Para empezar, un poema

En su condición de lectura obligatoria para los alumnos de lengua española que actualmente cursan bachillerato, se ha procedido a seleccionar unas rimas y una leyendas para que los alumnos puedan descubrir la obra de Bécquer. Ocho rimas y seis leyendas. Sabe a poco pero quizás es una buena muestra para que, tras su análisis,  nos lancemos a leer el conjunto de su obra. En todo caso, para empezar, transcribimos la primera rima seleccionada:

Saeta que voladora
cruza, arrojada al azar,
sin adivinarse dónde
temblando se clavará;

hoja del árbol seca
arrebata el vendaval,
sin que nadie acierte el surco
donde a caer volverá;

gigante ola que el viento
riza y empuja en el mar,
y rueda y pasa, y no sabe
qué playa buscando va;

luz que en los cercos temblorosos
brilla, próxima a expirar,
ignorándose cuál de ellos
el último brillará;

eso soy yo, que al acaso
cruzo el mundo, sin pensar
de dónde vengo, ni adónde
mis pasos me llevarán.

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