Contra l’ateisme climàtic

L’autor de l’article aparegut al diari “El Diario” (http://www.eldiario.es/zonacritica/ateismo-climatico_6_400419964.html), ja ha patit en les seves carns l’acció dels trolls negacionistes. Aquests són persones – sovint pagades per el lobby del petroli o nuclear – que es dediquen a atacar i denostar a aquells que poden tenir rellevància amb les seves opinions sobre el canvi climàtic. Aquí a les nostres terres altres han patit el mateix tipus d’accions (veure la web de en  Ferran P. Vilar ……http://ustednoselocree.com/ ).

Una de les persones dels USA que no ha esperat ni cinc minuts per atacar el darrer escrit del Papa, la encíclica Laudato Si (de la qual ja hem parlat en un altre article (veure Gènesi 1:28 … i la encíclica del Papa), desqualificant no l’escrit si no al Papa (una desqualificació ad hominem típica dels trolls…..), ha estat Jeb Bush. Qui és Jeb Bush? . Doncs és el fill del expresident George H.W. Bush i germà del també president George W. Bush. En resum, representant d’una saga bastant nefasta per la dinàmica global (recordem les diferents guerres pel petroli en les que van participar els USA durant els seus mandats….). I perquè neguen la major i ataquen la encíclica i al Papa? Doncs perquè tenen interessos dins de la indústria del petroli que han de defensar. Durant els seus mandats, inclòs el període de Jeb Bush com a governador de Florida, han afavorit els interessos d’aquesta indústria. Tots són membres del partit Republicà, el mateix que rep fons dels “inigualables” germans Koch (http://www.elmundo.es/america/2010/10/29/estados_unidos/1288359869.html)…. que són , pel general, els instigadors a través de tot un entramat d’empreses, fundacions, diaris, revistes i think thanks (entre ells la fundació FAES de l’inefable Aznar i PP). Una meravella vaja, destinada a protegir els seus interessos per davant de qualsevol altre consideració. Ah!, això si….en Jeb Bush va diàriament a missa i resa molt…..

Zona Crítica

Contra el ateísmo climático

Uno de los principales cabecillas de la corriente negacionista es el exgobernador de Florida y probable candidato a la presidencia de los Estados Unidos por el Partido Republicano Jeb Bush

El Papa llama a la responsabilidad ante un planeta que "se está destrozando"

El papa Francisco. / Efe

Morales anuncia que el papa Francisco visitará Bolivia en julio

El Papa alerta en su encíclica verde de que el planeta se está convirtiendo en un “depósito de porquería”

Hace más de un año propuse en un artículo identificar al movimiento ideológico que niega la existencia del calentamiento global como “ateísmo climático”. Faltó tiempo para que los trolls negacionistas se lanzaran en reñida competición a ver quién era más original en las descalificaciones. Su rastro debe seguir todavía en la red. Me pregunto si habrán brindado el mismo recibimiento a las palabras de Francisco.

“Nos encontramos ante un preocupante calentamiento del sistema climático”. Con esta contundente afirmación de su carta encíclica Laudato Si, el papa verde viene a condenar a todos los negacionistas del cambio climático que profesan la fe cristiana a ese ateísmo.

Un ecoescepticismo que, en sus propias palabras, es contrario a los “numerosos estudios científicos que señalan que la mayor parte del calentamiento global de las últimas décadas se debe a la gran concentración de gases de efecto invernadero (…) emitidos sobre todo a causa de la actividad humana”. Lo que ignora el papa Francisco es que a los negacionistas los estudios científicos se la traen al pairo ya que ellos están en este debate en defensa de otros intereses.

Ese pequeño reducto de involucionistas que se obstina, por ejemplo, en negar la necesidad de dar impulso a las energías renovables para mitigar el cambio climático es en realidad un movimiento ideológico organizado, una comparsa de palmeros de las energías fósiles a los que debemos contestar con las dos principales herramientas que tenemos a nuestra disposición cuando hablamos del calentamiento global: la ciencia y la razón.

“La humanidad está llamada a tomar conciencia de la necesidad de realizar cambios de estilos de vida, de producción y de consumo, para combatir este calentamiento o, al menos, las causas humanas que lo producen o acentúan”, dice Francisco. “Reemplazando la utilización de combustibles fósiles y desarrollando fuentes de energía renovable”, añade. Y hay poco que añadir. El resto es ciencia. Esa que tanto se les atraganta a los ateos climáticos.

Uno de los principales cabecillas de la corriente negacionista es el exgobernador de Florida y probable candidato a la presidencia de los Estados Unidos por el Partido Republicano Jeb Bush. Los Bush han basado el desarrollo de sus campañas electorales en los donativos recibidos por el lobby de la industria del petróleo al que pertenecen y han favorecido tras llegar a la Casa Blanca.

Por eso no es de extrañar que este ferviente católico, que viaja con un rosario en el bolsillo, va a misa a diario y asistió a la entronización del Papa Benedicto XVI, se haya sentido muy molesto por la encíclica de Francisco, al que ha calificado de arrogante y no ha dudado en pedir que se dedique a otras cosas.

De hecho, coincidiendo con la publicación del documento papal, Jeb Bush afirmaba esta misma semana para alivio de las grandes petroleras que “el Papa no va a dictar mi política económica”. Algo perfectamente lógico pues como remarca Francisco en uno de sus tuits, “la reducción de gases de efecto invernadero requiere honestidad, valentía y responsabilidad”, virtudes que nunca han adornado la carrera de los Bush ni forman parte del ideario negacionista, para el que  Laudato Si es un panfleto revolucionario

La encíclica puede descargarse gratuitamente aquí.