Abril florecía
Abril florecía… (Canciones)
Abril florecía
frente a mi ventana,
Entre los jazmines
y las rosas blancas
de un balcón florido,
vi las dos hermanas.
La menor cosía,
la mayor hilaba…
Entre los jazmines
y las rosas blancas,
la más pequeñita,
risueña y rosada
– su aguja en el aire–,
miró a mi ventana.
La mayor seguía
silenciosa y pálida,
el huso en su rueca
que el lino enroscaba.
Abril florecía
frente a mi ventana.
Una clara tarde
la mayor lloraba,
entre los jazmines
y las rosas blancas,
y ante el blanco lino
que en su rueca hilaba.
–¿Qué tienes –le dije–
silenciosa pálida?
Señaló el vestido
que empezó la hermana.
En la negra túnica
la aguja brillaba;
sobre el velo blanco,
el dedal de plata.
Señaló a la tarde
de abril que soñaba,
mientras que se oía
tañer de campanas.
Y en la clara tarde
me enseñó sus lágrimas.
Abril florecía
frente a mi ventana.
Fue otro abril alegre
y otra tarde, plácida.
El balcón florido
solitario estaba…
Ni la pequeñita
risueña y rosada,
ni la hermana triste, silenciosa y pálida,
ni la negra túnica,
ni la toca blanca…
Tan sólo en el huso
el lino giraba
por mano invisible,
y en la oscura sala
la luna del limpio
espejo brillaba…
Entre los jazmines
y las rosas blancas
del balcón florido,
me miré en la clara
luna del espejo
que lejos soñaba…
Abril florecía
frente a mi ventana.
COMENTARIO
IDEA PRINCIPAL
Machado reflexiona sobre el transcurso del tiempo, que lleva a la muerte. Este paso del tiempo se ve al aparecer una misma escena en distintos momentos y está ejemplificado a través de una niña que muere.
IDEAS SECUNDARIAS
La figura de la hiladora simboliza a las parcas, diosas mitológicas que van desenrollando el hilo de la vida hasta que lo cortan, momento de la muerte. Si nos fijamos, la hiladora permanece constantemente ante la rueca, pues el paso del tiempo es inminente y no se altera por nada (“La mayor seguía silenciosa y pálida,
el huso en su rueca que el lino enroscaba”), pero, tras pasar un año (o varios, no se sabe), él ve que aun sin hiladoras, el huso sigue girando, pues la vida sigue (“Ni la pequeñita risueña y rosada, ni la hermana triste, silenciosa y pálida, ni la negra túnica, ni la toca blanca… Tan sólo en el huso el lino giraba por mano invisible”)
Es también una reflexión personal de Machado acerca de la muerte, viendo que a él también le llegará su momento: viendo lo que ha ocurrido con la niña dice “me miré en la clara luna del espejo que lejos soñaba…”.
Todo el paisaje florido, las rosas, los jazmines, crean un gran contraste con el sentido profundo del poema, que es la muerte.
MÉTRICA Y FIGURAS LITERARIAS
Este poema no tiene una estructura prefijada en un tipo de estrofa. Está escrita en versos hexasílabos, con rima asonante en los pares, mientras que quedan libres los impares.
Se producen repeticiones constantemente de dos grupos de versos: Para terminar cada una de las tres partes en que se divide el poema, así como para comenzar el mismo, se repite “Abril florecía
frente a mi ventana”; mientras que durante todo el poema dice eso de “Entre los jazmines
y las rosas blancas”.
