll i hem reduir-lo per la nostra salut”, ha afirmat el director general de GAES, Antonio Gassó

FONT:http://www.ecoticias.com/sostenibilidad/108966/INFORME-RUIDO-millones-personas-soportan-niveles-ruido-encima-dB

Cerca de 9 millones de personas en España soportan niveles de ruido superiores a los 65 decibelios (dB) recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), lo que provoca consecuencias negativas en la salud, según el III Informe de Ruido y Salud DKV-GAES que se ha presentado este jueves 12 de noviembre. El objetivo del informe, elaborado por ECODES a petición del Observatorio Salud y Medio Ambiente en colaboración con DKV y GAES, es concienciar a la población de que “todos somos responsables de ese ruido y debemos reducirlo por nuestra salud”, ha afirmado el director general de GAES, Antonio Gassó. El presidente de ECODES, Jose Ángel Rupérez ha añadido que otro de los objetivos es “hacer más visible la relación entre ruido y problemas de salud, porque la población no es consciente de lo graves que pueden ser”. Los efectos del ruido ambiental sobre la salud pueden ser auditivos, como la sordera, o no auditivos, como pueden ser el aumento de ingresos hospitalarios por urgencias (5 por ciento); el aumento de mortalidad por causas cardiovasculares (6,6 por ciento), respiratorias (4 por ciento) o por diabetes (4 por ciento); los nacimientos prematuros (3,2 por ciento) y el bajo peso de los recién nacidos (6 por ciento); o trastornos psicológicos como ansiedad, depresión o cambios en el estado de ánimo (21 por ciento). Además de estas consecuencias, “se pierden 1,6 millones de años en Europa por muertes prematuras o por los años de vida que se pierden con mala salud por el ruido”, ha explicado el autor del informe, Jesús de la Osa. El informe revela que una reducción de ruido de tan solo 0,5 dB permitiría reducir la enfermedad y la mortalidad por causas relacionadas con el ruido en 312 personas. “La mitad de los casos de pérdida auditiva podrían evitarse con tapones o con la reducción del uso de auriculares”, ha informado Gassó. El estudio incluye también las conclusiones de un informe elaborado en mayo de 2015 por Ecologistas en Acción, que indica que al menos un 38 por ciento de los centros educativos de educación infantil, primaria y secundaria de Madrid sufren exposiciones al ruido del tráfico por encima de los objetivos de la calidad acústica establecidos por zonas para uso docente. Este nivel está fijado en 60 dB, pero a partir de 50 dB ya pueden observarse alteraciones en las capacidades cognitivas que afectan al rendimiento escolar y a la concentración y memoria de los niños. EL TRÁFICO, LA FUENTE PRINCIPAL DE RUIDO La fuente principal de ruido en los ambientes urbanos sigue siendo el tráfico, que es el causante de más del 80 por ciento de la contaminación acústica que se registra en las ciudades. Es el más molesto para la población según el estudio, junto a los gritos de la calle (37 por ciento) y los ronquidos de la pareja (16,7 por ciento), y las causas que les evitan dormir por el ruido. “El problema del ruido parece transparente, pero tenemos que ser conscientes de todos los problemas en los que puede derivar su exceso”, ha afirmado el consejero delegado de DKV Seguros, Josep Santacreu. En este sentido, Rupérez añade que “identificamos el ruido como una molestia pero no como algo negativo para la salud, y debemos concienciarnos de que sí lo es y ponerle remedio”. Desde el estudio realizado en 2006 los afectados por el ruido han descendido, “la situación ha mejorado pero tiene que mejorar más”, concluye De la Osa. ep

Fuente: http://www.ecoticias.com/sostenibilidad/108966/INFORME-RUIDO-millones-personas-soportan-niveles-ruido-encima-dB

Veure també http://www.lagranepoca.com/vida/salud/17071-el-ruido-excesivo-es-factor-constante-de-estres.html

Según un informe de la Organización Mundial de la Salud, el ruido excesivo es factor constante de estrés y causa importante de mortandad en todo el mundo. Tan sólo el ruido del tráfico contribuye a un 3 por ciento de las defunciones por ataques cardíacos o apopléjicos en Europa.

Dado que alrededor de siete millones de personas mueren anualmente de enfermedades cardiacas en todo el mundo, aplicando ese porcentaje, puede calcularse en unas 210.000 las fallecidas como consecuencia del ruido.

Según la citada revista, más de 600.000 años potenciales de vida sana se pierden todos los años en Europa por culpa de enfermedades y minusvalías relacionadas con el exceso de ruido.

Música a elevado volumen

La música a todo volumen causa asimismo la pérdida de capacidad auditiva, algo que afecta a casi un 2 por ciento de los niños y jóvenes europeos de entre siete y diecinueve años.

Un 2 por ciento de los europeos sufren perturbaciones graves del sueño por culpa de esa contaminación sonora y al menos un 15 por ciento se quejan de molestias. La exposición al ruido del tráfico está además en el origen del 3 por ciento de los casos de tinnitus, que se caracteriza por los continuos pitidos en el oído.

Los científicos de la OMS que han llevado a cabo el estudio señalan que la exposición a niveles de ruido de 50 o más decibelios basta para originar problemas cardiovasculares.

Un nivel de 55 decibelios es más o menos el que existe en un restaurante muy concurrido mientras que una glorieta con muchísimo tráfico como puede ser en Londres el famoso Piccadilly Circus genera en torno a los 75 decibelios.

Horts urbans en la lluita per naturalitzar les ciutats

L’hort pot ser un espai on s’ajunten persones amb diverses visions del món i amb diversos interessos. Pot ser també un espai on recuperem antigues llavors i on recuperem antigues costums culinàries. Pot ser un espai on gaudir del pas del temps i on entrar en contacte amb la natura. Pot ser un espai on retrobar-se a un mateix i gaudir de la comunió amb altres éssers vius. Pot ser moltes coses.

Diu una dita que si vols ser un home mort llavors tingues un hort, en referència a la feina que comporta. Però el fet és que no es tanta feina, si bé exigeix planificació i dedicació. La clau de tot sempre és pensar abans de fer i……calma i paciència. De vegades tant sols cal observar, veure cap a on van les coses i desprès actuar. És una de les coses que té l’espai de l’hort: cal gaudir de la calma i el silenci. Cal ser observador i meticulós. La natura sempre ens descobreix noves coses si les sabem apreciar i veure. Cal pensar que treballem amb éssers vius i amb sentiments. Si, les plantes també tenen sentiments tot i que, evidentment, no els expressen amb paraules (veure https://www.veoverde.com/2012/09/descubren-inteligencia-superior-en-las-plantas/)

Avui pujo un article aparegut al diari “Rebelión” (http://www.rebelion.org/noticia.php?id=205713), sobre el moviment dels horts urbans. Un moviment que pretén naturalitzar en la mesura del possible l’espai de la ciutat, aprofitant els espais lliures i “aparentment” morts que queden entre edificis i zones sense edificar. Aquests horts compleixen diferents funcions: espais de trobada, espais on recuperar el gust pel natural, espais on treballar amb la natura, espais de lleure, espais per aprendre tècniques d’autosuficiència alimentària……etc. Em sembla un pas important en l’assoliment de la sobirania alimentària i en el canvi del paradigma actual del BAU per un altre més holistic i sostenible.

Huertos urbanos en la lucha por naturalizar las ciudades

 

 

El movimiento de huertos urbanos está creciendo impulsado fundamentalmente por grupos de vecinos y vecinas que están cobrando una importancia estratégica que nos obliga a entender varios elementos, como la necesidad de aprender a producir alimentos, a gestionar con otro concepto el agua, a concentrar a las familias de los barrios en una actividad que los integra y genera relaciones diversas no solo de amistad sino también de movilización por naturalizar la ciudad, recuperar espacios olvidados, cambiar escombreros y disfrutar el logro de cada fruto en comidas comunitarias, además de alcanzar a escuelas e institutos con una didáctica que va más allá de la botánica y la biología teórica, involucrando directamente sus manos con la tierra lo que produce sentimientos de colaboración, solidaridad, reencuentro y nuevos significados.

Los huertos parecen haberse convertido en una estrategia de enriquecimiento cultural que entrelaza objetivos y proyectos que reconstituyen el tejido social intergeneracional resquebrajado por la infraestructura citadina de edificios, muros y puertas cerradas.

En varias ciudades de España los huertos han pasado por abrumadoras etapas, se han conformado, diluido y vuelto a recomponer por diferentes circunstancias, principalmente por la escasa aceptación o rechazo rotundo que tenían de sus ayuntamientos al principio. Por eso entre sus triunfos principales está su institucionalización a través de la regularización que ha podido cuajar una integralidad vecinal en cada huerto a partir del reconocimiento del sentido, validez y relevancia como organizaciones sociales en la gestión gubernamental de temas urbanos, introduciendo la huerta en la planificación y presupuesto público como una necesidad básica y no como un simple pasatiempo.

En este proceso surgen elementos de análisis como los servicios ecológicos que otorga un área verde: oxígeno, humedad, reconstitución de tierra fértil, revitalización de espacios secos, fortalecimiento de capacidades autoalimentarias, economía del agua, conocimiento de los ciclos anuales de la producción alimentaria, el aporte de hogar para otras especies desde aves hasta insectos que ayudan más allá de la polinización, a una regeneración sistemática. Además inicia otros procesos vitales como la circularización de residuos orgánicos en el compostaje lo que los rescata de la basura cuya disposición final siempre gasta mucho dinero público con el respectivo costo ecológico para todos. Por otro lado también deja planteada una tarea para arquitectos e ingenieros, que es la necesidad de conciliar infraestructuras duras de cemento y asfalto con la agricultura, sea de ornamento o alimentos, lo que rompe el esquema abriendo otra cosmovisión de la ciudad.

Un proyecto paralelo a la habilitación de parcelas para huerto es la investigación de voluntades vecinales para tener huertos en sus azoteas, quienes estén escuchando el llamado a cultivar y sientan decepción al no tener posibilidades cercanas, pueden considerar sus techos y fachadas, como lo plantea la línea de estudio de Julian Briz e Isabel de Felipe, en uno de sus libros titulado Agricultura Urbana Integral, ornamental y alimentaria. Una visión global e internacional, que ha sido publicado este año.

Hoy, los huertos urbanos nos activan con su agenda propia y dinámica de eventos y tareas que trascienden la siembra, el cuidado y la cosecha. Ellos hacen recorridos en bicicleta, distribución de estiércol y otros insumos, intercambio de experiencias prácticas, campañas, talleres, seminarios, asambleas mensuales, encuentros y hasta manifestación de protesta por el agua.

Ya sabemos que los elementos mínimos de vida son agua, aire, tierra, árbol y semillas. Por ahora no pagamos por el aire, pero si seguimos con el ritmo de vida consumista que nos metió en esta crisis climática, seguramente tendremos que pagar por un servicio de tuberías de aire a domicilio. Sin embargo en la situación actual, un árbol, un jardín y un huerto otorgan ese servicio para todos, las áreas verdes son gestores naturales de oxígeno que a su vez deriva en humedad, evaporaciones y vientos en ciclos hídricos completos, por lo tanto también nos dan agua. Siguiendo esta lógica podemos cuestionar por qué los huertos tienen que pagar con dinero por el agua que requieren, por qué no reciben libremente el agua si ellos mismos la generan respondiendo al flujo natural. Si es un servicio ambiental el que dan, por qué no pueden recibir agua sin tener que pagarla.

Aquí también está planteada la urgencia de entender que el agua que necesita un huerto no es para lavar y desechar como en una casa u oficina, es para alimentar el ecosistema que nos da la vida.

En este momento los huertos urbanos de Madrid van a dar el siguiente paso para lo cual están emprendiendo una campaña elemental por agua libre ante el ayuntamiento. Ellos y ellas tienen un gran compromiso por seguir trabajando la tierra, lo que paso a paso va estructurando todo un patrimonio ecológico público que será objeto de estudio para los académicos, porque son áreas abiertas a todo el que desee integrarse, porque ellos no han comprado el terreno ni son propietarios privados. Por eso necesitan del apoyo de toda la ciudadanía para que el ayuntamiento reciba de la gente el fundamento más irrefutable: agua libre para la naturaleza porque ella es quien nos la otorga.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.