Érase una vez un árbol llamado José y una flor llamada Flora.
José era grande, alto y tenía muchas hojas. Flora era pequeña, bajita y tenía flores.
Un día José se empezó a chulear y dijo:
– ¿Sabes qué Flora?
– ¿Qué?- le dijo Flora.
– Pues que yo soy más alto que tú.
– Pues yo tengo flores y tú no.- dijo chuleando.
Así pasaron toda la mañana discutiendo. Al final se dieron cuenta de que Flora con su humildad y sus flores es preciosa y José con su grandeza y su frondosidad es un cobijo seguro para Flora.
No es mejor uno que otro por las cualidades que tienes.
Mireia Gili