Daily Archives: 23 abril 2016

¿En donde está lo que piensas?

“Un hombre que no arriesga nada por sus ideas…
O no valen nada sus ideas
O no vale nada el hombre.” Platón

Cuenta la historia que el hombre, ese hombre lleno de buenos ideales, con defectos como cualquiera pero con los ideales que cualquier dios pudo nacer en la mente de algún sabio, amaba.
Amaba con pasión a aquella mujer que nunca conoció. Nunca la conoció por temor a su rechazo.
Se lo pensaba mil y una noches si hablarle o no, pero ese miedo, ese temor a lo desconocido de su palabra lo alejaba de ella.
Cuando pasaba por su lado y sentía su aroma perdía la noción del espacio y tiempo, flotaba sin conformarse.
En su mente rondaba la mitología del amor, la verdad, y la lealtad a uno mismo, pero nunca lo demostró. Quizás sus ideales eran falsos, quizás nunca los sintió de verdad.
El llegó a pensar que a veces nunca es justa la felicidad, y que lo que el sentía no tenía lugar en ninguna parte.
Un día distinto a cualquiera, sintió que aplaudían afuera de su casa. Era un aplauso que invitaba a salir.
Salió corriendo como para dar bienvenida y buena recepción a tal aplauso, y se encontró con lo peor que le pudieron haber contado.
Un mensajero de aquel tal pueblo estaba contando por todo el lugar una trágica noticia…
Y esa noticia era que…
Esa mujer que el amaba con locura y pasión, había fallecido.
Había muerto por esperar el amor que nunca llegó, había muerto por no recibir el trasfondo que tanto soñó…
Que tanto soñó al igual que ese hombre que tanto la deseó, que tanto la quiso sin decirselo, que tanto la esperó sin buscarla.
Y con ella se fue él, se fue al fin, en busca de ell. Se fue a buscar al fin el amor a su espacio, al nuevo hogar de ambos.

Según la mitología Griega, los seres humanos fueron creados originalmente con cuatro brazos, cuatro piernas y una cabeza con dos caras.
Temiendo su poder, Zeus los dividió en dos seres separados, condenándolos a pasar el resto de sus vidas en busca de su otra mitad.
Quizás solo haya que aprender a buscar. Lo bello es difícil y nada viene solo.

Joako