Aliments que curen

No és la primera vegada que apareixen estudis que constaten els beneficis de la dieta mediterrània, però no per això és important recordar-ho. L’estudi de Predimed va ser iniciat el 2008 i conclòs aquest any, en què van participar 7.500 voluntarios.

La dieta mediterrània, és a dir, consumir verdura, fruita i cereals diàriament, peix blanc o blau diversos dies a la setmana i molt poca carn vermella, cuinant sempre amb oli d’oliva, proporciona beneficis cognitius, afavorin l’eliminació de toxines, i cardiovasculars  en regular els nivells de colesterol.

La notícia apareix avui a “El periòdico”

Font http://www.elperiodico.com/es/noticias/sociedad/alimentos-que-curan-4585077

ÀNGELS GALLARDO / BARCELONA

La lista de frutos y vegetales que, se ha comprobado, ejercen un efecto protector del sistema cardiovascular y cognitivo de las personas, o actúan como antioxidantes celulares, es muy extensa. La investigación más exhaustiva realizada hasta ahora en España sobre esta cuestión, el estudio Predimed iniciado en el 2008 y concluido este año, en el que participaron 7.500 voluntarios, ha permitido traducir a parámetros científicos los beneficios de consumir de forma habitual productos como el aceite de oliva virgen extra, el vino y algunos frutos secos como las nueces, las avellanas y los cacahuetes.

La tendencia a mantener un estilo de vida de tipo mediterráneo, que en síntesis consiste en consumir verdura, fruta y cereales a diario, pescado blanco o azul varios días a la semana y muy poca carne roja, cocinando siempre con aceite de oliva y tomando una única copa de vino, concluyó dicho estudio, proporcionaría beneficios cardiovasculares y lipídicos, al regular los niveles de colesterol.

Otro de los estudios más recientes sobre los alimentos que integran el estilo de dieta mediterránea se centró en el tomate de cultivo mediterráneo. Lo observado hasta el momento en la investigación con este alimento, también desarrollada por científicos de la UB y el Clínic, indica que las decenas de variedades de este fruto rojo, así como sus diversas presentaciones de consumo -triturado solo, triturado con aceite, crudo y en grandes trozos o frito desmenuzado como salsa-, proporcionan distintos efectos saludables, una diferenciación que también se produce en función de cómo se cocine. El contenido de polifenoles que se encuentran en la piel del tomate determina esos beneficios. Entre las decenas de compuestos que integran los polifenoles destacan el resveratrol del vino tinto, el tirosol del aceite de oliva virgen extra, los flavanoles del cacao puro o los flavonoles del tomate. Todos ellos modulan la oxidación de las células (el envejecimiento), tienen un efecto vasodilatador que frena la hipertensión y protegen la salud cardiovascular, coinciden los estudios.

En el caso del tomate, además, se ha observado que la cocción de este fruto no altera sus cualidades cardiovasculares y reguladoras del contenido lipídico de la sangre: reducen el colesterol LDL, o negativo. Se ha comprobado que consumir tomate triturado y mezclado con aceite proporciona una mayor absorción de polifenoles en el organismo que si se el alimento se degusta simplemente extendido sobre el pan, sin aceite. «No solo es importante tener la seguridad de que la verdura que consumimos es de calidad, sino que es determinante tener presente que la forma de cocinar variará sus efectos beneficiosos en nuestro cuerpo», explica Ramon Estruch, investigador de la dieta mediterránea en el Clínic. Los alimentos que destacan por su contenido en polifenoles serían, en consecuencia, los más recomendables para quienes intentan mantener una dieta saludable. A los ya citados se añaden las frutas rojas -frambuesas, fresas y arándanos-, y las verduras de hoja verde.

Estos estudios sugieren asimismo que existe una vinculación entre la dieta cotidiana de las poblaciones y la función cognitiva. El estrés oxidativo -la incapacidad del cuerpo para eliminar las toxinas del ambiente, de los alimentos o de los fármacos- tiene una influencia decisiva en la aparición de enfermedades neurodegenerativas, en especial algunas demencias. Estos procesos podrían atenuarse consumiendo los alimentos vinculados a la dieta tipo mediterráneo, concluyó un trabajo que fue coordinado por el endocrinólogo Emili Ros, del Hospital Clínic. La investigación ha sido publicada por la revista científica Journal of the American Medical Association (JAMA).