En el entierro de un amigo
Lorena Pérez Andrés
Comentario de las poesías de Antonio Machado
En el entierro de un amigo
Tierra le dieron una tarde horrible
del mes de julio, bajo el sol de fuego.
A un paso de la abierta sepultura,
había rosas de podridos pétalos,
entre geranios de áspera fragancia
y roja flor. El cielo
puro y azul. Corría
un aire fuerte y seco.
De los gruesos cordeles suspendido,
pesadamente, descender hicieron
el ataúd al fondo de la fosa
los dos sepultureros…
Y al reposar sonó con recio golpe,
solemne, en el silencio.
Un golpe de ataúd en tierra es algo
perfectamente serio.
Sobre la negra caja se rompían
los pesados terrones polvorientos…
El aire se llevaba
de la honda fosa el blanquecino aliento.
Y tú, sin sombra ya, duerme y reposa,
larga paz a tus huesos…
Definitivamente,
duerme un sueño tranquilo y verdadero. “En el entierro de un amigo” es uno de los poemas que forman parte del libro “Soledades” publicado el año 1903 por Antonio Machado. Machado nació el 26 de julio del 1875 en el seno de una familia culta, de intelectuales. El escritor interrumpe varias veces sus estudios a causa de los problemas económicos que sufría él y su familia después de la muerte de su padre. Con veinticuatro años se irá a vivir a París con su hermano Manuel, también escritor de profesión, y junto a él empezará su carrera literaria. Años después volverá a París y conocerá a Rubén Dario. En 1903 publicará su primer libro “Soledades”. Antonio Machado pertenece a la Generación del 98 y su poesía pertenecía al modernismo. Finalmente murió en Colliure (Francia) el año 1939. Una de sus características es que sus versos transmiten un ánimo melancólico, callado y de hombre taciturno. El tema principal de este poema es el sentimiento de tristeza del autor al ver como un amigo cercano es enterrado. Los hechos trascurren en un cementerio bajo el intenso sol del mes de julio. A medida que vamos leyendo el poema podemos apreciar el proceso del entierro: primero le dan sepultura, le ponen flores sobre el ataúd, lo descienden con las cuerdas y finalmente toca al suelo. Todas estas descripciones vienen acompañadas por el sentimiento de vacío interno, de impotencia. El único deseo del poeta, el cual manifiesta varias veces, es que su amigo descanse en paz. Si analizamos su estructura externa podemos dividir el poema en tres partes: introducción, nudo y desenlace. La introducción, el verso 1 y 2, se presenta el lugar en el que están pasando los hechos. El nudo, del verso 3 al 18, describe el entierro paso a paso. Y en el desenlace, del verso 19 al 24, podemos encontrar los sentimientos, los pensamientos y el deseo del poeta hacia a su amigo difunto. Internamente su estructura está formada por nueve estrofas de métrica libre y con una rima consonante.Los recursos literarios que podemos encontrar no son muchos, pero si podemos encontrar varios hipérbaton (alteraciones del orden habitual de los elementos de una frase) en los versos 1, 4, 10, 17 y 20. Y también hay una metáfora en el verso 2: “…bajo el sol de fuego.” En conclusión, “En el entierro de un amigo” es un poema con el que todos nos podemos sentir identificados alguna vez en la vida ya que la muerte junto con el sufrimiento de los seres queridos es una etapa inevitable.
