Reseña de Poesías, de Fray Luis de León, por Pau Rodríguez

Fray Luis de León nació en Belmonte entre el año 1527 y 1528. Al igual que su contemporáneo San Juan de la Cruz tenía ascendencia judeoconversa. Ingresó en la orden de los frailes agustinos y fue catedrático de la Universidad de Salamanca. Estuvo cinco años preso por defender el texto hebreo de la Biblia ante la versión latina, acción que será visible en su obra. Es el principal autor de poesía asceta, la cual consiste en alejarse del mundo material para acercarse a Dios.

Este poemario inicia con un prólogo, bastante curioso, que habla sobre temas de la poesía de Fray Luis nunca trabajados en clase; tales como el hecho de que cuando los correctores, muy posteriores a él, reunían y corregían sus poesías solían introducir obras suyas que eran eliminadas por el siguiente corrector que trabajaba sus obras.

El poemario se divide en tres partes con sus respectivas advertencias previas en cada una. La primera son poesías hechas de su propia mano y la segunda y tercera son traducciones al español de poesías latinas. Se trata de las églogas de Virgilio y Los cantares de Salomón en octava rima. Me dedicaré a hablar tan solo de la primera parte pues es la verdaderamente suya, parte donde podemos visualizar sus pensamientos y malestares a diferencia de las dos traducciones latinas donde el tema está sellado por sus autores originales.

Los poemas de su mano serían a su vez subdivisibles en diferentes temáticas, la predominante sería poemas que Fray Luis dedicó a conocidos suyos tales como: Don Pedro Portocarrero, Francisco de Salinas, Doña Tomasina, Felipe Ruiz, Juan de Grial o Magdalena. Esta serie de poemas los considero más relevantes, ya que, aunque trabaja temas filosóficos y/o místicos, estos pasan a un segundo lugar alzando la importancia temática hacia quien va dedicado el poema. Exceptuando la última, Magdalena cuyo poema A una señora pasada la mocedad deja de lado a ella y se centra en el tempus fugit. El segundo tema, para mi de los más importantes, sería la mística que recoge poemas como: Morada del cielo (alabado por la crítica, pero en mi opinión hay mejores, ya que este no logra trasmitirme una carga sentimental tal com en los casos de Vida retirada y En la ascensión ), en la ascensión (Bellísimo), En la fiesta de todos los Santos y A nuestra señora. Dentro de la mística está incluido el clásico por excelencia Vida retirada de tema asceta del cual no puedo decir nada que no se haya dicho ya, más que es uno de los mejores poemas místicos cuyo mensaje deberíamos aplicar a nuestra sociedad. Nuevamente, dentro de la mística, observamos Del moderado y constante (nuevamente alabado por la crítica pero a mi parecer hay otros mejores, nuevamente a la carga emocional que no me provoca, ya que Fray Luis sobrepone el fondo a la forma). Otros temas serían lo que yo he catalogado como poemas históricos, que a mi parecer son La profecía del Tajo que habla sobre como un Conde llamado Don Julián traiciona a su rey Don Rodrigo. Y Las sirenas a Cherinto, poema muy bello que narra diferentes temas tales como el tempus fugit y una advertencia hacia la juventud todo ello rememorando obras griegas com la Odisea y la Ilíada. Y  el último tema y uno de mis favoritos sería su obra escrita en prisión y después de salir de esta. Este tema incluye  poemas tan brillantes como Noche serena, Contra un juez avaro (donde no se sabe a ciencia cierta quién es este juez corrupto pero que a mi parecer es quien le juzgó por la defensa de los textos hebreos), Esperanzas burladas habla sobre su esperanza de salir de prisión en 1973 pero fue condenado dos años más por otras razones. Y finalmente hay otras dos obras donde narra su condena: Descanso después de la tormenta y Al salir de la cárcel. Yo destacaría este segundo debido a su brevedad, belleza y narración sobre la injusticia de condena y estancia en prisión.

A mi parecer, Fray Luis, junto a San Juan de la Cruz, es uno de los mejores poetas de la literatura española que ha existido hasta el momento. Hablando de temas existenciales, hay que dejar de lado los prejuicios de que fuese un fraile, ya que en su época era tan solo ellos, la nobleza y los estudiosos, quienes tenían verdadero acceso a la cultura y por lo tanto podían hacer una mayor reflexión sobre la vida, que siguen vigentes hoy día.

Reseña: Azul, de Rosa Regàs, por Judit Tena

Rosa Regàs  es una escritora catalana y ganadora de varios premios. Entre ellos destacan el Premio Planeta 2001 por La canción de Dorotea y el Premio Nadal 1994 por esta novela, Azul. Además, gracias a esta obra se le incluyó en la lista de las 100 mejores novelas en español del siglo XX del periódico El Mundo.

Esta obra del 1994 fue creada a raíz de un viaje. Un amigo de la autora le invitó a visitar Turquía en barco, y allí vio a una mujer que le recordó a un anciano que había visto con anterioridad. Gracias a eso, y como agradecimiento, Regàs regaló este relato a su amigo, el cual murió tres meses después debido a un cáncer.

Azul trata de una relación pasional y amorosa, narrada en tercera persona, entre Andrea, una periodista de Barcelona y Martín Ures, un viajero procedente de Guadalajara.  Ambos son pareja y esta relación dura más de diez años, pero se nos muestra el momento en que se resquebraja. Es ahí cuando Martín decide llevar a Andrea de crucero a las islas griegas y es entonces cuando se descubren a sí mismos y los problemas en su relación. Esta historia se desarrolla en dos planos diferentes, uno de ellos es la avería del barco y otro es en el que se explica su relación, desde el inicio.

Lo que nos quiere mostrar la autora es la dependencia emocional, incluso cuando la relación está acabada, y lo difícil que es vivir con una persona (a no ser que se dependa de ella) y cómo poco a poco nos convierte en esclavo y posesión de la otra persona, cuando no debería de ser así.

Azul utiliza un estilo preciso y lírico, con una fuerte importancia en los sentimientos. Podemos observar la transformación de los personajes gracias al mar, a la noche.

Los temas que trata esta novela son muy variados y creo que es debido a que la autora no sabía muy bien cómo iba a realizar esta novela, ya que iba improvisando. Simplemente sabía cómo quería empezar y acabar. Algunos de los temas tratados son: la soledad, las clases sociales, el paso del tiempo, el miedo y la falsedad o el descontrol.

En conclusión, he de decir que se me hizo un poco pesado en algunos momentos debido a su lentitud o monotonía. Por ejemplo, la autora es bien conocedora de los barcos y nos lo deja muy claro con su léxico, pero para mí o cualquier persona que no entienda de estos temas, puede llegar a ser muy pesado. Esta novela no ha sido de mis favoritas, no diré que no me gusta, pero sí que se me hizo repetitiva y a veces de difícil comprensión debido a los saltos en el tiempo que se encuentran en la obra. Como punto bueno diré que me parece interesante que se  escriba de este tipo de  amor, ya  que no es perfecto y es un tipo de relación que suele darse muy a menudo y  las parejas que tienen una relación así, tóxica, no suelen darse cuenta. Recomendaría Azul a todo aquél que quiera tomarse esta novela como un desafío, para que se ponga a prueba y observe la manera de escribir que tiene Rosa Regàs.

Reseña: 1984, de George Orwell, por Ainhoa Jiménez

 

George Orwell es sin duda alguna, uno de los autores más reconocidos y más importantes de toda la época contemporánea. Fue un escritor y periodista británico que vivió ( y sobrevivió) a las dos guerras mundiales y a la lucha en la Guerra Civil Española,  para terminar muriendo en 1950 después de haber presentado al mundo dos de sus obras más importantes y en cierto modo controvertidas por su temática: “Rebelión en la granja” y “1984”.

Orwell escribió la novela “1984” basándose principalmente en algunas experiencias personales que vivió durante la guerra civil en España y observando la política comunista en aquella época.

Imagina por un momento que vives en una ciudad completamente controlada por el gobierno, donde sabes que es inconcebible el más mínimo desacuerdo con la autoridad ya que te han enseñado que si no fuera por el partido o el hermano mayor, posiblemente nadie tendría trabajo y todos los ciudadanos se encontrarían  desamparados en un país en guerra.

Winston Smith es el protagonista de esta historia. Sabe que cada movimiento y cada palabra que diga será escuchada o grabada. Es consciente de cada una de las incoherencias y mentiras creadas por el partido, pero ni él ni nadie será capaz de inmutarse al verlas.

Nuestro protagonista lleva toda la vida viendo cómo desaparecen compañeros, se declaran guerras constantemente o cómo los libros de historia y los periódicos se borran cada día para manipular hechos históricos y aturdir a los habitantes, hasta que un descubrimiento marcará un antes y un después en su vida provocando que quiera rebelarse contra el gobierno totalitario en el que está y quizás, descubrir la verdad.

1984 es uno de los libros más aterradores que he leído nunca, al presentarnos una distopía donde el control y la manipulación en los medios están a la orden del día. El libro hace que te plantees si aquella situación podría acabar sucediendo en nuestra sociedad y  que si alguien ( incluso yo misma) podría vencer  todas esas mentiras para desenmascarar las verdaderas intenciones del gobierno.

Sin duda alguna, George Orwell busca criticar una posible sociedad totalitarista con esta novela y desde mi punto de vista, creo que también busca concienciar a todos los ciudadanos  sobre cómo nos podrían estar manipulando constantemente sin darnos cuenta y cómo la situación podría seguir así a menos que todos nos demos cuenta de ello y actuemos contra ello.

2+2=4, per Pau Rodríguez

George Orwell (1903-1950), cuyo verdadero nombre es Eric Arthur Blair, tuvo una vida confrontada en su totalidad al fascismo luchando en guerras como La Segunda Guerra Mundial o la Guerra Civil Española. Su odio exacerbado hacia el totalitarismo y fascismo ha afectado terriblemente a sus obras, en las que muestra su majestuoso rechazo hacia tal movimiento,  como lo es Rebelión en la granja o 1984 obra que criticaré a continuación. 1984 fue publicada en 1949 cuando tan solo habían pasado 4 años desde la caída de los fascismos en europa, por lo tanto, observamos a un George Orwell en su etapa más madura con unos ideales claros.

 

1984 sitúa la acción la acción un Londres distópico controlado por un gobierno tan totalitarista que llega a tener policías que vigilan el pensamiento y donde tu vida está vigilada en todo momento por el gran hermano. La acción se centra en Winston Smith, un joven descontento con su trabajo y contrario al líder que decide romper las normas y mantener relaciones con una compañera de trabajo, cosa que estaba infinitamente prohibida. Winston declarándose como un revolucionario decide juntarse con lo que parece ser otro revolucionario, que posee un alto cargo en el gobierno. Pero las cosas no son lo que parecen y la trama se complica…

 

Tiene una adaptación cinematográfica bastante conocida que fue realizada por Michael Radford, director conocido por sus films El cartero y El Mercader de Venecia. Es una Adaptación muy fiel desde todos los aspectos a su obra original, véase personajes, ambiente, evolución de los hechos y desenlace.

 

Mi problema con Orwell, a nivel general, es que trata un fascismo abusivo y agresivo que no sabe más que dominar a la sociedad por el pavor, hasta tal punto que parece ridículo que no haya habido rebelión alguna posteriormente y tales sociedades sigan en pie. Todo lo contrario ocurre con Aldous Huxley, autor de Un mundo feliz, que en su obra trata un fascismo tan bien diluido en la sociedad que da miedo. Ahí, por ejemplo, el fascismo llega a tales puntos que se controla la calidad de las personas durante su gestación o toda relación con el mundo antiguo y los sentimientos y emociones e individualidad han desaparecido de la faz de la tierra.

Encetem el Club de Lectura el dia 19 de desembre a l’hora del pati

El laberinto, de MICHAEL ENDE

El hijo se había soñado alas bajo la experta dirección de su padre y maestro. Durante muchos años las había creado, pluma por pluma, músculo por músculo y huesecillo por huesecillo en largas horas de trabajo, de sueño, hasta que tomaron forma. Las había dejado crecer de sus omóplatos en la posición correcta —era especialmente difícil percibir con toda exactitud la propia espalda en sueños—, y había aprendido poco a poco a moverlas adecuadamente. Había sido una dura prueba para su paciencia seguir practicando, hasta que tras interminables y vanos intentos fue por primera vez capaz de elevarse en el aire por unos instantes. Pero luego cobró confianza en su obra, gracias a la benevolencia y severidad inquebrantables con que le guiaba su padre. Con el tiempo se había acostumbrado tan por completo a sus alas que las sentía como parte de su cuerpo, tanto que experimentaba en ellas dolor o bienestar. Al final había tenido que borrar de su memoria los años en que había estado sin ellas. Ahora era como si hubiese nacido con alas, como con sus ojos o manos. Estaba preparado.

No estaba en absoluto prohibido abandonar la ciudad-laberinto. Al contrario, quien lo lograba era mirado como un héroe, un bienaventurado, y su leyenda era contada durante mucho tiempo. Pero eso solo les estaba reservado a los dichosos. Las leyes a que estaban sometidos todos los habitantes del laberinto eran paradójicas, pero inmutables. Una de las más importantes decía: solo quien abandona el laberinto puede ser dichoso, pero solo quien es dichoso puede escapar de él.

Pero los dichosos eran raros en los milenios.

El que estaba dispuesto a intentarlo, tenía que someterse antes a una prueba. Si no la superaba, no era castigado él, sino su maestro, y el castigo era duro y cruel.

El rostro de su padre había permanecido muy serio cuando le dijo: «Esta clase de alas únicamente sostiene al que es ligero. Pero solo hace ligero la felicidad.» Después había escudriñado largamente a su hijo y preguntado por fin:

¿Eres feliz?

Sí, padre, soy feliz —había sido su respuesta.

¡Oh, si de eso se trataba, no había peligro alguno! Era tan feliz que creía poder volar incluso sin alas, pues amaba. Amaba con todo el fervor de su joven corazón, amaba sin reservas y sin la sombra de una duda. Y sabía que su amor era correspondido de la misma manera incondicional. Sabía que la amada le esperaba, que al final del día, tras superar la prueba, iría a su habitación azul celeste. Entonces ella se echaría en sus brazos, ligera como un rayo de luna, y en ese abrazo infinito se elevarían sobre la ciudad, dejando atrás sus muros como un juguete arrinconado; volarían sobre otras ciudades, sobre bosques y desiertos, montañas y mares, lejos y más lejos, hasta los confines del mundo.

No llevaba sobre el cuerpo más que una red de pescador que arrastraba como una larga cola por las calles y callejas, los pasillos y habitaciones. Así lo quería el ceremonial en aquella última prueba decisiva. Estaba seguro de que la superaría, aunque no la conocía. Solo sabía que siempre se adecuaba por completo a la personalidad del candidato. De esta manera ninguna prueba se parecía jamás a la de otro. Podía decirse que la prueba consistía precisamente en adivinar a través del autoconocimiento en qué consistía aquella. El único mandamiento severo al que podía atenerse decía que bajo ningún concepto debía entrar durante la duración de la prueba, es decir, antes de la puesta del sol, en la habitación azul celeste de la amada. En caso contrario, quedaría inmediatamente excluido de todo lo demás.

Sonrió al pensar en la severidad casi furiosa con que su respetado y bondadoso padre le había comunicado este mandamiento. No sentía la más mínima tentación de quebrantarlo. Ahí no había peligro alguno para él, en ese aspecto estaba tranquilo. En el fondo nunca había entendido bien todas aquellas historias en las que un mandamiento semejante hacía que alguien se sintiese precisamente impulsado a vulnerarlo. En su marcha por las desconcertantes calles y edificaciones de la ciudad-laberinto había pasado ya varias veces ante la construcción en forma de torre en cuyo piso más alto, cerca del tejado, vivía la amada, y dos veces incluso ante su puerta, sobre la que figuraba el número 401. Y él había pasado de largo, sin detenerse. Pero eso no podía ser la verdadera prueba. Habría sido demasiado sencilla, excesivamente sencilla.

A todas partes donde llegaba se encontraba con desdichados que le miraban o seguían con ojos admirados, nostálgicos o llenos de envidia. Conocía a muchos de ellos de antes, aunque tales encuentros no podían producirse nunca intencionadamente. En la ciudad-laberinto, la situación y disposición de las casas y calles cambiaba ininterrumpidamente; por eso, era imposible darse cita en ella. Cada encuentro sucedía casual o fatalmente, según como se quisiera entender.

Una vez el hijo sintió que la red que arrastraba quedaba prendida y volvió sobre sus pasos. Bajo el arco de una puerta vio sentado a un mendigo cojo que enganchaba una de sus muletas en las mallas de la red

Qué haces? —le preguntó.

¡Ten piedad! —contestó el mendigo con voz ronca—. A ti no te pesará, pero a mí me aliviará mucho. Tú eres un hombre dichoso y escaparás del laberinto. Pero yo permaneceré aquí para siempre, porque nunca seré feliz. Por eso te pido que te lleves una pequeña parte al menos de mi desdicha. Así participaré un poco en tu evasión. Eso me daría consuelo.

Los dichosos raramente son duros de corazón, tienden a la compasión y dejan participar a otros de su abundancia.

Está bien —dijo el hijo—, me alegra poder hacerte un favor con tan poco.

Ya en la siguiente esquina se encontró con una madre angustiada, vestida con harapos, acompañada de tres niños hambrientos.

Supongo que no nos negarás a nosotros —dijo llena de odio— lo que concediste a aquel. Y prendió una pequeña cruz sepulcral de hierro en la red.

A partir de ese momento la red se hizo cada vez más pesada. Había un sinnúmero de desdichados en la ciudad-laberinto y todos los que se encontraban con el hijo prendían cualquier cosa en la red: un zapato, una prenda de vestir o una estufa de hierro, un rosario o un animal muerto, una herramienta o hasta una puerta.

Caía la tarde y se aproximaba el final de la prueba. El hijo avanzaba penosamente paso a paso, inclinado hacia adelante como si luchase contra una gran tempestad inaudible. Su rostro estaba cubierto de sudor, pero todavía lleno de esperanza, pues creía haber comprendido en qué consistía su misión y se sentía, a pesar de todo, con las suficientes fuerzas para llevarla a cabo.

Entonces anocheció y seguía sin venir nadie para decirle que ya bastaba. Sin saber cómo había llegado con la interminable carga, que arrastraba, a la terraza de aquella casa como una torre en la que estaba la habitación azul celeste de su amada. Nunca se había percatado de que desde allí se divisaba una playa, aunque tal vez esta no había estado nunca en aquel lugar. Profundamente preocupado, el hijo se dio cuenta de que el sol descendía detrás del horizonte brumoso.

En la playa había cuatro hombres alados como él y, aunque no podía ver al que hablaba, oyó claramente cómo eran absueltos. Preguntó a gritos si le habían olvidado, pero nadie le prestó atención. Tiró con manos temblorosas de la red, pero no logró quitársela de encima. Gritó una y otra vez, llamó a su padre para que viniese a ayudarle inclinándose todo lo que podía sobre la barandilla.

En la última luz del crepúsculo vio cómo allí abajo su amada, envuelta en velos negros, salía conducida por la puerta. Luego apareció, tirado por dos caballos negros, un coche negro cuyo techo era un gran retrato, el rostro lleno de dolor y desesperación de su padre. La amada subió al coche y este se alejó hasta que desapareció en la oscuridad.

En ese instante el hijo comprendió que su misión había sido ser desobediente y que no había superado la prueba. Sintió cómo sus alas creadas en sueños se marchitaban y caían como hojas otoñales, y supo que nunca volvería a volar, que nunca podría ser otra vez feliz y que, mientras durase su vida, permanecería en el laberinto. Pues ahora formaba parte de él.

“Un món feliç”, d’Aldous Huxley

Societat o barbàrie

Una ressenya de Pau Rodríguez

Aldous Leonard Huxley va néixer a Godalimng (Regne Unit) l’any 1894 i va morir a Los Ángeles l’any 1963. Va ser un reconegut escriptor que va tractar temes filosòfics en la seva obra.

Mitjançant les seves novel·les i assaigs, va fer una sàtira dels rols, convencions, normes i ideals socials. En la seva etapa adulta es va interessar per temes espirituals com la parapsicologia i el misticisme. Temes tractats lògicament en la seva carrera artística amb llibres com “Eyeless in Gaza”. Per tots aquests fets se’l considera com un dels pares del pensament modern.

“Un món feliç” (Brave New World) va ser publicada l’any 1932 però un fet molt important és que, a la seva maduresa, l’autor va elaborar el pròleg del llibre on esmenta una opció alternativa als dos mons representats i fa una correcció de diferents errors de l’obra. Alhora també fa un moviment magistral comparant la seva obra amb el món real.

Un món feliç narra un Londres distòpic, situat en un futur llunyà, en el qual el govern ha fet un pas de gegant en la ciència i pot crear humans clonant òvuls i fent-los créixer artificialment. Aquest fet seria positiu si no fos perquè gràcies a això s’ha creat un sistema de castes la inferior de les quals és creada perquè tingui menys intel·ligència. I la cosa no acaba ni molt menys aquí, des de petits es condiciona els nens mitjançant la hipnopèdia i se’ls controla amb una droga coneguda com a Soma. L’acció inicial es centra en el personatge d’en Bernard, un noi de la casta màxima (un alfa més), el qual té més intel·ligència i una visió més real d’aquest hipotètic “món feliç” que la resta de la població pel fet d’haver-se’n allunyat, relativament. Tot reflexionant decideix anar a una reserva de Salvatges (població antiga que no s’ha adaptat a la nova societat) per veure si s’identifica millor amb aquests humans. En tornar d’aquest viatge ho farà amb la Linda i el seu fill John i és aquí on un hi haurà un gir brutal dels fets.

Aquesta obra té tres adaptacions cinematogràfiques que no em dignaré a citar, ja que no són gens fidels a l’obra original ni pel que fa als personatges ni pel que fa als fets.

“Un món feliç” m’ha apassionat des del primer moment i em sembla una lectura obligatòria per qualsevol a qui li agradi la literatura. Huxley té una intel·ligència gegant per crear personatges i l’espai que els envolta alhora que té una capacitat per narrar explosiva i gens repetitiva. En resum, em sembla una obra deu.

“Macbeth”, de William Shakespeare

Una reseña de Judith Tena

William Shakespeare es considerado el escritor más célebre en lengua inglesa y (junto con Miguel de Cervantes) de la literatura universal. Escribió obras de teatro y poemas. La mayoría de las primeras fueron publicadas años después de su muerte, en el First Folio, que las divide en dramas, comedias y obras históricas. Sus tragedias y comedias se siguen representado en todos los teatros del mundo, en sus versiones originales o adaptadas a la modernidad.

Esta obra teatral fue probablemente escrita en 1606, aunque algunos investigadores la datan de 1602-1603, y en comparación con Hamlet, Macbeth resulta más sencilla y lineal. Se basa en la paradoja del Hado, es decir, que el hombre tiene su destino escrito en los astros, pero si lo pregunta, se le revelará de tal manera que le engañe para su perdición. Algunos afirman que ciertos pasajes podrían ser adiciones posteriores del dramaturgo Thomas Middleton, cuya obra La bruja tiene múltiples afinidades con Macbeth. La obra, de 5 actos, está ambientada en la Escocia del siglo XI y está libremente basada en Macbeth, rey de los escoceses entre 1040 y 1057.

La obra comienza con tres brujas, las cuales realizan un hechizo para encontrarse con Macbeth, un noble que vuelve de la guerra junto con Banquo. El rey de Escocia, Duncan, propone darle el título de barón de Cawdor a Macbeth por su valentía.

De camino a Forres se encuentran con las brujas, que le dicen a Macbeth que será barón de Cawdor y pronto rey. Un mensajero notifica a Macbeth que tiene el título de barón y este piensa que la profecía se está cumpliendo con éxito y que, por lo tanto, las brujas estaban en lo cierto. Esto aumenta su deseo de poder, que se podrá ver reflejado a lo largo de la obra.

Con tal de conseguir su deseo, la pareja Macbeth asesina cruelmente a varios personajes, haciendo así un plan maestro que saldrá mal, ya que la desconfianza de otros personajes lleva a Macbeth a la perdición, como a su esposa al suicidio. Al final podemos observar arrepentimiento y conciencia al darse cuenta de que las predicciones de las brujas eran engañosas, pero ciertas, pues todo lo que dicen se cumple, pero no de la manera en la que el protagonista lo interpreta.

En esta tragedia podemos apreciar el deseo de poder y la traición de Macbeth y su señora. Esta la que menos humanidad tiene, pues en numerosas ocasiones intenta que su marido no abandone la misión, aunque él quiera rectificar sus actos. También nos encontramos con varias visiones, ya sean por la culpa que sienten debido a los asesinatos o mostradas por las brujas, para dar así un mensaje a algún personaje.

Esta tragedia me ha parecido muy interesante, pues nos muestra lo fácil que se puede llegar a corromper alguien por algo tan mezquino como es el poder, realizando las peores acciones, traicionando a amigos simplemente para alcanzar su deseo. Creo que cualquiera que esté medianamente acostumbrado a leer podrá entender esta obra, pues su vocabulario no resulta complicado y adentrarse en la trama tampoco.

Benvingut curs 2018-2019!

Estimats usuaris de la biblioteca:

Ja tornem a ser aquí! Recordem que obrim tots els patis i tenim a la vostra disposició un munt de llibres, 4 ordinadors i molt d’espai per estudiar, fer els deures que ens falten per les tres hores després del pati o relaxar-vos amb la lectura.

Com a novetat d’enguany, inclourem ressenyes de llibres fetes per alumnes al nostre bloc. Us hi animeu?

Salut i llibres,

Comissió de Biblioteca

NOVETAT!!! “Reparar els vius”, de Maylis de Kerangal

Simon Limbres torna a cap a casa amb els seus amics després d’una profitosa matinada dedicada al surf. La força de la juventud, les onades en càmera lenta, l’energia de la tenacitat, l’alegria de sentir-se viu… tot queda fulminat. La furgoneta en que viatgen els nois surt de la carretera i s’estavella…

És una novel·la que aconsegueix que reflexionem sobre els transplantaments. Segons Maylis de Kerangal “ la donació és un gest que no té equivalent, perquè no hi ha agraïment, no dona poder, simplement és un gest gratuït per excel·lència.

Una recomanació de Maria Àngels Almendros (professora de llengües)

NOVETAT!! “El círculo”, de Dave Eggers.

“El círculo”, de Dave Eggers, nos lleva a un futuro no tan lejano en el que todo el mundo está conectado a través de una célebre empresa tecnológica. Mae, la protagonista, empieza a trabajar allí y cree que es lo mejor que le ha podido pasar. Las relaciones humanas están siempre filtradas por las reacciones en las redes sociales. La consigna es: “si no lo cuentas, es como si no lo hicieras; y si nadie lo ve también es como si no lo hicieras”. La utopía se convierte pronto en distopía y Mae intentará sobrevivir en ese mundo de pantallas amenazantes a la vez que descubre los verdaderos intereses de los dueños de todo.

Editorial: Literatura Random House, 448 páginas. DISPONIBLE PARA PRÉSTAMO!

Recomendación de Ana Barreiro, profesora de Lengua Castellana y literatura.