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Carlos Astrada es uno de los pocos filósofos que ha generado la historia argentina. Lo mismo que Alejandro Korn o Rodolfo Kusch, su destino actual es el olvido. Autor de numerosas obras de relevancia, como Hegel y el presente (1931); Nietzsche. Profeta de una edad trágica (1945); Goethe y el panteísmo spinoziano (1933). En 1948 publica el Mito Gaucho. Obra de especulación filosófica respecto al hombre argentino, la geografía pampeana, y la metafísica del gaucho. La imaginación teórica de Astrada lo conduce a fundir en una sola constelación reflexiva el Martín Fierro, la cosmovisión pitagórica y el karma búdico. Mediante esta sorprendente simbiosis de tradiciones, Astrada piensa la cosmogonía gaucha, su forma de percibir el origen de la existencia, el hombre y la llanura. Y su manera de entender el tiempo y sus secretas afinidades con el círculo, y una “rueda de la tardanza”.
De esta manera, en este espacio de Temakel, en este item de Textos olvidados, y también de Textos de filósofos, consumamos la inquietud de rescatar la textualidad del pensar profundo de los filósofos canonizados por la historia universal y, también, de aquellos pocos singulares pensadores que emergieron de la tierra argentina