Category Archives: Prosa

Carmencita

CarmencitaCarmencita olía a canela cuando yo ni siquiera sabía aún qué era la canela. Carmencita fue la primera emoción de mi vida; me fascinaba sin saber bien por qué. Carmencita es también el primer recuerdo de que soy capaz. Teníamos tan solo tres o cuatro años y nos colábamos uno en el piso contiguo del otro cada vez que nuestras respectivas madres coincidían puerta con puerta. Corríamos pasillo adentro y nos escondíamos bajo cualquier cama para no ser vistos y, sobre todo, para no ser separados. Nos mirábamos a oscuras y lográbamos vernos como hay que verse, con el corazón de los principitos. Yo enseguida empezaba a toser. Cuando uno se esconde bajo las camas, la alergia severa al polvo juega malas pasadas.

En más de una ocasión, estuve a punto de morir de amor por Carmencita.

perfil poemas  Jnj, 2015

No escampa

No escampa

Cuando tú no estás y la selva te ha tragado, me la paso recogiendo el agua de todos los lugares en que te busco, agua de mar y de arroyitos, agua que bebo y que me moja, la recojo en baldes rojos que pongo en el patio de atrás. Cuando tengo suficiente, meto la cabeza en cada uno de los baldes para besar toda el agua que recogí. Luego le pido al sol que se la lleve y la deje caer sobre tu casa, esperando que salgas y mi agua te pueda besar… Notarás que no escampa.

Icono Óscar Darío Gómez Gómez Óscar Darío Gómez Gómez, 2015