Es una tarde cenicienta y mustia
Es una tarde cenicienta y mustia,
destartalada, como el alma mía;
y es esta vieja angustia
que habita mi usual hipocondría.
La causa de esta angustia no consigo
ni vagamente comprender siquiera;
pero recuerdo y, recordando, digo:
-Sí, yo era niño, y tú, mi compañera.
*
Y no es verdad, dolor, yo te conozco,
tu eres la nostalgia de la vida buena
y soledad de corazón sombrío,
de barco sin naufragio y sin estrella.
Como perro olvidado que no tiene
huella ni olfato y yerra
por los caminos sin camino, como
el niño que en la noche de una fiesta
se pierde entre el gentío
y el aire polvoriento y las candelas
chispeantes, atónito y asombra
su corazón de música y de pena,
así voy yo, borracho melancólico
guitarrista lunático, poeta,
y pobre hombre en sueños,
siempre buscando a Dios entre la niebla.
Comentario:Este es un poema de Antonio Machado que pertenece al libro “Soledades”, cuyotema es la angustia y la búsqueda de Dios.El autor nos dice que desde joven sentía una angustia y que ahora se da cuentade que se debía a la ausencia de un Dios, al que buscaba.Desde el punto de vista formal vemos que el texto se divide en 2 estrofas, laprimera de 8 versos, y la segunda de 16. En la primera riman primero con tercero ysegundo con cuarto en consonante. Los versos son endecasílabos de arte mayor exceptoel tercero, heptasílabo de arte menor. En la segunda estrofa ( del verso 9 a 24) riman lospares en asonante en los fonemas e-a, quedando sueltos los impares. Los versos tambiénson endecasílabos de arte mayor, excepto tres que son heptasílabos de arte menor.Según esto, podemos decir que esta estrofa es una silva, combinación de versosendecasílabos y heptasílabos.Desde el punto de vista temático dividimos el poema en dos partes:La primera se corresponde con la primera estrofa, donde nos dice el autor quedesde niño ya sentía esa angustia y no sabe explicar por qué. Encontramos muchasadjetivaciones, propio del modernismo, ya que este texto se corresponde con la primeraépoca de Machado, como cenicientas, mustia, destartalada, vieja… En el segundo versoencontramos un símil es una tarde cenicienta … como el alma mía. La tarde se utilizacomo símbolo de su estado de ánimo. Vemos algunos hipérbatos, como en los versos 5ºy 6º, cuyo orden lógico sería no consigo comprender la causa de esta angustia nivagamente siquiera. Esto lo hace para colocar en primer lugar el elemento del quehabla, la causa de esa angustia, para luego decir que no sabe cuál es. En el último versovemos una personificación, que dice y tú mi compañera con ese y tú se refiere a laangustia, a la que trata como ser humano.La segunda parte comprende la segunda estrofa. En ella el autor, encontraposición con lo que ha dicho en la en la primera parte, nos explica claramente elporqué de esa angustia que siente. Y dice que se debe a la búsqueda desesperada deDios desde hace tiempo, y al que aún no ha encontrado.Podemos decir que todo el poema es una gran antítesis, pues primero dice quedesconoce la causa de su desesperación y luego nos la explica. Esto lo podemos ver yaen el primer verso de esta parte, que dice yo te conozco. Sigue utilizando lapersonificación, pues se dirige al dolor como si de un ser humano se tratara.Del verso decimotercero al decimoséptimo se compara a sí mismo con un perroque ha perdido su olfato, y un niño que está solo y abandonado entre la multitud de unafiesta. Esto lo hace para expresar cómo se siente, perdido y desorientado.Se puede apreciar una gradación de tres elementos (barco, perro y niño), que sonsímbolos de su persona y que los utiliza para expresar sus sentimientos y de esta manerahacerlos más evidentes al lector. Es una gradación que va de un objeto inanimado comoes el barco, sin rumbo en el mar, a un animal, el perro sin olfato y por último un serhumano, un niño indefenso y abandonado.Vemos que en los versos decimoctavo, decimonoveno y vigésimo se pierde unpoco el ritmo del poema, y eso lo hace precisamente para expresar cómo se sentía elniño en la fiesta entre tanto jaleo, al igual que él al no encontrar a Dios.En los últimos versos podemos apreciar la influencia de Bécquer, porqueMachado, como solía hacer Bécquer, explica de qué ha estado hablando durante todo elpoema para que nos quede claro. Y nos dice ya en el último verso que le causa de sudesesperación y angustia es esa búsqueda de Dios entre la niebla. Aquí vemos cómovuelve a utilizar otro de los símbolos que suelen aparecer en “Soledades” para expresarsu estado de ánimo, la niebla. Después de todo lo dicho podemos concluir diciendo quees un poema claramente lírico, ya que está presente el yo del poeta, sus sentimientos ysu estado de ánimo.
