Un amor traicionero

Estaba sola en esa diminuta habitación, observando desde la ventana ese bonito paisaje que me rodeaba, observando día a día los cambios que se producían en él, llorando por aquella persona que me traicionó y me encerró en esta habitación.

Todo pasó en una tarde de domingo, yo estaba en un bar tomándome un café, pero cuando anochecía entro  de repente un hombre con traje, muy enfadado, era muy alto, y el traje era un tanto peculiar. Se sentó en la silla que estaba a mi lado y le pidió al camarero una copita de Whisky.

Al cabo de un rato le pregunté:

-Oye, ¿que te pasa?

-Nada… no lo entenderías…

No quería ser pesada y deje correr el tema, al cabo de media hora él aún estaba enfadado, en ese momento  sentí pena por él, y me fijé en que se había terminado su copita de Whisky, y le invite a otra copita. Él me dijo que por qué hacía eso, y le respondí:

-Porque pareces muy triste.

-Ah… gracias.

Dicho esto empezamos a hacer amistad, cada tarde nos reuníamos en ese bar a tomar una tacita de café. Al cabo de tres meses seguíamos quedando hasta que comenzamos una relación de pareja, yo estaba muy enamorada y él también, hasta que decidimos hacer un viaje juntos, fuimos a Australia, todo iba bien hasta que nos alojamos en un hotel donde había muchos hombres atractivos, noté que el estaba nervioso pero no entendí porque, al día siguiente por la mañana estaba hablando en recepción, notaba que alguien me observaba pero no le di importancia, un hombre muy atractivo se acerco a mí y me dijo si quería que me invitara a un café pero en ese momento llegó mi novio, había escuchado lo que me dijo el hombre atractivo y de golpe le dio un puñetazo y le dijo que no me hablara más, yo me enfade mucho con él, me dijo que lo sentía, que se le fue la cabeza, le perdoné, no suelo enfadarme mucho con las personas. Esa misma noche estuve pensando cómo oyó la conversación, ¡era él, el era que me estaba observando! Pero no le di importancia… a pesar de todo… era mi novio.

Al día siguiente ya volvíamos para nuestra querida ciudad, tenía ganas de volver ya a mi casa estírarme en el sofá y ver la televisión.

Al cabo de unos días noté a mi novio algo nervioso, parecía estar enfermo, en el centro comercial no dejaba que ningún chico se acercase a mí. Empecé a tener miedo, a pensar que el estaba enfermo, hasta que llegó este día… me ha encerrado en esta habitación, su motivo, que solamente quiere que sea suya y de nadie más y que siempre le esperara ahí en esa habitación.

Mi amor empezó a decrecer, pero sentía lástima por él, por esa enfermedad que tenia…

Me di cuenta de que este amor no era un amor transparente sino que era un amor traicionero, porque yo confiaba en el, pero él en mi no…

 

Aquí estoy, contando esta historia desde esta diminuta habitación, sin medios de comunicación para poder salir, nada…, esperando día a día que se recupere y que vuelva a ser una persona normal…

 

 

 

 

 

David Verdejo Benítez

 

 

Había una vez un …

Había una vez tres hermanos que se fueron a vivir en un rascacielos en la ciudad de Manhattan. Los tres estaban muy felices de poder vivir en uno de los mejores lugares de aquí.
-Que bien que después de tododa nuestra vida juntos podamos vivir tan cerca! –Dijo el hermano pequeño-
-Bueno si… pero con migo no contéis cada día para ir hacer cositas cursis, eh! – añadió el hermano grande-
-Bueno bueno no estropeemos este momento de mudanza, tengamos la fiesta en paz. –dijo el hermano mediano
Cuando se instalaron cada uno en su piso, uno sobre el otro pero diferentes plantas, vieron que todo era muy nuevo excepto la puerta de entrada.
-Que malas estas puertas, dios mío! Voy a tener que cambiarlas… Uff… que faena. –dijo el hermano pequeño
El hermano mayor como no le gustaba nada trabajar decidió dejarla como estaba, él mediano que era un poco más trabajador hizo una pequeña chapuza y el pequeño que era el más trabajador de todos, decidió cambiar la puerta entera. Sus hermanos se burlaban de él y le decían que era una tontería, que era perder el dinero ya que nadie entraría en sus pisos.
-Eres un tonto porque cambias la puerta es una pérdida de tiempo –dijo el hermano mayor burlándose-.
-Tu como siempre riéndote de todo, no? Cuando te entren a robar sí que me voy a reí. –dijo el pequeño con toda seguridad en sí mismo-
-Por favor no os peléis tan pronto, sabéis que no me gusta que lo hagáis…
-CALLATE!! Pesado! Déjanos en paz si no te gusta vete! –dijeron lo otros dos enfadados-
El hermano mediano se fue sin decir ni mu, estaba resignado.
Un día los tres hermanos pasaron el día juntos visitando la nueva ciudad, centros comerciales, tiendas de muebles…
-Mira esa tienda de ropa moderna vayamos verla.
Los tres hermanos fueron a ver la ropa se probaron 3 conjuntos cada uno.
-Mirad me queda bien esta camisa con estos piratas? –Dijo el pequeño-
Pasaron de él como si nada.
Cuando se hizo de noche volvieron los tres juntos a sus respectivas casas y cómo vivían en los pisos más altos del edificio, cogían juntos el ascensor. Primero llegaba el hermano mayor, luego el mediano y finalmente el pequeño.
-Uf… que tarde la de hoy!! –Dijo el mediano-
-Bueno si ha sido divertido pero como os decía, no contéis mucho mas con migo yo voy hacer mi vida como quiera.
-Eres un borde! –Dijo el pequeño-
El hermano mayor salió del ascensor ignorando lo que dijo. Pero mientras el hermano mayor iba hacía su piso vio algo extraño en aquel pasillo, la puerta de casa estaba medio abierta, entonces muy asustado envió un WhatsApp a su hermano mediano explicándole que vigilara por que algo raro pasaba en aquel rascacielos. El hermano mediano cuando leyó el mensaje ya había bajado del ascensor y se dirigía a casa y a él le pasó exactamente igual que su hermano pero en lugar de estar medio abierta estaba llena de golpes entonces en ese mismo momento su hermano mayor muy cansado de subir las escaleras que separaba las plantas, llamó a su hermano que estaba paralizado ante su puerta que no entraba, sin saber que hacer los dos hermanos enviaron otro WhatsApp al hermano pequeño advirtiendo lo que pasaba pero cuando el hermano pequeño recibió el mensaje él ya estaba sentado en su sofá y sin ningún problema. Los dos hermanos cuando subieron para ver cómo estaba y no lo vieron en el pasillo se asustaron mucho, llamaron a la puerta, pero él salió muy tranquilo. Los dos hermanos muy nerviosos entraron de prisa en su piso y les explicaron lo que había sucedido.
-Hemos llegado a nuestra casa y nos hemos encontrado las puertas abierta y… y… -dijo el mayor-
El mediano lo interrumpió y dijo:
-La mía estaba llena de golpes no me atrevido a entrar estoy muy asustado.
Mientras el hermano pequeño escuchaba lo que le contaba se le escapó la risa y los dos hermanos un poco enfurecidos le decían que no tenía gracia. Entonces fue cuando alguien llamó a la puerta y los dos hermanos se pusieron muy nerviosos, el mediano con mucho miedo le grito a su hermano pequeño que no abriera la puerta, que era el ladrón. Pero cuando abrió vio que era un señor que no tenía pinta de ladrón, era el carpintero.
-Aquí tiene la factura de las dos puertas, son 150 euros. –Dijo el carpintero-
Entonces los dos hermanos sorprendidos le preguntaron que quería decir todo aquello.
-Yo solo quería daros una sorpresa pero el carpintero no lo hico a tiempo, y en vez de dar un sorpresa os he dado un susto de mucha gracia. Ahahahahahahahaha!! – Riéndose con mucha burla-
A partir de aquí los tres hermanos vivieron felices en casa nuevas y las puertas en perfectas condiciones.

Marta Gómez
Andrea Ramos
Magda El Ammari

La noticia importante

Hoy es el primer día de clase!

Al llegar al Instituto me encontré con Joel y Ana, me pararon y me saludaron:

-Hola Julia, tenemos que decirte algo importante.

Julia muy preocupada dijo:

-Que pasa no me asustéis, no es un buen día hoy para bromitas de las vuestras.

-No, no, Julia es importante.

-Dijo Joel incorporándose en la conversación.

-Pero esto no se puede hablar aquí hay muchas orejas.

-Esta bien vamos a la esquina del patio allí nadie nos escuchara.

Julia estaba muy nerviosa no savia que ocurriría:

-Bueno ya estamos. Decidme que es tan importante para venir aquí.

-Tu madre nos ha dicho que tu abuelo está ingresado en el hospital-Dijo Ana-.

-Que le pasa a mi abuelo? – Dijo Julia triste.

-Aun no se sabe pero dicen que tiene una pulmonía muy grave-Dijo Joel.

Julia no podía soportarlo y fue corriendo a llamar a su madre:

-Mamá, que le pasa al abuelo Juan Carlos?- Dijo Julia triste y apagada.

-Tranquila dicen los médicos que si hacemos todo lo posible se podrá recuperar- Le dijo su madre tranquilizándola un poco.

-Puedo ir a verlo?

-Al salir del colegio te paso a buscar y lo vamos a ver vale?

-De acuerdo, adiós.

Al salir del colegio su madre no vino a buscarla. Julia la llamo.

-Mama donde estas? Quiero ir a ver al abuelo…

-Estoy en el hospital tu abuelo a muerto.

A Julia se le cayó el móvil al suelo, salió corriendo hasta el bosque, quería estar sola.

Andrea Ramos
Marta Gómez
Magda El Ammari

Era de noche, llovía mucho y yo tenía mucho miedo y me fui a dormir con mis padres.

Por la mañana mi padre, mi madre y yo nos fuimos a desayunar fuera y luego nos fuimos a comer a casa de unos amigos de mis padres, que nos invitaron.

Cuando llegamos allí, un amigo de mi madre me dio una piruleta, yo no la cogí y me fui corriendo hacia mi madre. Ella me abrazó y me dijo que fuera a jugar con el hijo de sus amigos.

El chico estaba jugando a coches, y yo me encontré un libro en su habitación, lo cogí y lo empecé a leer. Me ha gustado mucho, es una libro de ” La caperucita roja”. Cuando quería coger otro libro para leerlo, mi mama me grito y me dijo que venga a comer.

Después de comer nos fuimos a casa , y yo me he ido a dormir temprano, porqué mañana nos íbamos de viaje a  París. Tengo unas ganas que sea mañana y volar asta llegar a París.

LA ESTUDIANTE…

¿Porque no me podía pasar nada peor? No me esperaba todo eso que me paso…

Era Lunes, a las 7:00 de la mañana me sonó el despertador, y a los cinco minutos me llamó mi padre  diciéndome si ya me había levantado, una vez levantada desayuné, me lave la cara, los dientes, me peine, me vestí, me hice la cama y fui a buscar a Jenny y a Lisbeth con las que siempre voy al instituto.

Íbamos hablando, explicándonos las cosas que hicimos el fin de semana cuando de repente nos aparece una caja enorme delante nuestro, la abrimos ¿a que no sabéis que había dentro? Dentro había un hombre durmiendo, nos llevamos un susto de cuidado y en ese mismo momento nos fuimos corriendo para el instituto.

Llegamos muy cansadas y ese mismo día yo tenía dos exámenes uno de inglés y uno de sociales, y a segunda hora de la mañana dos horas de educación física.

Yo con lo estudiante que soy no me podía creer que llegara la hora, no podía ser, tocó el timbre del instituto y me quedé en blanco, no me puede estar pasando esto a mí, cuando me dieron el examen me quedé completamente en blanco, no sabía que escribir, todo me sonaba a una lengua que yo no conocía, pero intenté concentrarme y ahora tocaba esperar la nota.

Después me tocó dos horas seguidas de educación física, cuando íbamos  para  allí  me volví a encontrar la misma caja y Javi le dijo a Yussef, “vamos a abrir esto, a ver que es yo les advertí que no abrieran la caja si no se querían paralizar, pero ellos no me hicieron caso, abrieron la caja, y de pronto se fueron corriendo, Javi llevaba dos euros que necesitábamos para pagar una cosa del instituto, tropezó y se le cayeron en una alcantarilla. Los intentamos coger pero eso era imposible.

Nos fuimos a hacer la clase de educación física que nos costó un poco, porque estábamos exhaustos pero nos esforzamos al máximo.

Llego la hora del patio y en lugar de disfrutar hablamos sobre el pobre hombre que estaba en la caja, después tuvimos el examen de sociales que fue muy difícil pero se supero y finalmente acabemos  de pasar la hora que quedaba para irnos para casa, al subir Javi me dijo Andrea vamos tu y yo juntos haber si esta el chico ese y hablamos con el.

Cuando lleguemos el chico no estaba, desapareció por completo, nos fuimos cada uno para su casa y hicimos los deberes.

Al fin y al cabo no sabemos porque sufrir tanto si el chico ese era un vagabundo que ese día se puso a dormir en esa caja tan grande ,pero claro , nosotros no lo sabíamos, los exámenes salieron bien , los dos los aprobé.

Desde ese día, me he dado cuenta que no nos tenemos que fijar en las cosas de fuera, nosotros nos tenemos que preocuparnos por nuestras cosas.

 

 

 

Andrea Ramos Fuentes 2n E.S.O-C

 

RELATO: serpiente y cacerol

Era un sábado por la mañana. Estaba con un amigo en su casa jugando al ordenador,llevábamos tanto tiempo jugando a ese juego que al final nos aburrimos de él. No sabíamos qué hacer, pero al cabo de un tiempo pensando sobre que poder hacer decidimos ir a dar una vuelta por la calle. Pasando sin pensar por dónde íbamos, llegamos a un lugar dónde había campo.

Entramos en el campo, había flores de diferentes colores y muchos campos para cosechar y para cultivarlos. La flora estaba muy seca, de ese color marrón claro o amarillo. También había una gran cantidad de insectos: mosquitos, avispas, tábanos, moscas grandes  y alguna que otra libélula.

Más que nada lo que más molestaba era que el suelo estaba mojado del día anterior porqué había llovido. Nos quedaron los zapatos llenos de fango.

Nos sentamos en una roca enorme por hacer una pause y encontramos debajo de la piedra una larga serpiente que dormía. Sin querer la despertamos y empezó a raptar pero al poco de verlo la fusilamos a piedras hasta dejarla muerta. Nos la llevamos con una bolsa que traía mi amigo y la tapamos con otra bolsa por si acaso.

Por el camino nos íbamos encontrando mucha gente que preguntaba por lo que llevábamos dentro de la misteriosa bolsa, ya que pesaba mucho.

Les decíamos que no había nada pero creo que levantamos sospechas porque la bolsa olía un poco a rata muerta. Seguramente alguna que se habría comido la serpiente antes de haberla cazado.

Al llegar a casa la pusimos en la cacerola y pusimos los fogones a 100 grados. Al cabo de 10 minutos la carne de la serpiente estaba bien cocida y le servimos la carne al perro en uno de sus platos.

 

 

Arnau Calafell        2ESO-B

Estudiante y alcantarilla

Había una vez un estudiante my encantado y ademàs siempre tenía mala suerte.

Un día de lluvia y que llegaba tarde al instituto cayó por una alcantarilla que estaba abierta porque estaban arreglando unos tubos de agua. Intentó subir pero resbaló y cayó en la sucia y apestosa agua que pasaba por ahí abajo. Cuando logró salir corrió tanto como pudo para intentar no hacer tarde en clase, pero no podría ir con esas pintas al instituto, y volvió a casa.

Cuando regresó a casa su madrele gritò porque no esta en el instituto, y el le explicó lo que le había sucedido. En la segunda hora ka madre lo acompanñó en coche hasta el instituto porque llovía mucho, entró a classe y todos sus compañeros se pusieros a reír como locos, el no entendía nada porque nadie le habia visto como caía en la alcantarilla.

Entonces uno de sus compañeros le enseño el vídeo, él se quería morir del ridículo que había hecho esa mañana, pero aún no entendía de dónde y cómo habían sacado las imágenes.

El vídeo salía en todas partes, en internet, en la web del instituto, hasta por la tele en un programa que la gente enviaba vídeos graciosos.

Esa broma duró un año más, hasta que se cambió de instituto y se terminó todo.

Antes de Sant Jordi, la profesora nos había mandado una historia para presentarla a concurso. A mi me encanta inventar historias. Hacia días que la estaba preparando. Me encantab. Me costo mucho escribirla para entragarla y siempre la llevaba encima.

Aún no estaba acabada, ya que solo tenia una página. Faltavan muchos dias, pero ese dia llegó. Me desperté, me vestí y fui a coger la hoja que estaba a la mesa , pero vi que no estava! La busque por toda la casa y vi que mi perra lo habi adestrozado! Las hojas estaban por todo el jardín! De golpe un fuerte viento se llebo las hojas y se colaron por una alcantarilla. Fui corriendo a buscar los trocitos. Un estudiante me ayudó a cojerlas.

Le agradeci mucho y me hoze amiga suya. Pero no me sirvio de nada reconstruirlas porque me faltaba un trozo. No me pude presentar y me fastidie.

 

Andrea  Aparicio 2n B

Nada dura para siempre!

Un día, mi padre Salvador llegó a casa muy contento del trabajo, yo Dúnia , mi hermano Rafa y mi madre Marisa, no nos explicábamos su felicidad, y él nos explicó que le habían ascendido, pero que había un problema, teníamos que mudarnos a Nueva York, a mí no me gustó la idea, cambiar de costumbres, amigos, y dejar aquí a mi familía.

El día de la mudanza llegó, yo estaba muy triste, pero tenía curiosidad por conocer otro país.

Me despedí de mis amigos y familiares y subí al avión.

Al llegar, nos fuimos a casa, tenía un gran sofá y una gran televisión, la cocina era pequeña, pero bonita, yo subí directamente a mi habitación, era grande, con un ordenador, una cama muy grande y las paredes lilas, me tumbé en la cama a pensar, y de pronto escuché a mi madre gritar: -aaaaaaaaah! Correddd, bajad a ayudarme.

Seguí el ruído y me llevó a la cocina, donde ví que había una serpiente, y mi madre no encontraba nada para matarla, hasta que vi una cazuela, la cogí y la pude matar. Llamamos a mi padre y al cabo de 10 minutos vino. Llamamos a un exterminador para que viniese a ver si había más. Y encontró que había una familia entera de serpientes, porque antes en esa casa vivían ellas. Como no conocían a nadie se tuvieron que quedar un mes en un hotel para que pudieran fumigar la casa de arriba a abajo. Por suerte era verano y aún no había empezado el instituto.

Un día, en el hotel, me fuí a pasear al jardín que había al lado del hotel, allí vi a un chico, más o menos mi su edad, con el pelo castaño y los ojos azules y abiertos.

Al verlo, pensé que era guapísimo, el hombre de mi vida, y me acerqué a conocerlo, con la excusa de que no conocía la zona, y no sabía volver al hotel.

-Hola, ¿puedes ayudarme? No soy de aquí y me he perdido.

-Sí, ¿qué te pasa?

-No encuentro mi hotel, es el hotel Natur World.

-¿Quieres que te acompañe?

-Sí.

Por el camino fuimos hablando del instituto, de mi mudanza y de nuestra vida en general. Cuando más lo conocía, más simpático me parecía, al llegar al hotel, nos despedimos y me dijo: Oye, ¿cómo te llamas?

-Me llamo Dúnia,.¿Y tú?

-Richy, toma mi número de teléfono, y si te aburres, me llamas, ¿de acuerdo?

-Sií, luego te llamo.

Subí a mi habitación muy contenta porque pensaba que esto podía llegar lejos, esperé hasta la noche y le llamé.

-¿Puedes quedar mañana?-Le pregunté.

Él me dijo que sí, y quedamos el día siguiente en el sitio donde nos habíamos conocido, una sonrisa salió de sus encantadores labios.

Fuimos a dar un paseo, hasta que llegó la noche, me acompañó al hotel, y en la misma puerta del hotel, me besó. Me quedé sin palabras. Mi sueño hecho realidad, no podía ser, tenía que ser un sueño… ¡pero no, era realidad!

Y así cada día, íbamos a pasear, íbamos en barca, íbamos al cine cogidos de la mano, nos lo pasabamos muy bien.

Un día, después de ir al cine, quedamos para ir el día siguiente en barca.

Llegó el día siguiente, y él no se presentó, yo me preocupé mucho, y no pude dormir.

Al día siguiente, decidí llamar a su casa, y su madre me cogió el teléfono, y empezó a llorar, entonces me explicó que iban en coche con su padre, cuando cogieron una mala curba , y se despeñaron por un barranco, entonces se cayeron y Richy y su padre…. murieron.

 

Fue el peor día de mi vida, estuve llorando semanas y

semanas.

 

Aprendí que nada dura para siempre.

 

ainara rivero.

Relaciones insólitas

firmamento
¿Puede ser que “firmamento” y “estufa” tengan algo en común?
Seguro que estás pensando que no, que es imposible emparejarlas.
Bueno, ¿y qué tal si te digo que las dos son palabras? O… Que las dos palabras contienen tan solo una “a”…
Podríamos ir más lejos todavía, las dos son palabras castellanas… ¿Estás de acuerdo en todo eso, verdad?
En referencia a su forma o categoría gramatical… Los dos motes son nombres/sustantivos.
Cualidades comunes: las dos cosas hacen luz, desprenden calor (las estrellas del firmamento, a la distancia que se encuentra no nos proporcionan calor, pero si estuviéramos cerca sí lo notaríamos. El sol es un ejemplo, es una estrella y nos proporciona calor).
¿No tienes suficiente con todo eso? Bueno, te diré más, las dos cosas son un conjunto de algo; Firmamento: conjunto de astros; Estufa: (si es eléctrica) es un conjunto de tubos incandescentes.
De propina, te diré otra razón, las dos causan una agradable sensación.
¿A qué cuándo tienes frío y enciendes la estufa es agradable?
Cuando miras las estrellas brillantes y tranquilas, también es agradable ¿verdad?
Con todo eso tienes suficiente para ver que tienen cosas en común.
Si quieres más porque con esto no te conformas… ¡Es que eres un inconformista!

ERNESTO

Ernesto es el niño “pijo” de la clase y todo lo tiene es de marca hasta el boli , pero lo que más le gusta es el lápiz de minas. Un día salió sólo del colegio porque no tenía amigos; mientras apuntaba cosas con su lápiz pasó una chica muy bonita que a él le gustó mucho y cuando la vió se quedó con la boca abierta.

Él no sabía qué hacer cuando de pronto sin querer se le cayó el lápiz de minas por la alcantarilla. Él, desesperado  empezó a llorar por el lápiz de minas, como que era el niño “pijo” todo el mundo se hizo el despistado y nadie lo ayudó.

Él volviendo hacia su casa se le ocurrió dejar de ser “pijo” e intentar recuperar el lápiz de minas. Al día siguiente, al  ir a clase se comportó diferente y el tipo de la clase que siempre hacía gracias a la gente le robó su boli, pero él que había cambiado, no se puso a llorar.

Al día siguiente que era sábado se metió en las cloacas y empezó su aventura para encontrar su lapiz de minas de marca, a la vez que caminaba empezó a llover y las cloacas se empezaron a llenar. Él no sabía que hacer  y continuó caminando hacia delante. De repente paró de llover y él seguía con su  aventura por recuperar a su lápiz de minas.

Al cabo de un rato empezó  a no ver nada, estaba oscuro; entonces notó como cosas que le pasaban por las piernas. Él pensó que era la basura acumulada por la lluvia y vio un rayo de luz. Entonces se dio cuenta  que los tenía llenos de pequeñas arañitas rojas y se asustó saltando y gritando hasta que se le acabó el aire.Después de tanta angustia las arañas se retiraron como si tuvieran miedo a algo.

Él miró el agua tan sucia que pasaba y se quedó mirando un rato. De repente vio un pez que se movía y saltó y se dio cuenta  que era una piraña; él muy asustado se puso a correr hasta llegar al lugar donde se cayó el lapiz de minas.

Cuando lo vio notó algo que  respiraba en su  oreja, eran ratas de cloaca que estaban esperando algo para comer.De repente una rata se le tiró encima y él sin miedo empezó a darle puñetazos hasta que la mató, mientras las otras se asustaron y huyeron.

Más tarde cogió el lapiz y volvió corriendo, pero se cayó porque algo le había hecho caer, era una serpiente pero no sabía de que espécie y entonces se dió cuento que era un víbora pero él pasó  totalmente.

Rápidamente llegó a la salida y salió aliviado.

Al día siguiente lo contó en clase y todos se lo creyeron, y muchos niños le preguntaron si podíam ser sus amigos y él,  muy satisfecho, decía que sí a todo el mundo.

fin

Arnau Sans Boldú                                                           2n C

 

 

Al fin y al cabo yo sin ti, no soy nada.

Sabía que llegaría ese día, estaba allí delante de mí. Era el primer día de instituto y me cruce con él, se paró, me miró y me sonrió. Y yo, como una tonta, me quedé mirándole, con la boca abierta, como una de esas “pardillas” de instituto.
Me pasé toda la clase pensando en él, imaginándome como sería mi vida si fuera mi novio o amigo. Me imaginaba que cada día quedaríamos, para ir hacer una vuelta, comer helados, etc. Pero de repente, apareció Verónica arruinándome todos mis planes, dejándome en ridículo delante de todos. Nunca olvidaré el día en que ella les dijo a todo el mundo que a los 8 años todavía llevaba pañal. De pequeñas éramos amigas, pero no sé lo que ocurrió que nos distanciamos y acabamos siendo enemigas.

A la hora del patio me encontré con Mireia (mi mejor amiga). Tenía tantas cosas que contarle… que la salude y le dije si podía venir esta tarde a mi casa para hablar y retomar nuestra amistad; ya que en el verano se fué de vacaciones a los Ángeles y apenas podíamos hablar por el Facebook o teléfono. Ella me dijo que sí, que vendría y que me había comprado un regalo y que tenía que contarme muchísimas cosas.

Una vez terminadas las clases, me fui a buscar a Mireia para que nos fuéramos juntas a mi casa. Me la encontré hablando con él, me impresioné, me vió y me dijo que me acercara, que me quería presentar a Marcos. Le salude, pero esta vez me controlé y no volví a parecer una “pardilla”, me preguntó que a qué curso iba, yo le contesté que iba a tercero A, él me dijo que también hacia tercero pero que iba a la clase B. Antes de irnos me dió su email y me dijo que lo agregara, le contesté que lo haría, y luego me fui con Mireia.

Durante el camino me comento que Marcos era su primo, me impactó porque él me gustaba. Entonces pensé que me costaría más decírselo. Al llegar a mi casa merendamos y empezamos a hablar, me contó muchas anécdotas, y también me dio un colgante con una luna muy bonita de color gris, me dijo que significaba la amistad eterna. Le dije que me gustaba mucho y que se lo agradecía muchísimo. Después me dijo que, qué era de mi, si me había pasado algo interesante. Le contesté que no, que todo fue normal pero que me enamoré de un chico, ella lógicamente me preguntó quién era. Me la quedé mirando y decidí decírselo sin rodeos aceptando las consecuencias, cogí aire y le dije, que el chico que me gustaba era su primo Marcos, me miró, sonrió y me dijo que se alegraba de que fuera él, y no uno de esos “pringados” que solo pensaban en el fútbol. Entonces pude relajarme y hablar del tema sin vergüenza alguna. Me contó muchas cosas de él. Al final se tuvo que ir a las seis, me dijo que mañana por la mañana me pasaría a buscar, para ir al Instituto.

Al irse Mireia recordé que Marcos me dio su email, me conecté y lo agregué, me aceptó en el momento, entonces él me saludó y yo también, me preguntó que qué tal estaba, yo le dije que bien, después me dijo que si quería quedar la tarde del sábado, yo le dije que no estaba segura de si podía pero que le contestaría mañana por la tarde, él me dijo que estaba de acuerdo y que esperaba un sí de respuesta, después se despidió y se desconecto. Me quedé pensando que vio en mí, en una “pardilla” de Instituto que ni siquiera conoce a nadie. Me quedé dormí pensando en él.

A la mañana siguiente me pasó a buscar Mireia y le conté lo que me dijo Marcos, ella me dijo que le sugiriera que quedáramos el domingo. Para que el sábado me fuera de compras con ella, y renovar un poco mí estilo. Yo le dije que me parecía bien su idea y que eso haría.

Llegamos al instituto y lo vi, pero esta vez no le dije nada. Me fuí a mi clase pensando que tal iría el domingo con él. Al terminar las clases me fuí a mi casa. Al llegar comí algo y me conecte, para ver si estaba conectado Marcos, y así fue, él estaba conectado, le salude y le pregunté qué tal estaba, me contestó que estaba bien, también me dijo que si sabía la respuesta de la propuesta de ayer, le dije que sí, pero si podía ser el domingo, me dijo que perfecto que estaba deseando pasar una tarde conmigo, entonces me despedí y me desconecté.

Llamé a Mireia y le pregunté a qué hora quería quedar mañana, ella me respondió que a las cuatro estaría en mi casa, le dije que perfecto. También le conté que Marcos me dijo que sí.

Al día siguiente Mireia llegó a las cuatro tal y como dijo, nos fuimos de compras y a la peluquería. Nos lo pasamos muy bien juntas. Llegamos a las siete y media a casa. Estaba muy cansada pero con ganas de que llegara el domingo. Pero antes de dormir me conecté y vi un mensaje de Marcos, diciéndome que a las cuatro estuviera en la plaza mayor, le respondí que así sería y que estaba muy ilusionada.

Al día siguiente me levanté a las doce de la mañana, me preparé para que a las cuatro estuviera lista. Llegaron las cuatro y me fuí a la plaza mayor, al cabo de dos minutos llegó Marcos me saludó y me dio una abrazo. Me dijo si quería compartir un helado, le contesté que sí. Fuimos a dar una vuelta, hablamos y nos fuimos conociendo. Al final del día me dijo que le gustaba mucho y me preguntó si quería ser su novia, yo lógicamente le respondí que sí, entonces me dio un beso en plena noche y me acompañó hasta casa cogiéndome de la mano. Antes de entrar a casa me dijo si quería mirar un rato las estrella, le respondí que sí. Mientras mirábamos las estrellas, me decía lo especial que era para él y todo lo que sentía, me demostró que me quería de verdad que lo nuestro no era un juego. Eso me relajó y me demostró que con él todo sería perfecto. Al cabo de treinta minutos nos despedimos y nos damos un beso.

Al entrar a casa lo primero que hice fue llamar a Mireia, se lo conté absolutamente todo, ella me dijo que estaba muy contenta de que fuéramos novios y que hacíamos una pareja perfecta. Después de contárselo todo, nos despedimos y me dijo que mañana me pasaría a buscar para ir al instituto juntas.

Al día siguiente vino Mireia a buscarme, fuimos al instituto. Me estaba esperando Marcos y me dio un beso delante de todo el mundo, me dio vergüenza porque todos nos miraban como nos cogíamos la mano. Pero él me dijo que no me preocupara que pudieran mirar todo el rato que quisieran, que no dejaría de estar a mi lado.

Seguimos caminando, yo toda día no me hacía a la idea de que estábamos juntos, se me hacia raro, ya que él es mi primer novio.

Caminamos y caminamos cogidos de la mano, hasta que vino Victoria y le dijo a Marcos, como puedes caer tan bajo y salir con ella i no con una joya como yo?, él le respondió, por qué yo no soy tan prepotente y pringado como tú, tampoco me estoy todo el día, ay que pensara ese de mi y ese?, tu crees que eres la mejor pero en realidad eres una “pava” que poco a poco se va ir quedando sola, pero yo al menos soy valiente y sé lo que va primero y lo que va primero en mi vida es ella, y no tu!

Y así es como empecé a coger confianza, i a estar más segura de mí, cuando todos nos miraban.

Magda El Ammari 2n-c

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El guerrero dorado

En tiempos de la Edad Media el rey Alfonso el magnifico organizó un torneo. En el dicho evento participaban todos los caballeros de su reino y de reinos proximos. El ganador de los juegos de dicho torneo se convertiría en el caballero más valeroso del reino y mano derecha del rey, al que conocerian con el nombre del “guerrero dorado”.

El torneo empezó un día de primavera, se presentaron 40 caballeros. Uno de ellos se llamaba Diego I hijo de Pablo II de Versalles, un caballero muy patoso que era entrenado por su padre. Diego llevaba mas de 10 años entrenando con su padre para poder convertirse en el ganador del torneo.

El torneo comenzó, a Diego le tocó luchar con Felipe I hijo de Antonio IV de austria. El combate fue intenso, Felipe le hizo un corte en el brazo derecho a Diego y eso le dificultó el manejo de la espada, aunque Diego le consiguió tirar al suelo y pudó ganar. Las rondas fueron pasando y Diego consiguió llegar a la final junto con Jorge I de Barcelona. El combate empezó, Jorge intentó asestarle un golpe pero Diego lo paró y entrecruzaron las espadas varias veces, Jorge le tiró al suelo pero diego se levantó a tiempo y tiró a Jorge al suelo y ganó. Desde entonces se lrero doradoe conoció como el guerrero dorado.

Alex Mulet Lazaro

Aquellas pesadillas

Aquellos días me sentía rara, como si alguien me estuviera observando, pensé que eran mis imaginaciones pero eso no me ayudó mucho. Y últimamente tenía sueños muy raros donde una serpiente llevaba una cacerola en la cabeza para no tener frío,  que me hablaba, unos conejos con corbatas que llevaba calcetines de colores, mariquitas que caminaban dando saltitos y que tenían sombreros negros en sus cabecitas y bufandas rosas en el cuello, caballos pequeños hechos de madera que volaban por ahí, y un payaso que me gustó mucho, con un sombrero muy original, la cara blanca, una nariz redonda y roja acompañada con una sonrisa… eran sueños raros que me pasaban cuando cumplía años, era como si tuviera dos vidas, la real y la fantástica, pero la fantástica era tan real que no sé si se contaba de una sola pesadilla. Hasta que paré de soñar a eso a los 10.

El día llegó, mi día de cumpleaños de los 16. Era un día como cualquier, pero no había estado nada mal. En la fiesta asistieron muchos convidados, habían unos que ni si quiera los conocía. Estábamos todos fuera de la casa en el jardín enorme que tenía. De pronto vi a esta mariquita, con sombrero y bufada. Me extrañé y ella empezó a correr, yo toda aún más extrañada la empecé a perseguir. Me llevó en una casa que era preciosa, pasé por una puerta y, como si entré en otro mundo. Como si volviese a soñar las pesadillas, los mismos caballos, los conejos con corbata que esta vez estaban locos, las mariquitas… y vi una oruga muy especial que llevaba un traje y fumaba. Todo era muy pero que muy extraño, pensé que era otra de esas pesadillas y que estaba soñando pero cuando me pellizqué no había pasado nada, me pinché con una aguja pero tampoco funciono, y entonces entendí que todo era real. Todas aquellas pesadillas vividas antes también eran realidades, tenía dos mundos. Y de pronto sentí una voz detrás de mí, me giré gritando y empecé a correr hacia la puerta.

Quería irme de aquel sitio y no recordarme de nada, pero el único inconveniente era que la puerta de aquel nuevo mundo estaba cerrada. Y toda asustada pensé que no podría volver nunca a la realidad, empecé a romper la puerta pero aquella puerta era mágica porque la rompía y ella se volvía a rehacerse. ¿Qué haría yo ahora?

 

Tania Poberezhna 2nC

 

La historia contada


 

Ayer la hermana de un amigo del mi padre me explicó una historia de un niño. Se había perdido en un bosque y sus padres estaban muy preocupados para él porque ya llevaba mucho tiempo a fuera de su casa. Al mismo día por la mañana sus familiares fueron al bosque para buscar su niño con la ayuda de policía,cuando estaban caminando en el bosque en su camino encontraron un serpiente muy peligroso que estaba adentro de una cacerola, aunque todos sabían que este camino va ser demasiado peligroso continuaron buscando solo pensando en su niño.

Ya eran tres de la tarda y no habían encontrado nada pero cuando estaban punto de volver a casa con malas sensaciones escucharon un grito muy fuerte mama!!, papa!!. Todos habían empezado a mirar de donde se venia esta voz, la madre del niño vio que la voz salia por abajo de la cacerola donde estaba serpiente. La policía a costó la cacerola vio que no había serpiente y de bajo de cacerola había un agujero muy grande donde estaba atrapado el niño la policía sacro el niño a fuera, el corriendo abrazó sus padres todos estaban muy contentos porque habían encontrado el niño de seguida volvieron a casa para olvidar de esta mala aventura.

Después de escuchar la historia fue en la cocina para cocinar algo para comer, cogí la cacerola y adentro encuentre una cuerda negra, pensé que era un serpiente y me tiré la cacerola a la tierra y fue corriendo fuera pero después cuando lo vi que era una cuerda y me reí mucho y empece cocinar.

 

Mi vida

Empecé mi vida en una barriga,

pero cuando salí a ver el mundo,

me hicieron una estampida

y casi salgo herido.

 

Fui creciendo y me hice estudiante,

no paraba de aprender,

siempre con el mismo ritmo estimulante,

hasta que al final empecé a querer.

 

Llegué tan lejos como pensaba,

pero aunque supiera mucho,

acabé en una alcantarilla,

y me arrepentí de mi mismo.

Arsen Rybinchak 2n-C

El estudiante y el profesor

Sí, sí, sí… Cuando dices estudiante y alcantarilla, a todo el mundo le viene a la cabeza a un niño que va por la calle y se le caen los deberes por la alcantarilla, y claro el professor no se cree que se le han caido los deberes por la alcantarilla le dize qu es un mentiroso y es una escusa barata i que no cuela.

Pero no paso así, lo que paso fue que el profesor iba por la calle i se le caieron por la alcantarilla los deberes de sus alumnos que tenia que corregir. El profesor les explico lo que havia pasado a sus alumnos.

Y claro sus alumnos no lo creieron li dicieron que no colaba.

 

Albert Gené Valenzuela 2n B

Recuerdos.

Cuando me preguntaron el porqué no les dije nada. Nada. Solo miré con esa mirada vacía que tantos años llevaba ensayando.  Ellos me preguntaban. Miles de cosas sin respuesta. Al menos sin respuesta para ellos. Para mí todo tenía respuesta.

Más tarde me llevaron dentro de una sala oscura, muy oscura, incluso para mis ojos. Me preguntaron más y más, un montón de preguntas. Ni siquiera les escuchaba. No respondería ni una. En cambio, seguiría con mi silencio. Mi silencio es de esos que duelen. Especialmente a la gente como ellos.

Todo empezó una tarde bonita. Bonita para ellos, me repetí otra vez, pensando en el tiempo que hacía aquel día. El Sol brillaba como nunca lo había hecho encima la faz de la tierra, parecía como una enorme estufa calentando a toda la humanidad. No había ni una nube cubriendo ese cielo tan azul. La gente quizás saliese de excursión. Pero yo no. Yo debía quedarme en casa y perfeccionar mi plan. No podía fallar de ninguna de las maneras. Me levanté de la mesa y me miré en el espejo. Yo. Solo me veía a mí, aunque no me reconocía. Veía esos rizos marrones tan familiares, esos rizos que me recordaban mi infancia. Veía esos ojos verdes, ahora perfilados con una línea finísima negra que le daba un aspecto cruel a mi mirada. Recordé como eran antes mis ojos. Eran verdes, claro, pero tenían algo diferente. Algo que los hacía destacar. Supongo que era la inocencia, la niñez, la felicidad. Ahora mis ojos parecían fríos y distantes. Más mayores, claro. En mis 17 años nunca había sonreído de verdad. Bueno, quizás sí. Con mamá, con la abuela…pero esos recuerdos me eran demasiado lejanos, no recordaba ninguno de ellos. Salí a la calle y me topé con el vecino del quinto. “Apártate estúpida” murmuró. Me pregunté por qué los adultos hablan murmurando la mayoría de veces. “¿Tampoco dicen nada tan importante como para murmurar, no?” Seguí andando por la calle. Aunque estaba rodeada de gente que andaba con prisa, yo me sentía sola, terriblemente sola. Seguí andando hasta llegar a mi destino. La puerta estaba abierta, como había planeado. Subí por las viejas escaleras. Me preguntaba si él sabía quién era yo. Seguí subiendo. Pequeños recuerdos atacaban mi mente. La puerta abriéndose de golpe, los gritos, el olor de alcohol, la sangre en la bañera. Mis ojos. Mis ojos verdes bañados en lágrimas. Aquél momento en el que me prometí, encerrada en el armario, que nunca jamás volvería a llorar. Pero también recordé cosas bonitas. Cuando me quedaba a dormir a casa la abuela y el abuelo y ellos me contaban miles de cosas sobre las estrellas del firmamento. Cuando había tormenta y mi abuelo decía que eso era en el cielo, que los de allí arriba se estaban tirando cazuelas por la cabeza. Mis risas. Aquellas noches en las que mi abuela venía a dormir conmigo porque yo recordaba a mamá. Por fin llegué a mi destino. Vi la puerta entreabierta. La abrí y vi como sus ojos se abrían desorbitadamente. De repente empezó a decir cosas sin sentido. Un montón de cosas que me recordaban al pasado. No le quería escuchar. Repetía mi nombre una y otra vez como si de una estúpida consigna se tratase. Ya había contado suficientes mentiras. Me puse la mano en el bolsillo y saqué el arma. Apunté directamente en el corazón y apreté el gatillo.

Me seguían preguntando. Ellos estaban seguros de que había sido yo. No iban por mal camino, no. Pero lo mejor es que ellos nunca sabrían la verdadera razón por la que lo maté. La verdadera razón por la que asesiné a mi padre.

 

Laia Ninot Pérez

Alzheimer

Algunos días no me acuerdo de aquel día. Otros días lo recuerdo perfectamente. Aún así, cada vez lo recuerdo menos. A veces ni recuerdo que no lo recuerdo; hasta he llegado a no recordar porque no recuerdo aquel día. La razón por la cual me pasa esto y mi memoria falla a menudo es mi enfermedad, una enfermedad que ahora mismo no se como se llama, pero dejaré un hueco en este escrito para poder escribir mi problema en un futuro: __Alzheimer__. Esta enfermedad se me diagnosticó hace tal vez 2 o 3 años (o quizás eran 4), en uno de los momentos en que mi capacidad de recordar se colapsaba completamente. Recuerdo que había oído hablar a la gente sobre este tema, pero no sabía muy bien en que consistía. Así pues, me puse a buscar información de esta enfermedad. No me acuerdo lo que ni donde busqué, pero si recuerdo que lo que vi me asustó mucho; me desesperé, di la vida por perdida, no veía esperanzas de recuperarme, ya que me acuerdo haber leído: “El Alzheimer no tiene cura”. ¡¡¡Ahora me acuerdo de la enfermedad, el Alzheimer!!! Lo escribiré en el hueco de arriba. Bueno, a lo que iba. Me rendí ante la enfermedad. Seguí buscando información, o pregunté por ella, no estoy seguro, con el fin de encontrar algo que me diera ánimos. El resultado fue lo contrario del que yo esperaba: decía que la gente se moría de eso, que poco a poco los afectados iban perdiendo capacidades mentales, como el habla o la memoria, el movimiento, la visión, el habla, el tacto, he dicho el habla, entre otros… creo.

 

Escribo este texto porque la gente recomienda dejar por escrito todo lo posible para después poder consultarlo. Por cierto, el momento inolvidable era, era, era… por dios, ahora no me acuerdo! Pues bueno, que hacer, el nacimiento de mi nieto olvidado para siempre. El naci… ¡Esto! ¡¡¡El nacimiento de mi nieto!!! ¡Como se me ha podido olvidar tal cosa! La enfermedad debe estar más avanzada de lo que creo.

 

Algunos días no me acuerdo de aquel día…

Todo empezó en aquel día de verano tan cálido y tan acogedor, en la vieja muralla mi lugar más preciado, pues allí podía sentirme libre, allí podía soñar en lo insoñable, era el único sitio donde me podía estar horas i horas, ya que para mí las horas pasaban como minutos. Esa día estuve con alguien, si ese alguien era la persona que mas quería, era la persona que siempre me hacia reír, porqué aunque estuviera triste siempre me sacaba una sonrisa de donde no la había, esa era la única persona con que no me hacía falta fingir, me salía solo ser cariñosa con él. Ese día estuvo envolatado de risas, de caricias, de discusiones para ver quien se quería más, en definitiva ese fue el mejor día de mi vida y por tanto el que no olvidaré nunca. Pero como todos sabemos lo bueno siempre, y aunque no queramos, siempre se termina y la verdad es que no volví a la vieja muralla y tampoco lo volví a ver , la verdad es que aún y que haya pasado tanto tiempo no me lo creo y sigo con la esperanza de volver a verlo y tener otro día como ese, aunque algunos días ya no me acuerde de aquel día.